10 de diciembre de 2010

El antropocentrismo desorbitado de Henri Bergson

No hay nada cómico fuera de lo que es propiamente humano. Un paisaje podrá ser hermoso, agradable, sublime, insignificante o feo; pero jamás será risible. Nos reiremos de un animal, pero porque en él habremos sorprendido una actitud propia del hombre o una expresión humana. (...) ¿Cómo un hecho tan importante en su simplicidad no ha atraído más la atención de los filósofos? Muchos han definido al hombre como «animal que ríe». Del mismo modo habrían podido definirlo como «animal que hace reír», pues si algún otro animal o algún objeto inanimado lo consigue es por algún parecido con el hombre, por el sello que el hombre les imprime o por el uso que el hombre hace de ellos.
Henri Bergson, La risa, Alianza Editorial, Madrid, 2008 (1899), pp. 12-13.
Relacionado:
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3 comentarios:

Tay dijo...

Se le puede perdonar por ser de 1899... es interesante que se interesase, valga la interesada redundancia, por la risa. Creo que es un tema poco tratado, como el bien decía.
Aunque se encontrase tremendamente equivocado, claro está.

Siesp... dijo...

En el hipotético caso de que Bergson tuviese razón, estamos dando validez a la represión religiosa de lo que ésta considere "pasiones humanas". Es decir, la religión combate los placeres de la carne (porque según ella "eso es malo"), y también podría reprimir la risa. No obstante, el famoso "Tratado sobre la risa" de Aristóteles es la clave principal de la preciosa novela "El nombre de la rosa".

¿Qué tiene que ver lo que he dicho con el post? No tengo ni idea, pero es lo que me ha salido :)
Sin embargo, sería cuestión de considerer el antropocentrismo como una cualidad generalizada en todas las especies que anteponen la carga genética a la razón. Tal es el caso de Bergson, lo cual lo equipara al cocodrilocentrismo, al tigrecentrismo, y todos los centrismos animales que queramos.

No nos reimos de algo por su relación con lo humano, sino por su alejamiento de los paradigmas de nuestro pensamiento. Ejemplo: cualquiera se puede reir de una mesa de tres patas que esté coja :P :P

Un abrazo.

Hugo dijo...

Tay:

Se le puede perdonar por ser de 1899...

A él sí, aunque hasta cierto punto: la obra de Darwin ya la conocía. El problema viene, sobre todo, cuando alguien en pleno 2010 defiende tesis similares. Eso ya es para preocuparse :P

Siesp:

sería cuestión de considerar el antropocentrismo como una cualidad generalizada en todas las especies que anteponen la carga genética a la razón.

Me gusta esa frase. El antropocentrismo es una posición filosófica arbitraria :o)

Saludos. Gracias por pasaros.