1 de septiembre de 2010

Falsas dicotomías: la falta de lógica en la política

Libertad o Zapatero, democracia o Zapatero.
Francisco Camps, Telealicante.

Existen dos modelos diferentes: el modelo que representa un presidente de izquierdas, de centro izquierda, que mira para el futuro, que tiene la mirada positiva, que es optimista, que cree en la gente, que cree en los ciudadanos, que cree en los jóvenes, que cree en las mujeres, y otro modelo que representa Rajoy, que es el modelo del miedo, de introducir miedo con todo, desconfianza, y que mira más al pasado que al futuro. Y a partir de ahí los ciudadanos pueden elegir entre el modelo del futuro y el modelo del pasado. El modelo del futuro, como os podéis imaginar, es Zapatero, y el modelo del pasado, como os podéis imaginar, es Rajoy.


La falsa dicotomía supone una enorme simplificación. Elimina toda la complejidad de un asunto y presenta sólo dos opciones: lo tomas o lo dejas.
Julian Baggini, ¿Se creen que somos tontos?, Paidós, Madrid, 2010, p. 132.

25 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Usted prefiere ser crucificado o lapidado? Pues vaya pluralismo; con el voto directo podemos mejorar considerablemente nuestra democracia.

Hugo dijo...

No soy tan optimista. Haría falta algo más que el sufragio directo para mejorar considerablemente una democracia ;-)

RespuestasVeganas.Org dijo...

Muchos políticos hablan para tontos, lo preocupante es la cantidad de votos que obtienen...

Es como cuando alguien nos dice a los veganos: "¿a quién salvarías, a tu perro o a tu hijo?" para deducir de ahí una supuesta justificación del especismo y del maltrato de animales.

Anónimo dice: "con el voto directo podemos mejorar considerablemente nuestra democracia"

Uno de los problemas del voto directo es por ejemplo una propuesta que beneficia a la persona individual pero que al ser aplicada a todo el grupo lo arruina. Creo que la avaricia puede volvernos así de tontos. Que conste que apoyo la democracia directa, pero tiene que estar muy bien regulada para que no se autodestruya a sí misma como en el caso que he mencionado. El Partido de Internet no sé muy bien como afronta estas cuestiones.

Saludos,
David.

Hugo dijo...

El Partido de Internet no sé muy bien como afronta estas cuestiones.

Hum, no lo conocía. Vengo de su web pero no sé si me he enterado de cómo funciona ;-)

Mafalda dijo...

Gracias David por esa información sobre el partido de internet.
Tampoco lo conocía

ulio dijo...

Los politicos españoles son muy malos -no me refiero a que no esten preparados, que algunos tampoco lo estan- sino que su voluntad no es el bien común o de la mayoria; tanto a los de derechas como a los de izquierdas, lo único que les importa son sus intereses particulares. Pero lo peor no es eso, lo peor es que la mayoria de la gente no se quiere dar cuenta.

Asemejo a los politicos de hoy dia con los profesores "no vocacionales", solo buscan una manera de ganarse la vida comodamente.

Remito a una entrada de mi blog:http://ulio33.blogspot.com/2010/05/verdad-de-la-buena.html

Hugo dijo...

Gracias por el link, ulio. Opino igual ;-)

PD. Yo también voy a dejar un link. Este, sobre el Partido de Internet.

Mafalda dijo...

"""Asemejo a los politicos de hoy dia con los profesores "no vocacionales", solo buscan una manera de ganarse la vida comodamente"""

Te suscribo Ulio, pero con lo que he entre comillado, lo has clavao!!

Saludines

Serenus Zeitbloom dijo...

ulio y mafalda

¿no habéid reparado en que todos los polítioos se declaran vocacionales? Ellos dicen están por nuestro bien.

la vocación propia cuando es proclamada a los cuatro vientos es la tapadera de la impostura.

Y cuando se exige a otros es psicología de inquisidor


Saludos

Serenus Zeitbloom dijo...

habéis, habéis, habéis, habéis..

Serenus Zeitbloom dijo...

PD. estoy seguro -y no me apuesto el brazo, porque mi ética es contraria al juego- que tanto Camps como De la Vega tienen vocación.

Masgüel dijo...

"Y cuando se exige a otros es psicología de inquisidor"

Serenus, son los políticos los que, sin que nadie se lo pida, pregonan su vocación e inquebrantable generosidad. Qué más quisiera que un político dijera que lo que le interesa es el sueldo y que no tiene inconveniente en que su gestión sea minuciosamente escrutada por mecanismos que garanticen la transparencia necesaria. Que el político exhiba sonrisa de vendedor de alfombras es la inevitable consecuencia de una democracia representativa.

La propuesta del partido de internet me parece una idea estupenda. Es una estrategia para que la democracia directa reemplace a la representativa desde dentro. Pero está mal planteado porque el votante de un partido tradicional duplica su voto si además participa en el voto virtual en la toma de decisiones de los diputados que el partido pudieran conseguir. Lo veo muy verde.

Y hablando de verde, el que puede estar maduro para las próximas elecciones generales puede ser un partido ecologista que unifique las distintas organizaciones existentes. En algunos parlamentos ya son tercera fuerza política. Si se deciden, tienen mi voto.

Serenus Zeitbloom dijo...

Masgüel

Totalmente de acuerdo.

Mafalda dijo...

Sí, Serenus, pero es que la velocidad se demuestra andando y con no con demagogia...por eso suscribo lo que dijo Ulio.
Saludos

Mafalda dijo...

