30 de noviembre de 2010

A tu sitio, humano

Tendemos a creer que nuestro comportamiento es único, que somos el escalafón final evolutivo, lo más, el "non plus ultra" de los seres vivos, y no hacemos sino usar los mismos esquemas y procesos que los restantes animales, sólo que, eso sí, adornados con muchos razonamientos y argumentaciones. Quizás nos iría mejor mirando hacia abajo, siendo conscientes de que muchas veces nuestras actuaciones no están sino mediadas por procesos biológicos que no podemos controlar, pues van más allá de todo raciocinio.
Carmen Mascaró, La extinción de los anfibios en el siglo XXI, Universidad de Granada, 2010, p. 28.
Gracias, Tay.

27 de noviembre de 2010

¿Es cierto eso?

Si en 1976 el 1% más rico de EE UU acaparaba el 9% de la renta nacional, en 2006 ya acumulaba el 20%. 2006 es justamente el año anterior a la crisis. Actualmente la desigualdad y la polarización son mayores. La crisis económica, provocada y ahora perfectamente aprovechada por los especuladores y banqueros, está haciendo estragos entre las clases populares.
Daniel Raventós, 'Después de la utopía', Minerva, núm. 15, 2010, p. 4.

Revista eureka

26 de noviembre de 2010

La ética y la izquierda

Que la ética y la izquierda miran hacia el mismo lado, al unísono, y en el mismo sentido es casi una verdad de Perogrullo, un «truismo», si contamos con definiciones y nociones claras y explícitas de «Ética» y de «Izquierda».

Como muy bien ha dicho el muy querido, admirado, respetado
Aranguren (...), es imposible, tal como entendemos las palabras y usamos el lenguaje, ser a la vez «intelectual» y de «derechas». Como no es posible, podíamos añadir, ser casado y soltero, al propio tiempo, ser a la vez anciano y niño, pájaro y flor, roca y arbusto.

El intelectual se define por su talante crítico y antidogmático y la «derecha» dejaría de tener sentido y «referencia», se autodisolvería semánticamente, si abandonase el dogmatismo acrítico que la define. De modo semejante la «ética» y la «derecha» se oponen, y contradicen, como el día a la noche, el verano al invierno, el amor al odio, el entusiasmo a la tibieza.

(...) Parafraseando al muy querido Aranguren, «no es posible ser de derechas y ético». No es posible hacer ética mirando a la derecha, ya que se trata de dos quehaceres infinitamente equidistantes, el uno dirigido al mundo de las convenciones, prejuicios, y privilegios, el otro actuando como revulsivo para cambiar pausadamente, sin traumas, pero sin concesiones, ni excesivas calmas, los cimientos más profundos del edificio social en el que se asientan las instituciones, los usos, mores, morales acríticos.

(...) La ética toda, desde Sócrates a Hare, Habermas, Rawls, Griffin, Hart o Peter Singer, lleva consigo elementos altamente distorsionantes para los sistemas «pétreos». Su tarea es producir hendiduras, fisuras, para que las instituciones se tornen más flexibles.
Esperanza Guisán, La ética mira a la izquierda, Tecnos, Madrid, 1992, pp. 13-17.

Procol Harum

23 de noviembre de 2010

Negacionismo y machismo

Si el famoso libro del escéptico Bjorn Lomborg, "El ecologista escéptico" [el enlace es mío], recibió críticas positivas por parte de la prensa conservadora pero fue vapuleado por publicaciones como Scientific American o Nature, esto debería hacer recapacitar al potencial lector acerca del contenido científico del libro.
RinzeWind, Las penas del Agente Smith.

«Los dos gobiernos de José María Aznar fueron muy buenos, salvo las ministras que, con las excepciones de Esperanza Aguirre y Ana y Loyola de Palacio, resultaron todas ellas un desastre. Y eso que la mayoría habían sido excelentes alcaldesas o diputadas», me contó hace años el ex ministro de Fomento del PP Rafael Arias Salgado. Opinión que comparten otros ex miembros de los Gobiernos de España entre 1996 y 2004. Las mujeres, salvo honrosas excepciones, han sido un completo desastre como ministras, lo cual no es nada congénito ni contagioso. Zapatero siendo un hombre ha batido todos los records de incapacidad.


¿Pueden aun así estar en lo cierto los autores de esos libros? Pueden, desde luego. ¿Sería un ad hominem concluir que la tesis que defiende Herrera en su libro es falsa porque él es machista? Sí. ¿Puede ser, sin embargo, que las probabilidades de que Herrera esté en lo cierto sean menores porque es machista? Es posible.

eDemocracia

22 de noviembre de 2010

Igualdad Animal se equivoca

La organización Igualdad Animal, que por regla general hace una labor encomiable apenas reconocida, necesita urgentemente un ambientólogo o un biólogo en su consejo de dirección, si es que no lo tienen ya: ¡esto es un grave error! La liberación de decenas de visones que probablemente no sobrevivirán (la mayoría, si no todos) más de una o dos semanas, no compensa el 'ecocidio' que una acción así podría desencadenar.

