31 de mayo de 2010

Punset en el punto de mira

Panda de garrulos hitlerianos no me jodais ahora poniendo a parir a punset pero que mierdas teneis que decir vosotros mequetrefes blogeros ante una persona que tiene una trayectoria que no soñariais ni de coña.
aleaveuwoaawii, comentarista de las 15:39. En magonia, el martes pasado.

28 de mayo de 2010

Por una ideología científica y humanista

La igualdad es buena para todos. Hasta el momento, el igualitarismo, sea radical, sea matizado, solo se podía defender con argumentos morales. Ahora también hay argumentos científicos a favor de él: biopsicológicos y sociopolíticos. Echémosles un vistazo. El argumento biopsicológico contra la jerarquía social despótica es que estresa tanto al jefe como al subordinado por lo que, desde el punto de vista médico, es peligroso para ambos. En efecto, a partir de los trabajos pioneros de Hans Selye, en la década de 1950, se ha sabido que el estrés de cualquier clase causa todo tipo de enfermedades -cardiovasculares, respiratorias, reumáticas y psiquiátricas- e incrementa la mortalidad debida a todas las causas. En pocas palabras, las diferencias sociales extremas perjudican a todos, incluso a los pocos que obtienen beneficios económicos de estar en la cima. Es interesante señalar que esto vale para las jerarquías despóticas, pero no para las jerarquías naturales derivadas de diferencias aceptadas de capacidades o experiencia (Sapolsky, 2005). El argumento sociopolítico contra los abruptos gradientes socioeconómicos y políticos es que generan resentimiento, odio y pereza a nivel personal, así como violencia (tanto desde arriba como desde abajo) a nivel social. [...] En resumen, la ciencia muestra que la desigualdad injustificada (o jerarquía despótica) es mala tanto para el individuo como para la sociedad. En otras palabras, el igualitarismo tiene fundamento tanto científico como moral.
Mario Bunge, Filosofía política: solidaridad, cooperación y Democracia Integral, Editorial Gedisa, Barcelona, 2009, pp. 246-247.

Relacionado:
- Que hablen las neurociencias.
- Los niños son "socialistas" naturales, en La revolución naturalista.

27 de mayo de 2010

Que hablen las neurociencias

Libre albedrío, neurolaw, socioeconomía (la relación salud-estatus social*), cognitive enhancer (drogas para mejorar la memoria, la inteligencia, etc.), aprendizaje y sistema educativo (¡abajo los exámenes!)... de todo eso hablan Mario Bunge y Facundo Manes (INECO) en esta entrevista. Muy por encima, eso sí. Diez minutos dan para lo que dan.



(*) Para saber más, véase El cervell social (p. 13) y La revolución naturalista.

24 de mayo de 2010

¿Qué 5 libros recomendarías?

De todos los libros que has leído últimamente, ¿cuáles dirías que son los 5 que más te han enseñado? O, planteado de otra manera, ¿qué 5 libros te han parecido más importantes?

Aquí van mis cinco candidatos (no siguen un orden de relevancia, sino de tiempo, donde el nº1 es el más reciente -todavía ando con él- y el nº5 el más antiguo -leído hace ya unos meses-):
1. Filosofía política: solidaridad, cooperación y Democracia Integral, de Mario Bunge.
2. Un pequeño empujón (Nudge), de Richard Thaler y Cass Sunstein.
3. Ética práctica, de Peter Singer.
4. Por qué no soy cristiano, de Bertrand Russell.
5. La Tercera Cultura, de John Brockman.

20 de mayo de 2010

Un mundo diferente

Cortometraje sobre el cambio climático (o, más concretamente, sobre el calentamiento global antropogénico):

Vía Fundación Biodiversidad.
Eso por un lado. Por otro, os recomiendo este artículo en el que, a partir de la página 137, su autor resume brevemente algunos de los argumentos esgrimidos hasta ahora por los "disidentes" del calentamiento global.

Para saber más:
- Climate change deniers, The Skeptic's Dictionary.
- Skeptical Science: Examining Global Warming Skepticism.
- Climate scepticism: The Top 10, BBC News.

