16 de enero de 2011

Sobre el escepticismo y la «integridad intelectual»


Me parece que lo que se necesita es un equilibrio exquisito entre dos necesidades conflictivas: el mayor escrutinio escéptico de todas las hipótesis que se nos presentan, y al mismo tiempo una actitud muy abierta a las nuevas ideas. Obviamente, estas dos maneras de pensar están en cierta tensión. Pero si sólo puedes ejercitar una de ellas, sea cual sea, tienes un grave problema. Si sólo eres escéptico, entonces no te llegan nuevas ideas. Nunca aprendes nada nuevo. Te conviertes en un viejo cascarrabias convencido de que la estupidez gobierna el mundo. (Existen, por supuesto, muchos datos que te apoyan.) Pero de vez en cuando, quizá uno entre cien casos, una nueva idea resulta estar en lo cierto, ser válida y maravillosa. Si tienes demasiado arraigado el hábito de ser escéptico en todo, vas a pasarla por alto o tomarla a mal, y en ningún caso estarás en la vía del entendimiento y del progreso.


Por integridad intelectual me refiero al hábito de decidir las cuestiones difíciles de acuerdo con las evidencias, o bien de dejarlas sin decidir allí donde la evidencia no es concluyente. Esta virtud, aunque subestimada por casi todos los partidarios de cualquier sistema de dogmas es, a mi juicio, de la mayor importancia social y mucho más susceptible de beneficiar al mundo que el cristianismo o cualquier otro sistema de creencias organizadas.

13 comentarios:

Nicolás dijo...

Sagan parece tomar "escéptico" en su definición más radical. Si nos remitimos al escepticismo científico (según la definición de la wiki), este es totalmente compatible con lo que Russel describe como "integridad intelectual".

Saludos.

Siesp... dijo...

En realidad, Sagan se excede en su afán por animarnos a todos a explorar nuevas ideas. Veamos: Un escéptico JAMÁS está cerrado a nuevas ideas. Digamos que el escepticismo va consolidando todo lo nuevo que el conocimiento presenta. Es una tarea de retaguardia, un filtro, no una barrera.
El escéptico (como era él) no lo niega todo, lo cuestiona todo, que es muy diferente. Sólo con el filtro del escepticismo podemos evitar que se cuelen en nuestra vida los "troyanos" y otros malwares.

En mi opinión, Russell hace una perfecta definición de la interidad moral, compatible con cualquier principio ateo o escéptico, es decir, de gran categoría moral. Si tenemos dudas sobre las evidencias, aplicamos el filtro del escepticismo. ¿Significa eso que estamos cerrados a nuevas ideas? No.

Un abrazo.

Hugo dijo...

Un escéptico JAMÁS está cerrado a nuevas ideas...

El escéptico ideal no, tenéis razón (la pregunta ahora es: ¿lo somos?). En realidad, creo que podemos estar de acuerdo con Sagan si entendemos las dos 'necesidades conflictivas' que él menciona como las dos caras de una misma moneda: el Escepticismo con mayúsculas. El escepticismo, entendido en ese sentido, sería a la vez un filtro para descartar lo insostenible y una antena para captar nuevas ideas que merezcan la pena, no solo puramente científicas (técnicas), sino también filosóficas y éticas. ¿Cómo se hace eso? No lo sé. Intentándolo, supongo ;)

Conozco a personas escépticas (entre las que me puedo incluir) más preocupadas por desmontar mitos que por construir nuevos modelos, aunque eso también sea muy loable. Un ejemplo puede ser el de los transgénicos. No todos los que ponemos en duda el uso de la biotecnología tenemos 'miedo a la ciencia'. Quien lo cree así lo hace posiblemente porque cree que ya sabe todo lo que tiene que saber sobre un asunto y que ahora solo queda guiar a los que se han quedado atrás ;)

Sin embargo, las dos 'necesidades' (cuestionar y cuestionarse a uno mismo) son pertinentes, tanto para progresar colectivamente como para crecer personalmente.

Un saludo a los dos.

Tay dijo...

Malwares... :D

A lo que se refiere Sagan es a ese equilibrio entre... llamémoslo así, "entropía" y "neguentropía" (buscar el cambio o rehuirlo). Esa necesidad de permanecer el mayor tiempo posible en lo que es una posición inestable, pero necesaria para avanzar lo más lejos posible.