Que los ecosistemas de todo el mundo se están yendo al garete no es nuevo. Se estima que todos los años miles de especies desaparecen para siempre. Y lo que es igualmente malo: cada vez introducimos más 'especies invasoras' en hábitats que no son los suyos.

Es verdad que la ciencia sin la ética es insuficiente, pero también es verdad que la ética sin la ciencia es ciega. Todos los veganos y no veganos deberían condenar ese acto. El fin, en este caso, no justifica los medios.

La brecha entre ecologistas y defensores de los derechos de los animales es un buen ejemplo que ilustra las diferencias existentes entre la antigua conciencia ecológica y su énfasis en la racionalidad, la utilidad y la eficiencia, y una creciente conciencia de la biosfera enraizada en la participación personal, la identificación emotiva y la extensión empática. [...] Durante mucho tiempo, ambos movimientos compartieron muy poco terreno en común y se comportaron como dos desconocidos que se cruzan en mitad de la noche. Incluso hoy en día interactúan poco entre sí, a pesar de que el movimiento a favor de los derechos de los animales está cada vez más implicado en cuestiones medioambientales más amplias, puesto que sus defensores son conscientes de que el sufrimiento de un animal concreto no puede divorciarse de las políticas macroambientales que afectan a su bienestar. Por su parte, los ecologistas han comenzado a otorgar cierto reconocimiento a los derechos de los animales de manera individual. Organizaciones internacionales, como Greenpeace, por ejemplo, participan en campañas contra la caza de ballenas y protestan contra el inhumano sacrificio de focas bebé en Canadá, que atestiguan el sufrimiento de los animales.
Jeremy Rifkin, La civilización empática: la carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis, Paidós, Barcelona, 2010, p. 455.

Para saber más:
- 'La lamentable historia del visón que se comió al cormorán', El escarabajo verde.
- 'Conservación de la fauna de vertebrados: el visón europeo', Congreso Nacional de Medio Ambiente.

21 de noviembre de 2010

Asociación Catalana de Comunicación Científica

La paradoja del capitalismo

Históricamente, el desarrollo de los valores democráticos y de la cultura democrática ha estado estrechamente asociado a lo que en términos generales podemos calificar como una economía de mercado. Más específicamente, una condición altamente favorable para las instituciones democráticas es una economía de mercado en la que las empresas económicas están principalmente en manos privadas, y no en las del Estado, esto es, en una economía capitalista más que en una socialista o estatista. Pero el estrecho vínculo entre democracia y capitalismo de mercado esconde una paradoja: una economía de mercado capitalista inevitablemente genera desigualdad en los recursos políticos de los que pueden disponer los distintos ciudadanos. Así, una economía capitalista de mercado daña seriamente la igualdad política: los ciudadanos que son desiguales en bienes económicos difícilmente serán iguales políticamente. Parece que en un país con una economía de mercado capitalista la igualdad política plena es imposible de realizar. Consecuentemente, hay una permanente tensión entre la democracia y la economía de mercado capitalista (...) [Pero] no podemos dejar de concluir que una economía capitalista de mercado, la sociedad que produce y el crecimiento económico que típicamente comporta, constituyen todas ellas condiciones altamente favorables para desarrollar y mantener instituciones políticas democráticas.

El capitalismo de mercado es un poderoso disolvente de los regímenes autoritarios. Cuando transforma una sociedad de terratenientes y campesinos en empleados, empresarios y trabajadores; de masas rurales sin educación y apenas capaces de sobrevivir, y muchas veces ni siquiera esto, en un país de habitantes con educación, moderadamente seguro y urbanizado; de la monopolización de casi todos los recursos por parte de una pequeña elite, oligarquía, o clase dominante, en una más amplia distribución de los recursos (...) Pero una vez que la sociedad y la política han sido transformadas por el capitalismo de mercado, y están presentes las instituciones democráticas, la perspectiva cambia drásticamente. Ahora, la desigualdad en los recursos que estimula el capitalismo produce serias desigualdades políticas entre los ciudadanos. Cómo hacer que el matrimonio de la democracia poliárquica con el capitalismo de mercado sea más beneficioso para alcanzar una mayor democratización de la
poliarquía es una cuestión verdaderamente difícil para la cual no hay respuestas fáciles, y sin duda ninguna breve. La relación entre el sistema político democrático de un país y su sistema económico no democrático ha supuesto un formidable y persistente desafío para los fines y prácticas democráticos a lo largo del siglo XX. Este desafío seguramente proseguirá en el siglo XXI. ¿Hay mejores medios de preservar las ventajas del capitalismo de mercado a la vez que se reducen los costes para la igualdad política?
Robert Dahl, La democracia: una guía para los ciudadanos, Taurus, Madrid, 1999, pp. 179-206.

