6 de septiembre de 2010

Nacionalismo encubierto

Sarkozy despojará de la nacionalidad a los delincuentes de origen extranjero (...) La medida estrella de un discurso especialmente duro, en el que cuestiona el modelo de integración francés, ha sido proponer que se pueda "despojar de la nacionalidad" a quienes ataquen a los policías.
La retirada de la nacionalidad afectará a quienes atenten contra la vida de una persona depositaria de la autoridad pública, en concreto a policías y gendarmes, y ostenten desde menos de 10 años la nacionalidad francesa.

De acuerdo, intentémoslo. Supongamos por un momento que la "medida estrella" es una buena medida para desincentivar el crimen. ¿Cómo justificamos ahora, una vez supuesto lo anterior, que la nacionalidad de un recién nacionalizado vale menos que la nacionalidad de otros nacionales?

4 comentarios:

Elvira, el Cisne Negro dijo...

Hola, Hugo. Vengo leyéndote desde hace un tiempo, pero nunca antes había comentado.

A pesar de que tu última pregunta es retórica, me temo que tiene respuesta: Da igual contra qué lógica atenten. Van a seguir pasándose por el forro el sentido común y los derechos de las personas. Es lo que se está viendo cada vez más. Menos mal que al menos hay sectores de la sociedad que se han movilizado en contra, porque como continuemos con esta apatía generalizada, vamos a permitir cada vez burradas más grandes. Como quedó reflejado en la inocente película "La ola", el resurgimiento del fascismo no es solo algo probable, sino que lo estamos viendo cada vez más introducirse en Europa, bajo la bonita sonrisa de unos cuántos líderes.

A quienes no tienen ética no se les puede pedir coherencia.

Y los que tenemos poder para quitar a esos mentecatos de ahí no nos organizamos.

Menudo desastre...

Anti-pensador dijo...

¿Cómo justificamos ahora, una vez supuesto lo anterior, que la nacionalidad de un recién nacionalizado vale menos que la nacionalidad de otros nacionales?

Es totalmente injustificable.Los sujetos privados de nacionalidad forman parte de lo que Giorgio Agamben llama Homo sacer: personas que están muertas legalmente, cuya vida no vale nada a los ojos de la ley, aunque estén vivas biológicamente. Los judíos en la Alemania nazi también eran Homo sacer.

Por otro lado, Sarkozy es una muestra más (junto a Berlusconi) del terrible futuro que nos espera: el declive cada vez mayor del liberalismo, de la democracia liberal, y el ascenso del populismo nacionalista de derecha, que se ha está cargando el consenso liberal antifascista que fue esencial en la Europa de postguerra (y que compartían por igual los democristianos, los socialdemócratas y los partidos comunistas occidentales).

RespuestasVeganas.Org dijo...

Si es sólo lo que leo en esta entrada entonces a mí no me parece mal la medida.

Ey Hugo! ¿qué te parece la bandera de mi nación cultural intervegana? jeje

Saludos,
David.

Hugo dijo...

Elvira:

Vengo leyéndote desde hace un tiempo, pero nunca antes había comentado.

¿Y a qué esperabas? :o)

A quienes no tienen ética no se les puede pedir coherencia.

Exacto. Coherencia. Esa es la palabra que andaba buscando.

Anti-pensador:

Un comentario muy nutritivo ;-)

David:

Me gusta más tu bandera que tu comentario :P

Saludos.