Ese punto de equilibrio es muy muy difícil de mantener.

Saludos

Hugo dijo...

¡Eso es!

Radagast dijo...

Es como caminar: al ser animales bípedos, la acción de caminar para nosotros es un continuo desequilibrio (más o menos) controlado.
Podíamos quedarnos quietos, sentados, tumbados, en una posición estable. Pero entonces no iríamos a ninguna parte. XD

Hugo dijo...

Qué metáfora más bonita, Rad :P

-- 'La oscuridad nos envuelve a todos, pero mientras el sabio tropieza en alguna pared, el ignorante permanece tranquilo en el centro de la estancia.' -- Anatole France.

Ksjetd dijo...

La solución es en realidad más antigua y menos glamourosa que todo esto. Es simplemente la ciencia.

Muchos han ensuciado su nombre con afirmaciones y disciplinas pseudocientíficas. De ahí que el escepticismo resurgiera como escepticismo científico y que no sea más que una forma más de luchar contra las magufadas, de separar lo que es ciencia de lo que no.

Es una maniobra de marketing para la ciencia y a juzgar por toda la gente que habla de escepticismo frente a la que habla de ciencia, parece que ha funcionado.

Tal vez sea el momento de volver a llamar las cosas por su nombre, ¿o hace falta seguir con la pantomima?

PD: para quien quiera saber más, lo más cómodo y accesible es la wikipedia.

Hugo dijo...

Tal vez sea el momento de volver a llamar las cosas por su nombre, ¿o hace falta seguir con la pantomima?

¡Sigamos con la pantomima! ;)

Bienvenido.

Camino a Gaia dijo...

Pienso que para avanzar en el conocimiento necesitamos del pensamiento creativo y del pensamiento crítico. No creo que sea imprescindible permanecer en todo momento en el filo de la navaja, mas que nada para ahorrarnos problemas de estrés. Pero lo cierto es que para que el pensamiento crítico realice su trabajo, necesita de las mas o menos afortunadas aportaciones del pensamiento creativo.

La integridad creo que tiene que ver mas con la coherencia entre el pensar y el hacer. No sirve de nada llegar a la mas lúcida de las conclusiones, si no ponemos al menos la intención y el esfuerzo para llevarlas a cabo.

Hugo dijo...

Pienso que para avanzar en el conocimiento necesitamos del pensamiento creativo y del pensamiento crítico.

Esa es la idea. Lo difícil, claro, es hacerlo, je...

marcelino dijo...

El escepticismo lo entiendo como algo metodológico. Es decir, no se trata de no asumir a priori ninguna realidad y sí tras constrastarla con método racional y lógico: es como tener un filtro que se aplicase a esa realidad…
Navegar en la vida no es ir por tierra firme y estable; más bien es como moverse en la cubierta del barco que con su balanceo obliga a equilibrarse para poder circular por la cubierta. El escepticismo es aprender a sortear todos los vaivenes de lo aparente, de lo mágico, de lo inestable buscando el apoyo de aquello que es firme, que tiene base racional, que el experimento o el contraste lo hace ver como estable...Creo que esa metodología y esa actitud es la que tiene el científico el escepticismo como la duda racional en busca de la referencia más segura posible. El científico crea un modelo de referencia de la realidad pero no le da un valor absoluto, cerrado, que se establece como verdad inamovible…Siempre tendrá un grado de duda, de posibilidad de que otros datos, otros elementos aparezcan y puedan variar el modelo o los modelos establecidos. El libro El gran diseño de S. Hawking lo explica muy bien cuando habla de la Teoría del Todo que puede y es posible que englobe a todas las otras teorías… es posible pero queda siempre la mente abierta a posibles nuevas aportaciones…El escepticismo así entendido creo que es el que permite avanzar la ciencia…Claro esto va en contra de la fe, del dogma, de la magia y del horóscopo…"Duda de todo por lo menos una vez, incluso de la proposición de que dos y dos son cuatro."Creo que es de Molière. Bueno, así lo entiendo. Hasta otra.

Hugo dijo...

Si es que no os merezco. Lo dije y lo vuelvo a decir. ¿Qué desayunáis para comentar de esa manera? ;)

Un abrazo, Marcelino.