18 de noviembre de 2010

La Sexta Extinción

En la mente de los biólogos quedan pocas dudas de que la Tierra está enfrentando actualmente una pérdida creciente de especies tal que amenaza con rivalizar con las cinco mayores extinciones del pasado geológico. Desde el año 1993, el biólogo de Harvard E. O. Wilson estimó que la Tierra está perdiendo alrededor de 30.000 especies al año, lo cual se traduce a la estadística aún más espeluznante de tres especies cada hora. Algunos biólogos han comenzado a pensar que esta crisis de la biodiversidad (esta "Sexta Extinción") es aún más severa y más inminente que lo que Wilson supuso.

17 de noviembre de 2010

La ley de Suárez

Una de las variables que pueden explicar esta desmovilización de las izquierdas en España es precisamente su ley electoral. El profesor Richard Gunther, experto internacional en leyes electorales, la ha definido como la más regresiva de Europa (...) Esta ley discrimina en contra de las izquierdas al discriminar en contra de los centros urbanos, donde la mayoría del voto de las izquierdas existe. La discriminación no se debe a la regla electoral D'Hont (como erróneamente se asume), sino a la regla de Adolfo Suárez, que diseñó uno de los sistemas electorales más regresivos de la UE, favoreciendo de una manera exagerada las zonas más rurales, menos pobladas y más conservadoras del país (...) Como consecuencia de esta ley de Suárez, CiU gobernó en Cataluña en el periodo 1999-2003 a pesar de haber perdido las elecciones en 1999; el PP gobernó en el periodo 1996-2000 a pesar de que la suma de votos de las izquierdas en 1996 fue mayor que la de votos de las derechas; y tras las elecciones del 14-M CiU tiene muchos más escaños que IU (10 versus 5), a pesar de que IU tuvo 440.486 votos más que CiU. Si tuviéramos una ley más proporcional y más semejante a la existente en la mayoría de países de la UE, las izquierdas tendrían una gran mayoría en las Cortes Españolas. El sesgo discriminatorio, por cierto, es todavía más regresivo en el Senado, resultado todo ello de la transición inmodélica que nos legó la democracia incompleta que tenemos. En realidad, la suma de los votos obtenidos el 14-M pone de manifiesto que el pueblo español es mayoritariamente de izquierdas, reflejando una realidad de gran importancia aunque de escasa visibilidad mediática: las encuestas de opinión realizadas en la UE también han estado mostrando desde hace años que la población española es una de las poblaciones más a la izquierda en Europa.
Vicenç Navarro, El subdesarrollo social de España, Anagrama, Barcelona, 2006, pp. 289-290.

14 de noviembre de 2010

Memes excitantes

Las cosas que más excitan a la gente poco reflexiva son las que no existen, como Dios, la nación y todas estas cosas.

13 de noviembre de 2010

La bioluminiscencia sustituirá al alumbrado artificial

Trabajamos con el Proyecto Barcelona Genética, cuyo fin es disponer para la ciudad y las casas de luz no eléctrica y natural, obtenida al introducir determinadas proteínas luminiscentes en el ADN del arbolado urbano, en el cloroplasto de las plantas ornamentales domésticas, en la vegetación de los márgenes de autopistas y carreteras... La bioluminiscencia sustituirá al alumbrado artificial. De eso no hay duda. Si no lo hacemos nosotros primero lo harán los chinos, que ya cultivan arroz genéticamente tratado para resistir al agua salada (de pronto el gran problema de la humanidad que es el agua deja de serlo...), o los finlandeses, que tienen una inversión en investigación cinco veces mayor a la nuestra. Nos faltan esos millonarios que hacen que el turismo espacial deje de ser una utopía de ciencia ficción y pase a ser una realidad todo lo convencional y aburrida que ellos quieran (...) Está claro que la reducción del consumo eléctrico mundial y sus accesorios serán espectaculares. Para hacerse una idea, Barcelona, ciudad de bien poca superficie por su alta densidad, tiene un gasto anual, tan sólo por el mantenimiento de sus farolas (arreglar las estropeadas, repintarlas, etc.), de diez millones de euros, además del consumo eléctrico durante toda la silenciosa y desierta noche. Y esto multiplicado por las ciudades de los cinco continentes. La cifra es absolutamente astronómica. Ciertamente, la ciencia ha superado a la ficción y la utopía de hoy es la realidad de mañana.
Alberto T. Estévez, Proyecto Barcelona Genética. (Vía).

11 de noviembre de 2010

Es más lo que nos une que lo que nos separa

Este dibujo es parte de un panfleto que repartieron en la Iglesia Evangélica que está al lado de mi casa. Catedral de la fe, se llama :-)

Ese dibujo es un claro ejemplo de 'falso dilema', por decirlo suavemente. Sin embargo creo que, en esencia, posee cierta dosis de verdad. Algo que tanto creyentes como no creyentes compartimos: la necesidad de darle un sentido a nuestra vida y el deseo de superar nuestro ego.

