29 de enero de 2011

Un ejemplo de arquitectura sostenible

2 comentarios:

Camino a Gaia dijo...

Parece que podemos hacer las cosas bien, o por la menos bastante mejor de lo que las hacemos. Pero nuestro modelo económico considera los ecosistemas como vertederos de externalidades. Además, puesto que la biodiversidad proporciona servicios comunes y gratuitos, parece que destruirla es una forma de aumentar la ocasión de negocio.

Hugo dijo...

Parece que podemos hacer las cosas bien...

Seguro que sí. Hay por ahí mucha gente brillante haciendo las cosas bien, solo tenemos que encontrarla ;)