30 de septiembre de 2010

Desarrollo sostenible... y equitativo


La expresión desarrollo sostenible deber ser cambiada por bienestar ecológicamente sostenible, generalizable y equitativo en lo social, lo que conduce a un tipo de desarrrollo con unas cotas de bienestar económico, sanitario, cultural más igualitario para toda la humanidad, y basado en un uso de los recursos naturales que no haga peligrar el devenir natural de los ritmos y equilibrios de la biosfera. Para ello, hay que incidir en medidas que protejan el medio ambiente para su utilización por futuras generaciones.
Dulce María Andrés Cabrerizo y Javier Barrio Pérez, Ciencias para el Mundo Contemporáneo (Bachillerato 1), Editex, Madrid, 2008; Tema 15, "La amenaza del cambio climático", p. 273.
PD. ¡Aquí estoy de nuevo! El próximo post, en el cual estoy "trabajando" en estos momentos, tratará sobre el Corán. Promete ser largo :o)

20 de septiembre de 2010

¿Cambio de rumbo?

Queridos lectores, amigos... y no tan amigos:
Voy a estar unos días alejado del blog. Tengo que poner en orden algunas cosas. Buscar trabajo, estudiar...

Mientras tanto, si tenéis mono de Los monos, podéis echarle un vistazo a la barra lateral del blog a ver si encontráis algo interesante (suelo añadir links de vez en cuando). Aprovechad, que barras como esa ya no se fabrican

;-)

17 de septiembre de 2010

Lo incognoscible

¿Se puede uno fiar de la mente humana, que, tal como yo creo plenamente, se ha desarrollado a partir de una mente tan inferior como la que poseen los animales más inferiores, cuando saca unas conclusiones tan grandiosas? No pretendo arrojar la más mínima luz sobre estos abstrusos problemas. El misterio del principio de todas las cosas es insoluble para nosotros; y yo, por lo menos, me conformo con seguir siendo agnóstico.
Charles Darwin, Autobiografía.

Martin Gardner, ¿Tenían ombligo Adán y Eva?, Debate, Madrid, 2001, p. 329.

16 de septiembre de 2010

Adaptación

Todos somos el mismo, inspector. Es la conclusión a la que he llegado. Como las células del cuerpo, sólo que no vemos el cuerpo, así como los peces no ven el mar. Y nos envidiamos, nos hacemos daño, nos odiamos. ¡Qué estupidez! Una célula del corazón odiando a una célula del pulmón.

15 de septiembre de 2010

Un humanismo moderado

Un humanismo bien temperado podría ser para nosotros una garantía contra los yerros del ayer y del hoy. Rompamos las asociaciones fáciles: reivindicar la igualdad de derecho de todos los seres humanos no implica, en forma alguna, renunciar a la jerarquía de los valores; amar la autonomía y la libertad de los individuos no nos obliga a repudiar toda solidaridad; el reconocimiento de una moral pública no significa, inevitablemente, la regresión a la época de intolerancia religiosa y de la Inquisición; ni la búsqueda de un contacto con la naturaleza, equivale a volver a la época de las cavernas.
Tzvetan Todorov, Nosotros y los otros, Siglo XXI, 1991, p. 447.

14 de septiembre de 2010

El extraterrestre que quería ser torneante

El que asistiere de otras partes del mundo o universo y quisiere ser torneante, tendrá derecho a ser informado muy cumplidamente; mas si su intención, Dios no lo quiera, fuera denostar e infamar este torneo, teniéndole por necio ante tal circunstancia, despídasele en mala hora.
Ordenanzas del Torneo del Toro de la Vega, Capítulo IV.

13 de septiembre de 2010

Neuropolítica: conservadores y progresistas (III)

La gente que no se asusta fácilmente tiende a defender el pacifismo, el control de armas, el apoyo económico al Tercer Mundo y una política tolerante con la inmigración. Los más asustadizos, por el contrario, apoyan el patriotismo, el gasto en defensa, la guerra de Irak y la pena de muerte.
Javier Sampedro, El País, 2008. (Vía).
I even have the hope that this might facilitate understanding a little bit. Instead of political opponents thinking the opposite party are being wilfully bull-headed, you can say 'well ok, they see the world differently than I do'.
John Hibbing, BBC.

¿Esto quiere decir que nunca nos vamos a poner de acuerdo? Hum, no necesariamente. Lo que este estudio viene a decir, en mi opinión, es que detrás de cada idea hay un cerebro que la mantiene. Si Fulanito piensa que la guerra de Irak es necesaria, ¿cuánto de razonamiento hay en ese enunciado y cuánto de emoción? ¿Dónde acaban los argumentos y dónde empiezan los sentimientos? ¿En qué momento pasa el miedo de ser una emoción útil a ser una emoción peligrosa?