¿Qué hacer? En mi opinión, debemos ser capaces de convencer a los creyentes de que las sillas están para que se sienten las personas, no los símbolos, los miedos y las supersticiones que las dividen. Somos nosotros, todos juntos, los que deberíamos estar sentados en ese 'trono', con el ego a nuestros pies, con lo 'místico' entendido como una propiedad emergente del cerebro y con los dioses dentro de los libros de Historia.
Así está mucho mejor.

Deben saber, asimismo, dos cosas: 1) que las religiones organizadas, por regla general, tienen el gran defecto de entorpecer el diálogo racional y el crecimiento moral. Es de suponer que seguirán haciéndolo; 2) que renunciar a la doctrina de un dios personal no significa renunciar a toda clase de espiritualidad, y mucho menos renunciar a la búsqueda de la felicidad. Cojamos lo bueno de la religión sin lo malo.

Hasta aquí lo que quería decir. Lo que viene a continuación son 'citas de refuerzo', textos sacados de los libros (o conferencias) de algunos de mis filósofos y científicos favoritos con el propósito de reforzar y sobre todo ampliar la tesis de este post.

El amor rompe la concha dura del ego, puesto que es una forma de cooperación biológica en que las emociones del uno son necesarias para el logro de los instintivos propósitos del otro (...) El ego desmesurado es una posición de la que el hombre debe huir si quiere gozar del mundo plenamente.
Bertrand Russell.

Hacer música en grupo (...) contribuirá a rebajar la intensidad del sentido del yo; contribuirá a la "pérdida de los límites", en palabras de McNeill. Este es el proceso en el cual participan las multitudes de fútbol, los coros de iglesia y los niños del patio (...) Los que hacen música en grupo modelan sus cuerpos y sus mentes para ajustarlos a un estado emocional compartido, que provoca una disminución de la propia identidad y un incremento paralelo de la capacidad de colaborar con los demás (...) De hecho, cuando los psicólogos han examinado los resultados de experimentos en cuyo transcurso los sujetos se hallan en situaciones similares al dilema del prisionero, han llegado a la conclusión de que la cooperación depende del "grado hasta el cual los participantes llegan a sentirse integrados en una unidad conjunta o colectiva, desarrollan un sentido de nostridad o 'pertenencia a un nosotros', de estar juntos, en la misma situación y enfrentados a los mismos problemas".
Steven Mithen.

El místico, creyente o no, es aquel a quien Dios mismo ha dejado de faltar.
André Comte-Sponville.

Einstein siempre distinguía entre religiosidad supersticiosa (la de las iglesias y los dogmas, la de los dioses personales y las almas inmortales) y religiosidad esclarecida o cósmica, compatible con la ciencia y basada en la superación de las tendencias egocéntricas (...) La ciencia sin mística corre el riesgo de quedarse en mera gimnasia metodológica. La mística sin ciencia fácilmente degenera en autoengaño y superstición. Solo la jugosa conjunción del conocimiento científico con el sentimiento místico nos permite aspirar a alcanzar aquel estado de exaltación lúcida y plenitud vital en que consiste la comunión con el Universo. Sintonizar con el Universo, sentarnos en el trono de Dios, acompasar el pálpito de nuestro corazón a un latido divino, ¿qué más se puede pedir? También estas posibilidades forman parte de la naturaleza humana.
Jesús Mosterín.

El misticismo es una empresa racional, la religión no. El místico ha reconocido algo acerca de la naturaleza de la consciencia previa al pensamiento, y este reconocimiento es susceptible de una discusión racional. El místico tiene motivos para confiar en sus creencias, y estas razones son empíricas. El irritante misterio del mundo puede ser analizado mediante conceptos (es decir, con la ciencia) o experimentado libre de conceptos (es decir, con el misticismo). La religión no es más que un conjunto de malos conceptos ocupando el lugar de los buenos. Es la negación -a la vez llena de esperanza y de miedo- de la vastedad de la ignorancia humana. Una semilla de verdad anida en el corazón de la religión, porque la experiencia espiritual, el comportamiento ético y las comunidades fuertes son esenciales para la felicidad humana. Y, aun así, nuestras religiones tradicionales están intelectualmente difuntas y son políticamente ruinosas. Mientras la experiencia espiritual sea una evidente propensión natural de la mente humana, no necesitaremos creer en algo con pruebas insuficientes para validarlo. Está claro que debe ser posible reunir razón, espiritualidad y ética en nuestra forma de pensar sobre el mundo. Esto sería el principio de un acercamiento racional a nuestras más profundas preocupaciones personales. También sería el fin de la fe.
Sam Harris.

Teniendo en cuenta la química y la física nuclear en conjunto, no sólo estamos en el Universo: el Universo está en nosotros. Y yo no sé de ninguna sensación más espiritual que esa.
Neil deGrasse Tyson.