Ay! Serenus, lo que te dije en el comentario anterior, me refería a esto
"""" ¿no habéis reparado en que todos los polítioos se declaran vocacionales? Ellos dicen están por nuestro bien.""""

Espero que lo hayas entendido, discúlpa.
Saludos

Serenus Zeitbloom dijo...

Entendido ;)

Serenus Zeitbloom dijo...

david

otro dilema

¿y entre tu perro y el hijo del vecino?

Hugo dijo...

Te respondo yo, que David debe de estar ocupado:

¿y entre tu perro y el hijo del vecino?

Depende también del contexto, pero en principio salvaría a mi perro. Tengo una responsabilidad hacia él más grande que la que tengo hacia el hijo del vecino. Es parte de mi familia. Es casi como un hijo. Le he visto crecer, le he curado, le he dado de comer, le he bañado, he jugado con él... Debo cuidar de él.

Excepciones: 1) Si mi perro ya fuera muy mayor, y darle la eutanasia supusiera salvar al hijo del vecino y darle la oportunidad de vivir una vida larga y feliz, en ese caso tal vez... 2) Si el hijo del vecino fuera mi marido... 3)...

Sin embargo, si la elección fuera entre el hijo del vecino y el perro del vecino, sin duda sería más fácil :o)

Serenus Zeitbloom dijo...

Gracias por la respuesta.

Masgüel dijo...

Pues yo en ese caso lo tengo claro. La vida de ningún animal vale la de un ser humano. Ni la de muchos. Si me dijeses la supervivencia de una especie ya sería otro cantar y aún así tendría mis dudas.

También cabe la posibilidad de que no seamos la especie con el psiquismo más desarrollado del planeta. Cada vez que veo fotografías de cerebros de cetáceos no puedo evitar la sospecha de que un cerebro mucho más complejo que el mío opera tambíen a un nivel más complejo. De momento no tenemos forma de averiguarlo, pero por si acaso, deberíamos dejar de matar cetáceos inmediatamente, reorganizar las rutas marítimas para que no pasen por sus zonas de cría e insonorizar la propulsión de los barcos. Dejar de contaminar los océanos y reducir la industria pesquera a un nivel sostenible, a estas alturas, ya no debería hacer falta ni mencionarlo.

Hay una forma de relacionar lo que digo en el primer párrafo con el segundo. La vida humana es más valiosa que la de cualquier animal pero no hace ni puñetera falta que seamos sietemil millones (se estiman nueve mil para 2050 antes de estabilizarse). Lo que voy a decir a continuación suena muy radical, pero hoy tener hijos es una irresponsabilidad. La especie humana puede mantener su variabilidad genética con muy pocos millones de individuos. No se trata de quitar de enmedio a los que ya han nacido, pero la esterilización voluntaria debería ser algo mucho más generalizado. Los niños son la sal de la vida, pero si tu vida no es completa sin criar uno, adóptalo, que los hay a millones sin padres. Mi instinto paterno no llega a tanto, pero ya he pasado por quirófano. Ni tengo hijos naturales ni los tendré. Y con el envejecimiento de la población, ya nos las apañaremos como podamos, que es un problema secundario.

Hugo dijo...

Dejar de contaminar los océanos y reducir la industria pesquera a un nivel sostenible, a estas alturas, ya no debería hacer falta ni mencionarlo.

No debería, pero siempre hay alguien que llega tarde. Yo hasta hace poco no sabía lo importante que era el problema de la sobrepesca.

Lo que voy a decir a continuación suena muy radical, pero hoy tener hijos es una irresponsabilidad.

Mi próximo post, aunque muy brevemente, tratará sobre la planificación familiar. El quid de la cuestión está en los países africanos, asiáticos y latinoamericanos. Aquí, en Europa, como en EE.UU. o en Japón, ya no crecemos a ritmos tan acelerados (de hecho, nuestro problema es que "envejecemos"). En cambio, la planificación familiar más o menos radical en los países pobres es urgente, tanto en términos morales como prácticos.

Masgüel dijo...

"Aquí, en Europa, como en EE.UU. o en Japón, ya no crecemos a ritmos tan acelerados (de hecho, nuestro problema es que "envejecemos")."

Eso no es un problema en modo alguno. No tenemos más que abrir las fronteras. Para los problemas medioambientales y de sobreexplotación de recursos, las fronteras nacionales ya son irrelevantes. Si los ciudadanos de los países ricos, que gozan de un mayor nivel educativo, se dedicaran a adoptar huérfanos de los países pobres en lugar de tener hijos, reduciríamos significativamente la población mundial. Claro está, lo más importante sigue siendo desarrollar una cultura y tecnología sostenible que aumente el nivel de vida en las zonas más desfavorecidas del planeta y amortigüe los dosmil millones de nacimientos bajo el umbral de la pobreza que se esperan para los próximos cuarenta años.

Hugo dijo...

Eso no es un problema en modo alguno. No tenemos más que abrir las fronteras.

Eso hacemos ;-)

Tay dijo...

Hugo

Me he topado por caUsalidad con la imagen de "se creen que somos tontos?" en google... ¡y al pincharla he aparecido aquí! :D

¿lo has leído? ¿merece la pena?

Hugo dijo...

Qué cosas... Con la cantidad de imágenes del libro que hay por ahí :P

Lo he leído a medias, menos de la mitad, así que no sé si me he formado una opinión completa. ¿Merece la pena? Hum, la verdad es que es uno de los pocos libros que enumera hasta un total de 100 falacias, con sus respectivos ejemplos reales sacados de la prensa, internet, libros, etcétera.

Yo diría que, en general, sí merece la pena :o)