Naturalmente, saber eso no nos dice nada acerca de la moralidad o idoneidad de, por ejemplo, la guerra de Irak, pero sí nos recuerda que las guerras y el apoyo que reciben de los ciudadanos son en gran medida el producto de nuestros miedos. Y, bueno, supongo que saber eso nos puede ser de ayuda.

Shaw decía que las ideas son como las pulgas, saltan de unos a otros pero no pican a todos. Ahora toca preguntarse por qué :o)

11 de septiembre de 2010

Arcadi forever!

Sigo pensando que la respuesta del presidente americano es mucho más preocupante que las intenciones del pastor. El presidente Obama ha dicho que el pastor pone en peligro muchas vidas de americanos. Hubiese comprendido que semejante barbaridad la hubiese dicho un imán barbudo, pero no el jefe de una nación libre. Obama legitima que la respuesta a la quema de libros sea la quema de hombres. La equiparación es puramente espantosa... [Obama] nunca tendría que haber dado por lógica la principal diferencia pragmática entre los dos Libros: ningún cristiano reaccionaría ante la quema de biblias destrozando infieles en una estación de tren. Las palabras, flojísimas e inmorales, de Obama llevan consigo otra siniestra equiparación entre quemas librescas y humanas.

De la misma serie:
- Aznar forever!
- Savater forever!

¿Qué habría pasado si...?

Aunque sólo sea para dejar volar la imaginación, ¿qué habría pasado si Temístocles no hubiese convencido a la Asamblea?
En 483 se encontró en Laurion (Atica) un nuevo y rico filón argentífero. Temístocles se opuso a la solicitud de repartirlo entre el pueblo, y convenció a la Asamblea, gracias esencialmente a su prestigio, de que el dinero debía emplearse en construir al menos un centenar de barcos. Los navíos estuvieron dispuestos justo a tiempo de emplearlos contra la invasión persa de 480, y su actuación en Sarónica cambió el curso de la historia atenienses, griega y europea. Era la segunda etapa del crecimiento de Atenas como democracia, etapa que podemos identificar al nombre de Temístocles.
C.M. Bowra, La Atenas de Pericles, Alianza Editorial, Madrid, 1974, pp. 26-27.

Animaladas

Según Marvin Harris, las prohibiciones del Corán y del Levítico de comer carne de cerdo fueron debidas a las grandes necesidades de agua que tienen los cerdos para poder regular su temperatura corporal. Quizás ese no fue el único factor, pero es muy posible que tuviera una gran importancia.
Juan Ignacio Pérez, Animaladas.

9 de septiembre de 2010

Bebedores de ron, uníos

Estamos hablando de una ley donde una mayoría que consume carne y leche de explotaciones industriales hace posible la prohibición de corridas porque les resulta inaceptable el sufrimiento de los toros. Pues bien, eso es como si una mayoría de bebedores de ron votase a favor de la ley seca para los bebedores de whisky.

Aparte de que ese argumento es falaz por ser un tu quoque y no servir como justificación moral de nada, es un argumento del que, de aceptarse, se seguiría una conclusión inaceptable.

Imaginad que alguien hubiese dicho hace unos años lo siguiente:
Estamos hablando de una ley, la nueva ley de protección de los animales aprobada en 2003, donde una mayoría que consume carne y leche de explotaciones industriales hace posible la prohibición del abandono y maltrato de mascotas porque les resulta inaceptable el sufrimiento de los animales de compañía. Pues bien, eso es como si una mayoría de bebedores de ron votase a favor de la ley seca para los bebedores de whisky.
Es decir, si aceptamos el argumento de Homo lupus, el abandono y maltrato de mascotas no debería haberse prohibido, pues quienes lo prohibieron aceptan la explotación industrial de animales y otras prácticas igual de crueles. Así, si la mayoría come hamburguesas y disfruta de los beneficios de la experimentación con animales, yo y los que son como yo, aunque seamos minoría, también deberíamos poder hacer lo que quisiéramos con nuestras mascotas, desde ahogarlas en el río hasta molerlas a palos en el jardín de casa.

Las cosas están así. Tenemos dos opciones para salir de esta incoherencia ético-legal: volver a como estábamos antes de que se promulgara la primera ley contra el maltrato animal (habría que remontarse varios siglos), o seguir hacia adelante, ampliándola.