Ser uno con todo, ésa es la vida de la divinidad, ése es el cielo del hombre. Ser uno con todo lo viviente, volver, en un feliz olvido de sí mismo, al todo de la naturaleza, ésta es la cima de los pensamientos y alegrías, ésta es la sagrada cumbre de la montaña, el lugar del reposo eterno donde el mediodía pierde su calor sofocante y el trueno su voz, y el hirviente mar se asemeja a los trigales ondulantes. ¡Ser uno con todo lo viviente!

Friedrich Hölderlin.


Somos fragmentos de lo natural, de lo unitario. En realidad, el universo, lo existente, es la coordinación entre lo unitario y lo diverso; y en nosotros tendrá que ser la coordinación entre ser únicos y compañeros. (...) Todos somos compañeros, a la vez que todas las especies, que todos los mundos, porque todo lo diverso es incomprensible sin lo unitario, porque es impensable llegar a vernos todos compañeros mientras seguimos en la estructura que nos divide y enfrenta, que nos aparta de una plenitud natural. Aquella tierra era la Acracia y la Acracia es verse todos compañeros (de qué nos sirve ser conscientes si no lo somos de lo que nos une, nos coordina...).
Jesús Lizano.

Referencias:
- Bertrand Russell, La conquista de la felicidad, Espasa Calpe, Madrid, 1978 (1930), pp. 51 y 172.
- Steven Mithen, Los neandertales cantaban rap, Editorial Crítica, Barcelona, 2007, p. 316.
- André Comte-Sponville, El alma del ateísmo, Paidós, Barcelona, 2006, p. 196.
- Jesús Mosterín, La naturaleza humana, Espasa Calpe, Madrid, 2008, p. 384.
- Sam Harris, El fin de la fe, Paradigma, Madrid, 2007, pp. 221-222.
- Neil deGrasse Tyson, Beyond Belief.
- Friedrich Hölderlin, Hiperión, 1797.
- Jesús Lizano, ¡Hola, compañeros! (Manifiesto Anarquista), págs. 15 y 17.

10 de noviembre de 2010

La empatía es el alma de la democracia

La capacidad de reconocernos en el otro y de reconocer al otro en nosotros es profundamente democratizadora. La empatía es el alma de la democracia. Es el reconocimiento de que cada vida es única y digna de la misma consideración en la esfera pública. La evolución de la empatía y de la democracia han ido de la mano a lo largo de la historia. Cuanto más empática es una cultura, más democráticos son sus valores y sus instituciones de gobierno. Aunque la estrecha relación entre la extensión de la empatía y la expansión de la democracia está muy clara, es extraño que se le haya prestado tan poca atención en el estudio de la historia y la evolución del gobierno.
Jeremy Rifkin, La civilización empática, Paidós, Barcelona, 2010, pág. 159.

9 de noviembre de 2010

El Papa

Ha sido fascinante, por ejemplo, escuchar las voces de quienes gritaban que no lo esperaban, tratándolo como a un pariente lejano muy venido a menos con el que da un poco de vergüenza relacionarse. Han hecho bien en dejarle rotundamente claro al mundo su condición de nuevos ricos ideológicos con todos sus ahorros depositados en la banca del poscristianismo. Ha sido fascinante ver como algunos (que no lo esperaban) se cabreaban porque el papa ha venido a defender las convicciones de quienes sí lo esperaban, los católicos, en lugar de tener la delicadeza de defender las suyas...


No, no. Lo que ha pasado es lo siguiente: han venido -y seguirán viniendo, porque están en su derecho- unos hombres sin apenas cultura democrática y con mucho, mucho más poder e influencia política que cualquiera de nosotros, con el firme propósito de recortar nuestras libertades más básicas (como por ejemplo: casarnos con la persona que amamos, hacerle el amor todas las veces que queramos, tener hijos con ella, adoptarlos si lo anterior no es posible, dar a conocer nuestro amor, divorciarnos, abortar...). Y por si eso fuera poco, algunos de sus defensores nos han dicho que no es para ponerse como nos hemos puesto. Los mismos, irónicamente, que luego nos llaman liberticidas o algo peor por querer 1) prohibir y castigar el maltrato animal y por 2) denunciar que las leyes que democráticamente hemos decidido no pueden decir una cosa y permitir otra.

Pero es lo que tiene ser un 'nuevo rico ideológico', ¿no? Que uno no se puede callar cuando el primo de Zumosol de los católicos intenta pisar (una vez más) los más elementales derechos humanos sin ofrecer siquiera la más mínima justificación racional, sólo apelando a la fe; es decir, apelando al 'porque Dios lo dice' y tú (me) obedeces, que para algo te llevamos vendiendo la moto durante dos mil años... y lo que nos queda.

8 de noviembre de 2010

¡Actúa!