19 de mayo de 2010

La evolución de la empatía

Evidence is accumulating that this mechanism [la empatía] is phylogenetically ancient, probably as old as mammals and birds.
Frans B.M. de Waal, Putting the altruism back into altruism: The evolution of empathy, 2008.

14 de mayo de 2010

La civilización empática

Los científicos están descubriendo que los seres humanos compartimos con los restantes mamíferos una historia mucho más rica de lo que se pensaba. Hoy sabemos que los mamíferos sienten, juegan, enseñan a sus crías y muestran afecto, y que al menos algunas especies tienen una cultura rudimentaria y expresan una ansiedad empática primitiva. Estamos hallando almas gemelas en los otros animales. De repente, nuestra sensación de soledad existencial en el universo ya no es tan intensa. Hemos enviado mensajes al espacio con la esperanza de encontrar alguna forma de vida inteligente y afectuosa, y al final hemos visto que lo que buscábamos ya existe y vive entre nosotros, aquí en la Tierra. Este descubrimiento despertará una nueva sensación de comunión con los restantes seres vivos y nos acercará más a la conciencia de la biosfera.
Jeremy Rifkin, La civilización empática: la carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis, Paidós, Barcelona, 2010, p. 106.

13 de mayo de 2010

Dejar fumar o no dejar, esa es la cuestión

De los fumadores podemos aprender la tolerancia. Todavía no conozco uno sólo que se haya quejado de los no fumadores.

El argumento ¿liberal? "quien no quiera entrar que no entre" no es válido por dos (o más) razones. Una, porque los camareros entran quieran o no quieran. Dos, porque la mayoría de los clientes son no fumadores (cerca del 75% de la población española no fuma*), mientras que sólo una minoría de los locales de ocio están habilitados para ellos (cerca de un 12%). Es decir, es mucho más probable encontrar un sitio con humos que uno sin humos, a pesar de que a la inmensa mayoría no nos gustan los sitios con humos, fumadores incluido. ¿Qué hacer? Hum... una de dos, o se nos ocurre alguna idea para aumentar drásticamente ese 12% hasta situarlo en un 70-80% (es lo mínimo que podemos hacer), o prohibimos fumar en todos los locales y a otra cosa mariposa :o)

(*) Fuentes: Wonkapistas y Wikipedia.

12 de mayo de 2010

Enseñar el creacionismo... por caridad

Freeman Dyson, físico de profesión, "acomodacionista" (*) en sus ratos libres, escribe en su libro El infinito en todas direcciones lo siguiente:
Al escuchar últimamente disputas vehementes entre biólogos y creacionistas con respecto a la enseñanza de la biología en las escuelas norteamericanas, me ha chocado oír entre los científicos voces que sonaban tan arrogantes como las voces de los creacionistas. En esta controversia, los padres de los alumnos se quejan de que las escuelas públicas utilicen el dinero de los contribuyentes para destruir la fe religiosa de sus hijos. La queja de los padres es legítima. La tragedia de su situación radica en el hecho de que sus creencias religiosas están en conflicto con las doctrinas evolutivas de la biología moderna. Pero lo científicos, en general, no demuestran respetar ni comprender la angustia humana de los padres.

No hay solución fácil al conflicto entre el dogma fundamentalista cristiano y los hechos de la evolución biológica. Yo no digo que el conflicto podría haber sido totalmente evitado. Solamente estoy diciendo que el conflicto se hizo más desagradable y dañino, tanto para la religión como para la ciencia, por la autosuficiencia dogmática de los científicos. Lo que se necesitaba era un poco más de caridad humana, un poco más de voluntad de escuchar que de proceder en forma autoritaria, un poco más de humildad. Los científicos necesitan estas virtudes cristianas tanto como muchos predicadores. Los niños, sobre cuyos corazones y mentes se libra esta batalla, necesitan ver que ambos bandos son legítimos, que tanto la fe de sus padres como la visión de mayor amplitud de la ciencia son merecedoras de respeto.
Por querer ser imparcial y moderado, ¿no estará cayendo en la falacia del punto medio? Hum... no sería la primera vez que le ocurre. ¿Qué opináis? ¿Es acomodacionismo, o es otra cosa?