Homo sapiens

8 de septiembre de 2010

Ecocidio

El espíritu dominante de la época moderna reciente parece caracterizarse por una llamativa negación (o, al menos, un olvido) de las consecuencias ecológicas del comportamiento social humano. Muchos sociólogos han sido cómplices de esta actitud ya que han tendido a preocuparse más de las estructuras abstractas que de los procesos concretos. (...) Las sociedades modernas recientes han perdido terreno en importantes cuestiones medioambientales, en parte porque han dejado que desaparezcan del debate público. Después de todo, los intereses creados procuran sistemáticamente debilitar el apoyo crítico de la población al medio ambiente. Así también, el paso de tortuga en las negociaciones relacionadas con la degradación global del medio ambiente a lo largo de las últimas décadas puede atribuirse a la considerable y bien organizada oposición del mundo empresarial. Pero el ecocidio no es, como han sugerido algunos comentaristas, una "exageración morbosa", un "invento pesimista" o un "panorama desastroso y melodramático de universitarios alarmistas" o de "ambientalistas eco-charlatanes". Lo cierto es que si los telediarios se basaran en un realismo ecológico, los habitantes del mundo escucharían noche tras noche algo parecido a lo siguiente:

Hoy también se han extinguido unas 100 especies animales y vegetales y han desaparecido otras 50.000 hectáreas de selvas tropicales; los desiertos han avanzado otras 20.000 hectáreas; la economía mundial ha consumido el equivalente a 22 millones de toneladas de petróleo y, por tanto, durante estas 24 horas habremos liberado a la atmósfera otros 100 millones de toneladas de gases de efecto invernadero...

(...) A pesar de todo, sólo un pequeño porcentaje de la humanidad tiene un contacto directo y diario con otras especies animales y vegetales en sus respectivos hábitats (sin contar las especies domésticas o las mascotas), situación amplificada por factores estructurales y económicos como los modelos de urbanización rápida. Pocas personas están en disposición de percibir por su experiencia personal que la extinción en masa de las especies y el ecocidio creciente van, a fin de cuentas, contra sus propios intereses a largo plazo.
Franz J. Broswimmer, Ecocidio, Laetoli, Pamplona, 2005 (2002), pp. 28-34.

7 de septiembre de 2010

El lado oscuro del romanticismo

Sería ingenuo, claro, sugerir que el romanticismo fue el único responsable de la llegada al poder del nacionalsocialismo, pero su énfasis en el nacionalismo y en una Volkgeist (o ‘espíritu popular’) que se experimentaba de forma directa, fueron incuestionablemente una importante fuente de inspiración. Hay muy pocas dudas, además, de que los puntos de vista anticientíficos y antiliberales, propugnados por los románticos, contribuyeron de manera significativa a generar un clima intelectual que permitió al nazismo crecer con rapidez, sin oposición.
Robin Dunbar, El miedo a la ciencia, Alianza Editorial, Madrid, 1999, pp. 270-271.

Albayalde en fascículos

Por lo demás, en otras ocasiones he preguntado a miembros de asociaciones animalistas por qué no dedican ese tiempo libre a ayudar a familias desfavorecidas o visitar a niños con cáncer. La razón es obvia: en una cosmovisión sentimentalista alimentada por Disney, los perros dan más pena que los gitanos, y las focas despiertan más compasión que los esquimales.
El mundo es estable y predecible. Es verdad que, excepcionalmente, Dios puede alterar el curso previsible de los fenómenos. Pero ese momento, justamente excepcional y revelador, no altera la verdad de que las cosas no actúan por sí mismas, como si un espíritu arbitrario las guiase. El mundo fue hecho para ser nombrado (es decir, conocido) por el hombre.

6 de septiembre de 2010

Nacionalismo encubierto

Sarkozy despojará de la nacionalidad a los delincuentes de origen extranjero (...) La medida estrella de un discurso especialmente duro, en el que cuestiona el modelo de integración francés, ha sido proponer que se pueda "despojar de la nacionalidad" a quienes ataquen a los policías.
La retirada de la nacionalidad afectará a quienes atenten contra la vida de una persona depositaria de la autoridad pública, en concreto a policías y gendarmes, y ostenten desde menos de 10 años la nacionalidad francesa.

De acuerdo, intentémoslo. Supongamos por un momento que la "medida estrella" es una buena medida para desincentivar el crimen. ¿Cómo justificamos ahora, una vez supuesto lo anterior, que la nacionalidad de un recién nacionalizado vale menos que la nacionalidad de otros nacionales?