La 'economía social' en España

La ciencia como un 'proceso social'

La comunidad biológica es una parte de la sociedad que está implicada de forma significativa en el ambiente cultural de la época. Por ejemplo, cambiar las actitudes acerca de la elección de las profesiones ha aumentado la proporción de mujeres que se dedican a la biología, que a su vez ha afectado al hincapié en determinados campos de investigación. Hace unas décadas, por ejemplo, los biólogos que estudiaban el comportamiento de apareamiento de los animales se centraban, sobre todo, en la competición de los machos por acceder a las hembras. Las investigaciones más recientes, sin embargo, destacan el importante papel que desempeñan las hembras en la elección de sus parejas. Por ejemplo, en muchas especies de aves, las hembras prefieren el color brillante que "anuncia" una salud vigorosa del macho, un comportamiento que mejora las probabilidades de la hembra de tener una descendencia más sana.

Algunos filósofos argumentan que los científicos están tan influidos por los valores culturales y políticos que hacen que la ciencia actualmente no sea más objetiva que otras maneras de "conocer la naturaleza". En el otro extremo están las personas que hablan de las teorías científicas como si fueran leyes naturales, en lugar de interpretaciones humanas de la naturaleza. La realidad de la ciencia probablemente se halla en el punto medio; pocas veces, totalmente objetiva, pero revisada de forma permanente por la expectativa de que las observaciones y los experimentos sean repetibles y las hipótesis sean evaluables y refutables.
Neil A. Campbell y Jane B. Reece, Biología (7ª edición), Editorial Médica Panamericana, Madrid, 2007, pág. 25.

Relacionado:
- ¿Puede el feminismo cambiar el mundo?

7 de noviembre de 2010

Transgénicos (I)

El valor moral, humanitario y solidario con la conservación de la vida en el planeta del libro de Goodall y Bekoff [Los diez mandamientos para compartir el planeta con los animales que amamos] debe ser destacado como su principal mérito, un mérito que en mi opinión se ve ensombrecido por algunos defectos notables (...) [por ejemplo] la parcialidad con que se presentan algunos casos, en particular los argumentos que se dedican a combatir el uso de alimentos y medicinas manipuladas genéticamente. Estar en contra no debe nunca significar presentar únicamente sólo una cara de la realidad, aquella que favorece nuestras pretensiones, y menos cuando se hace en nombre de "la ciencia".
José Manuel Sánchez Ron, En defensa de los 'otros' animales.

(La negrita y los corchetes son míos)

6 de noviembre de 2010

La subversión de la razón

Cuando en una cultura un libro determinado se considera como la escritura sagrada, uno no se puede extrañar de que se tome en serio (...) Allí donde la Biblia sea oficialmente una escritura sagrada debemos contar con que la gente tratará de cumplir al pie de la letra esa escritura. No hay argumentos contra semejante consecuencia en el pensar y el actuar, ningún ilustrado puede refutar nada aquí. [Así que] Es necesario actuar de forma indirecta y cauta si se quiere conseguir algo en contra de las ideologías. Es necesario poner de manifiesto ante la opinión pública de forma detallada y clara el contenido de la ideología para que perciba su peligrosidad mientras todavía hay tiempo. Ese es todo el secreto de la subversividad de la razón: se basa sencillamente en exponer la doctrina a socavar para que esta se destruya a sí misma. La subversividad de la razón se basa en que se toma en serio al adversario, extremadamente en serio, más en serio que la masa de sus simpatizantes y partidarios de buena fe. Tomar en serio al adversario quiere decir ante todo tomar en serio sus lemas y programas más intolerantes, malvados y extremistas y no decir nunca: «las cosas nunca llegarán a ponerse así de mal». El hecho de que en su época no se leyera con la debida atención el Mein Kampf de Hitler se tomó cumplida venganza. Aquí se nos objetará que el ilustrado tiende a ver fantasmas y a considerar gente decente e inofensiva como demonios en potencia. En lo tocante a las sagradas escrituras, se nos dirá, todo depende de la interpretación adecuada. Es preciso leer estos escritos con el espíritu adecuado, gracias a lo cual demostrarán ser los escritos más cabalmente defensores de la tolerancia y de la paz. Pero ya hemos visto cuán poco concluyente es la controversia interna, inmanente a los textos, que se ocupa de un texto sagrado. Aquí se interpreta pacífica y allí sanguinariamente, según las necesidades (...) [Por tanto] No puede confiarse en ninguna ideología, sea cristiana, judía, islámica, marxista, atea, racista, nacionalista o del tipo que sea, por pacíficamente que se comporte de momento, mientras consienta elementos intolerantes o inhumanos, siquiera sea en su rincón teórico más oculto. Es preciso contar siempre con la irrupción de un fundamentalismo (...) Una ideología intolerante puede ser más soportable por su aplicación laxa e inconsecuente en la praxis, pero llegado el momento de la verdad, no puede oponer nada a sus fundamentalistas. ¿No está escrito en los libros sagrados que...?
Hubert Schleichert, Cómo discutir con un fundamentalista sin perder la razón, Siglo XXI, Madrid, 2004, pp. 127 y 134.