(*) Dyson me parece más acomodacionista que, por ejemplo, Gould. Gould al menos tenía claro que al creacionismo ni agua.
Freeman Dyson, El infinito en todas direcciones, Tusquets Editores, Barcelona, 1991, pp. 18-19.

10 de mayo de 2010

Ética del aborto (II)

La creencia de que el mero hecho de pertenecer a nuestra especie, independientemente de otras características, constituye una gran diferencia sobre el hecho de que matar a un ser esté mal, es un legado de las doctrinas religiosas que incluso los que se oponen al aborto dudan en incluir en el debate.

Reconocer este sencillo punto transforma el tema del aborto. Ahora podemos mirar al feto por lo que es -las características reales que posee- y valorar su vida en la misma escala que las vidas de seres con similares características que no pertenecen a nuestra especie. Ahora se hace evidente que al movimiento "Pro vida" o "Derecho a la Vida" se le ha denominado de forma errónea. Lejos de sentir preocupación por toda vida, o una escala de preocupación imparcialmente basada en la naturaleza de la vida en cuestión, los que protestan contra el aborto pero comen habitualmente a base de cuerpos de gallinas, cerdos y terneras, muestran solamente una preocupación parcial por las vidas de los miembros de nuestra especie. Porque en cualquier comparación justa de las características moralmente pertinentes, como la racionalidad, la conciencia de sí mismo, el conocimiento, el placer, el dolor, etcétera, la ternera, el cerdo y la tan ridiculizada gallina se encuentran muy por delante del feto en cualquier etapa del embarazo, mientras que si hacemos la comparación con un feto de menos de tres meses, un pez mostraría más señales de conciencia.

Por tanto, lo que sugiero es que acordemos no dar más valor a la vida del feto que a la vida de un animal no humano dado un nivel similar de racionalidad, conciencia de sí mismo, conocimiento, capacidad de sentir, etcétera. Ya que ningún feto es persona, ningún feto tiene el mismo derecho a la vida que una persona. Todavía tenemos que considerar en qué punto es probable que el feto sea capaz de sentir dolor. Porque ahora bastará con decir que hasta que esa capacidad exista, un aborto termina una existencia que no tiene valor "intrínseco" en absoluto. Después de eso, cuando el feto sea consciente, aunque no consciente de sí mismo, el aborto no debe ser tomado a la ligera (si es que una mujer alguna vez se toma el aborto a la ligera). Pero los serios intereses de una mujer normalmente tendrán más peso que los intereses rudimentarios de un feto incluso consciente. De hecho, es difícil condenar incluso un aborto realizado por las razones más insignificantes en un embarazo avanzado, a menos que también condenemos la matanza de formas de vida mucho más desarrolladas solo por el sabor de su carne.
Peter Singer, Ética práctica, Cambridge University Press, Madrid, 1995, pp. 118-119.

Relacionado:
- Ética del aborto (I).

9 de mayo de 2010

Los toros y el humanismo que viene

[...] sería inútil limitarse a la condena de las corridas sin tener en cuenta el terrible trato que sufren los animales por su carne o por sus pieles en granjas y mataderos. La fiesta de toros constituye la parte visible de un iceberg: la actitud depredadora del hombre sobre el mundo animal y sobre el medio físico. Su prohibición supondría un primer paso. Y resulta de un cinismo intolerable evocar la vida feliz de los toros en las dehesas, ecología cañí, cuando el desenlace es la muerte del animal vomitando sangre en el dolor. También un espléndido trato precedía a la ejecución de la víctima en el sacrificio azteca de Xipetotec. La batalla contra la tauromaquia apunta a la necesidad de una profunda revolución cultural, nada arcaizante, rigurosamente humanista.
Antonio Elorza, Pan y toros, El País. (Más artículos de Elorza en Letras Libres).

Vía Blog Veterinario.

8 de mayo de 2010

El capitalismo es amoral (Comte-Sponville)

Entrevista con André Comte-Sponville:
-Es decir que, así como el mercado es eficiente para crear riqueza, jamás bastó para construir una sociedad o una civilización moralmente aceptables...