Ciencia primitiva

Robin Horton (...) ha defendido con energía el punto de vista según el cual los sistemas religiosos tradicionales funcionan como una forma primitiva de ciencia en las sociedades premodernas. «Una de las principales funciones intelectuales de las religiones tradicionales de África», escribe, «es la de situar los acontecimientos de cada día en un contexto causal más amplio que el que proporciona el sentido común» (Horton, p. 56). La religión en la sociedad tradicional sirve para proporcionar un marco coherente que dé sentido a aquellos fenómenos que no se pueden explicar con facilidad mediante procesos simples de causa-efecto. Horton contrasta la forma en la que funciona la religión en las sociedades tradicionales con la manera en la que lo hace en las modernas sociedades europeas postindustriales; en nuestras sociedades modernas, la ciencia ha tendido a reemplazar la función explicativa básica de la religión, dejándole que trate sólo los planos psico-emocional y moral. Una consecuencia de esto es que hace posible que las personas sean a la vez científicos y religiosos. A este respecto, mantiene, lo que sobra en nuestra sociedad es la religión; en las sociedades tradicionales, la religión impregna cada cosa que una persona hace, el modo en el que piensa acerca del mundo y su comportamiento respecto de los demás. Por supuesto, las religiones pueden y de hecho funcionan de este modo incluso en nuestras propias sociedades: muchas religiones importantes proporcionan algún tipo de esquema metafísico que da coherencia al universo y garantiza nuestra posición en él, pero hablando en general su función se ha visto muy reducida.
Robin Dunbar, El miedo a la ciencia, Alianza Editorial, Madrid, 1999, p. 251.
Véase también:
- El fin de la fe.

4 de septiembre de 2010

Ética y comprensión científica (4)

Los políticamente liberales, que normalmente son los voceros más convencidos de la ética de la especie, manifiestan ahora el mayor de los desprecios por aquellos que han ampliado, en mayor medida, las miras de su altruismo y han incluido a otras especies. Si yo expreso que estoy más interesado en impedir el exterminio de las grandes ballenas que en mejorar las condiciones de habitabilidad de las viviendas, es muy posible que escandalice a alguno de mis amigos.

El sentimiento de que los miembros de nuestra especie merecen una consideración moral especial en comparación con los miembros de otras especies, es antiguo y se encuentra profundamente arraigado. El hecho de matar a las personas, excepto en la guerra, es el crimen juzgado con mayor severidad entre los cometidos comúnmente (...) Sin embargo, gozamos al comer a miembros de otras especies. A muchos de nosotros nos horrorizan las ejecuciones judiciales, aunque se trate de los más espantosos criminales de la especie humana, al mismo tiempo que aprobamos alegremente que se mate a tiros, sin juicio previo, a animales considerados como plagas y que son bastante mansos. En realidad exterminamos a miembros de otras especies inofensivas como un medio de recreación y entretenimiento. Un feto humano, sin más sentimientos humanos que una ameba, goza de una reverencia y una protección legal que excede en gran medida a la que se le concede a un chimpancé adulto. Sin embargo, el chimpancé siente y piensa y, según evidencia experimental reciente, puede ser aun capaz de aprender una forma de lenguaje humano. El feto pertenece a nuestra propia especie y se le otorgan instantáneamente privilegios y derechos especiales debido a este factor. Si la ética del «
especiecismo», para utilizar el término empleado por Richard Ryder, puede ser planteada con una base tan lógica, tan acertada, como aquella referente al «racismo», no lo sé. Lo que sí sé es que no posee una base adecuada en la biología evolutiva.
Richard Dawkins, El gen egoísta, Salvat Editores, Barcelona, 2002 (1976), pp. 12-13. (Vía).

3 de septiembre de 2010

El perro, el mejor amigo... del babuino



Vía Somos Primates.
Relacionado:
- Altruismo entre especies.

Lo inmoral sería no planificar

Algunos misioneros cristianos ayudan abnegadamente a los desharrapados a los que tratan de convertir, pero el Papa les impide darles lo que más necesitan, la planificación familiar. Las prohibiciones papales y la obsesiva presión de la Iglesia contra todo intento de control demográfico y de liberación de las mujeres del yugo de los embarazos no deseados causan más miseria de la que mil madres Teresas podrían nunca aliviar.
Jesús Mosterín, La naturaleza humana, Espasa Calpe, Madrid, 2008, p. 292.

1 de septiembre de 2010

Falsas dicotomías: la falta de lógica en la política

Libertad o Zapatero, democracia o Zapatero.
Francisco Camps, Telealicante.

Existen dos modelos diferentes: el modelo que representa un presidente de izquierdas, de centro izquierda, que mira para el futuro, que tiene la mirada positiva, que es optimista, que cree en la gente, que cree en los ciudadanos, que cree en los jóvenes, que cree en las mujeres, y otro modelo que representa Rajoy, que es el modelo del miedo, de introducir miedo con todo, desconfianza, y que mira más al pasado que al futuro. Y a partir de ahí los ciudadanos pueden elegir entre el modelo del futuro y el modelo del pasado. El modelo del futuro, como os podéis imaginar, es Zapatero, y el modelo del pasado, como os podéis imaginar, es Rajoy.


La falsa dicotomía supone una enorme simplificación. Elimina toda la complejidad de un asunto y presenta sólo dos opciones: lo tomas o lo dejas.
Julian Baggini, ¿Se creen que somos tontos?, Paidós, Madrid, 2010, p. 132.