Relacionado:
- ¿Qué pasa con el Corán?.

3 de noviembre de 2010

Conservadores y progresistas: ¿cómo definirlos?

(Aviso a navegantes: este post está reelaborándose continuamente, si bien la estructura original no ha cambiado)
Como los comentarios en el post anterior se están alargando, voy a continuar aquí mi respuesta a Serenus para que todos los lectores podáis seguir la discusión y facilitar así la participación:
Podemos definir como 'progresista' -a vuela pluma, eso sí- toda idea o acción que vaya encaminada a maximizar el bienestar, la felicidad, la justicia, la libertad responsable, el autogobierno y la autorrealización del mayor número posible de 'seres conscientes', pese a las contradicciones (inevitables) que puedan aparecer en la práctica. 'Conservador', entonces, sería todo aquello que entorpeciera ese camino (aquí no usaremos conservador en un sentido positivo,"toda superación es conservación", sino en un sentido negativo).

Así, políticas como la legalización de las drogas con vistas a reducir su consumo y mal uso a medio plazo, la regulación de espacios considerados por los expertos como no aptos para fumar, la separación de las organizaciones teocráticas (ej. Iglesia Católica) de los centros de poder más o menos democráticos (ej. Estado), la crítica de la religión así como del creacionismo, la defensa del ateísmo como postura ética y positiva ante la vida, el fomento del pensamiento crítico y un uso más sabio de las nuevas tecnologías, la humanización de la medicina, la divulgación de una 'tercera cultura', la comprensión y reducción del ego, la autocrítica y el crecimiento personal, el estudio científico de la felicidad, el análisis del concepto tradicional de libre albedrío y sus implicaciones para la comunidad, la reinserción y educación integral del delincuente, la prohibición de los festejos taurinos, la promoción del veganismo, el abandono del antropocentrismo como posición filosófica, la creación de una "Seguridad Social" universal para los animales de compañía, la solución al problema de las heces y la orina de los perros en las ciudades a través de la concienciación, la coerción, la habilitación de espacios verdes y la creación de un cuerpo especial de trabajadores de limpieza urbana, la investigación con células madre y el desarrollo de la ingeniería genética, el fomento de la investigación en inteligencia artificial, la interrupción voluntaria del embarazo como mal menor, la planificación familiar y el control demográfico, la promoción y facilitación de la adopción frente al natalismo incontrolado, la aprobación del matrimonio homosexual y la adopción de hijos por parte de padres homosexuales, la despenalización de la eutanasia y la educación sobre la muerte, la abolición de la pena de muerte, el rechazo a los excepcionalismos (incluido el humano), chovinismos y nacionalismos, el derecho a la autodeterminación, la abolición y sustitución del Estado y de la propiedad privada, la creación de una renta básica universal, la reforma de la Constitución, la apuesta por el cosmopolitismo, el fomento de una manera de vivir y trabajar basada en la movilidad sostenible entre países, la abolición de las dictaduras y de cualquier tipo de autoritarismo/elitismo (venga de donde venga), la lucha contra el terrorismo incluido el terrorismo de Estado, la denuncia de la ocupación israelí, la defensa de un pacifismo sensato y por tanto relativo, la erradicación decidida y sin ambages de la pobreza, la igualdad social de las mujeres, la lucha contra el machismo, el abuso infantil y la violencia e infelicidad que estos generan, el fin de la estigmatización, rechazo y discriminación negativa de las personas, la mejora en la integración inmigrante-nativo, la inclusión de los gitanos, el fin de una visión electoralista de la política y la apuesta por una filosofía política rigurosa, la inversión en una educación erótico-sexual para adolescentes más abierta, la legalización y normalización a corto plazo de la prostitución pero con vistas a reducirla a medio-largo plazo, la reconciliación social a través de una justicia restaurativa y leyes de 'memoria histórica', la crítica del positivismo legal o jurídico, la reducción de la jornada laboral, la enseñanza del altruismo frente al egoísmo y de la cooperación frente a la competencia, el desarrollo de una economía participativa y solidaria, la renuncia a la fe en el Progreso, el estímulo de medios de comunicación sin ánimo de lucro independientes tanto del Estado como del mercado, el abandono planificado de los mercados, la redistribución progresiva y equitativa de la riqueza, el fomento de una democracia política y económica más participativa, la apuesta por un decrecimiento sostenible, selectivo y justo, la defensa de una justicia intergeneracional, el fin de cualquier tipo de monopolio intelectual, la defensa de una Red neutral, la tolerancia cero contra la corrupción y los paraísos fiscales, el reemplazo de la agricultura convencional por una agricultura ecológica donde los transgénicos no sean la norma y el control de la ciencia y la tecnología esté en manos de los ciudadanos, la planificación de huertos urbanos, la soberanía alimentaria, el cambio de dieta a nivel global, la reducción radical de la contaminación en las ciudades y el deterioro del medio ambiente, la reforestación, la investigación con fuentes de energía renovable y un viraje hacia una 'economía azul', la renuncia razonada al uso de la energía nuclear, el derecho a que cada uno pueda generar su propia electricidad, el cambio de modelo urbanístico, la ampliación del transporte público y su adaptabilidad al uso de la bicicleta, el desincentivo a la automoción privada, la localización de la producción siempre que sea posible, la simplificación radical del consumo, la transición de nuestras ciudades, la transformación del modelo educativo imperante, el fomento de una manera de pensar 'divergente', la educación científica y el contraataque publicitario frente a la publicidad comercial, la defensa de nuestros derechos a la vez que hacemos hincapié en nuestros deberes, el uso de medios moderados con fines radicales, etcétera... podrían considerarse todas ellas medidas o actitudes 'progresistas'.
Ahora bien, estas no son las Sagradas Escrituras. Todas las ideas deben ser discutidas racionalmente, probadas por la experiencia y desechadas si es preciso. He intentado ser coherente y dar cabida tanto a políticas a corto plazo como a políticas a largo plazo, pero no descarto la posibilidad de que algunas de ellas resulten incompatibles entre sí. Incluso es posible que muchas no se puedan realizar jamás, por falta de medios, por las circunstancias del momento, etcétera.
Así pues, una persona que aceptara todas o casi todas podría considerarse una persona 'progresista'. Una persona que rechazara algunas pero aceptara otras, de momento podríamos situarla en el 'centro'. En ese caso estaríamos hablando de una persona biconceptual, esto es, progresista en muchas cosas, conservadora en otras tantas. En cambio, una persona que rechazara la mayoría o prácticamente todas, sería una persona claramente 'conservadora'.
Y como no soy relativista moral (es decir, creo que todos nosotros, salvo contadas excepciones, deseamos por naturaleza nuestro bienestar y el de los que nos rodean, solo que no todos acertamos en las medidas para conseguirlo), asocio el progresismo -tal y como lo defino aquí- a 'lo bueno' y el conservadurismo a 'lo malo'.
Editado (febrero 2011): me voy a mojar si cabe un poco más y voy a sugerir una ampliación de la dicotomía conservadurismo/progresismo de tal modo que:
Conservadurismo - desconocimiento - dogmatismo- oscurantismo - irracionalidad- egoísmo - conformismo - cortoplacismo - dominación ¿?
Progresismo - conocimiento - escepticismo- Ilustración - racionalidad- altruismo - idealismo - largoplacismo - liberación ¿?
Teniendo siempre en cuenta, por supuesto, que si nos vamos de lo general a lo particular, 1) ni todos los que caen bajo la etiqueta de conservadores son conservadores en todo ni todos los que caen bajo la etiqueta de progresistas son progresistas en todo (lo mismo cabe decir de los partidos políticos); 2) la racionalidad y la irracionalidad, como cualquier otro concepto de la lista, son graduales en la práctica, por lo que las personas no son o bien racionales o bien irracionales, sino más racionales o menos racionales en comparación con otras personas. Hablo, en definitiva, de tendencias generales y relaciones entre conceptos más o menos evidentes, más o menos comprobables, más o menos descartables por una mente más lúcida y ociosa que la mía ;-)
"No fracasaremos: es posible que en vez del estrecho que buscamos hallemos océanos cuya exploración completa deberá ser emprendida por quienes nos sucedan, pero si los vientos no nos hacen naufragar prematuramente, llegaremos..."
Sigmund Freud.