-Con toda razón, el ex primer ministro socialista francés Lionel Jospin decía: "Sí a la economía de mercado; no a la sociedad de mercado". Sí a la economía de mercado porque la economía sirve para crear riqueza y es la más eficaz para hacerlo, pero no a la sociedad de mercado, porque, por definición, el mercado significa sólo lo que se compra y lo que se vende. Y en una sociedad no todo está en venta.

-¿En quién recae la responsabilidad moral de una sociedad?

-En el individuo. La moral sólo existe en primera persona. ¿Por qué siempre acusar al sistema capitalista? El sistema capitalista no es nadie. ¿Cuánta gente conoce usted que es egoísta -como usted y yo- y echa pestes contra el egoísmo del sistema? El sistema no tiene por qué ser generoso; son ellos los que deberían serlo. Como no lo son, se excusan condenando el sistema.

6 de mayo de 2010

La lógica del tabaco


Comentando en Wonkapistas...
[...] Yo diría que la cosa se puede resumir así:

Premisa 1: Dañar a terceros es malo.

Premisa 2: Fumar
daña a terceros.

Premisa 3: Los camareros, como "terceros" que son, no pueden evitar inhalar el humo. (No me vale, como intento de refutación, el argumento "que se busquen otro trabajo, nadie les obliga a trabajar ahí").

Conclusión: Fumar delante de los camareros es malo.

Entonces, ¿debe intervenir el Estado? Eso ya os lo dejo a vosotros.

3 de mayo de 2010

El cerebro tiende a ser conservador

¿Qué podemos hacer para evitar las consecuencias negativas del conservadurismo cognitivo? Estas son algunas reglas generales que pueden servir de ayuda. En primer lugar, desconfiar de quienes intenten crearles categorías y definiciones de las situaciones. Existen muchas maneras de definir y etiquetar a una persona o acontecimiento. Pregúntese "¿por qué se sugiere esta etiqueta en particular?". En segundo lugar, intente utilizar más de una manera de categorizar y describir a una persona o hecho. Si vemos a una persona o acontecimiento de diferentes maneras, no nos fiaremos de una sola categoría que después utilizamos mal porque forzamos o tergiversamos los datos para que se ajusten a una idea preconcebida. En tercer lugar, procure pensar que las personas y los acontecimientos son únicos; aunque pertenezcan a una categoría concreta y reconocible (por ejemplo, una raza o sexo determinados), también forman parte de muchas otras categorías y poseen sus propios atributos únicos. Esta individualidad puede ayudar a evitar un uso abusivo de un estereotipo o heurístico. Por último, cuando se forme una impresión, tenga en cuenta la posibilidad de que pueda estar equivocado, de que haya sido víctima de uno o más de los sesgos cognitivos que se han descrito en este capítulo.
Elliot Aronson, El animal social, Alianza Editorial, Madrid, 1975, pp. 155-156.

Y añado:
En quinto lugar, rodéese de gente que, al igual que usted, tenga conocimiento de estas reglas. No olvide que sus prejuicios no quieren que nadie los descubra, y menos que sea usted quien lo haga. Esos kamikazes harán todo lo posible para engañarle y hacerle creer que es el tipo más genial del mundo. Sólo si usted cuenta con personas escépticas y vigilantes a su alrededor tendrá alguna posibilidad de salir airoso del laberinto en el que se mete todos los días de su, para qué engañarnos, efímera vida :o)

2 de mayo de 2010

Lo primero es lo primero

Cuando los antiguos querían hacer pública en el imperio la luminosa virtud, ordenaban primero su Estado; cuando querían ordenar su Estado, arreglaban primero su casa; cuando querían arreglar su casa, perfeccionaban primero su propia persona; cuando querían perfeccionar su propia persona, hacían primero recto su corazón; cuando querían hacer recto su corazón, hacían primero veraces sus pensamientos; cuando querían hacer veraces sus pensamientos, completaban primero su saber.

Confucio, La Gran Ciencia.
Hans Joachim Störig, Historia universal de la Filosofía, Editorial Tecnos, Madrid, 2004, p. 117.