28 de diciembre de 2010

Ética y comprensión científica (6)

Como biólogo y especialista en comportamiento animal, sé que la ciencia ha mostrado históricamente un profundo desinterés por la capacidad animal para las buenas sensaciones. Afortunadamente, esto está cambiando, y apenas pasa una semana sin alguna nueva revelación científica sobre la mente animal, sus emociones y sentimientos. Inevitablemente estas revelaciones están influyendo en las decisiones que se toman en el mundo real: desde la prohibición de venta de langostas vivas de la cadena Whole Foods Market a la reciente decisión del ayuntamiento de Chicago de acabar con la venta de foie gras en los restaurantes de la ciudad. (...) ¿Cuáles son las implicaciones, para las relaciones de los seres humanos con los animales, del reconocimiento y aceptación de la riqueza de las experiencias sensoriales de éstos? A veces nos resulta conveniente excluir a los animales de nuestra esfera moral como hacemos, por ejemplo, al preparar foie gras o una ensalada de langosta, o como hace la industria cárnica en general. ¿Pero, es esto correcto?