1 de noviembre de 2010

¿Padres progresistas e hijos conservadores? (I)

A) Padres conservadores --> Hijos conservadores
B) Padres conservadores --> Hijos progresistas
C) Padres progresistas -----> Hijos progresistas
D) Padres progresistas -----> Hijos conservadores (¿?)
¿Conocéis casos de padres progresistas (ej: que voten a un partido de izquierdas) cuyos hijos sean conservadores (ej: que voten a un partido de derechas)?

Conozco casos del tipo A (mis primos, por ejemplo), del tipo B (yo, sin ir más lejos) y del tipo C (muchos de mis amigos o conocidos), pero ninguno del tipo D. ¿Y vosotros? ¿Conocéis alguno? Es un hecho curioso que, de confirmarse, podría dar para horas y horas de sana especulación blogueril en busca de una explicación.
Apéndice 1: Soy consciente de que no siempre es fácil adjudicar a una persona la etiqueta de 'conservador' o 'progresista' (a veces la gente puede ser conservadora en unas cosas y progresista en otras; para más inri, nunca hay dos conservadores o dos progresistas iguales), pero por regla general la dicotomía existe. Sólo en nuestra mente, claro está. Como abstracto. Pero en algún sentido de la palabra podríamos decir que existe.
[Resultado de la encuesta]