26 de febrero de 2011

Un presente con futuro

Un presente por espléndido que fuere lleva impresa la huella de su caducidad en la medida que se desliga del futuro.

La importancia de las metas inalcanzables para los seres humanos, como las que son habituales en contextos religiosos (salvación, iluminación, felicidad eterna, etc.) han sido estudiadas por la psicología (por ejemplo, Wrosch, 2003). Son importantes para estimular la creación de visiones a largo plazo de cómo aproximarse a determinada meta.

El idealista es un hombre capaz de usar su imaginación para concebir ideales legitimados sólo por la experiencia y se propone seguir quimeras, ideales de perfección muy altos en los cuales pone su fe para cambiar el pasado en favor del porvenir.
'El hombre mediocre', Wikipedia.

9 comentarios:

Camino a Gaia dijo...

Buenos memes para llamar la atención sobre la necesidad de actuar con visión frente al futuro.
Necesitamos desligarnos de una miopía cortoplacista para tener algunas posibilidades de salir de este atolladero medioambiental, económico y vital.

Hugo dijo...

Buenos memes para llamar la atención sobre la necesidad de actuar con visión frente al futuro.

De hecho, mi blog no es otra cosa que eso: una llamada de atención para quien quiera y pueda oírla. Incluso a veces escribo para convencerme a mí mismo ;)

Al Barricade dijo...

Pues yo estoy de acuerdo con todos esos memes, y con muchos otros, pero siento ser un aguafiestas y apuntar aquí que todas esas llamadas de atención tienen un problema: sólo una minoría se las toma en serio.

Dicho de otro modo: el mayor problema no es el agotamiento de los recursos, ni el cambio climático, el estar detrozando el planeta. El gran problema es la indiferencia ante esos problemas.

El problema es que advertir y concienciar a los indiferentes y a los cortoplacistas (que son la inmensa mayoría, no nos engañemos) es tan loable como poco realista.

Si tengo razón, confiar la sostenibilidad de nuestra mundo a la acción de una mayoría indiferente es tan suicida como seguir emitiendo CO2 y esquilmando recursos. ¿De qué vale una camapaña si las camapañas sólo llegan a quienes no las necesitan?

Así que cada día creo menos en la democracia, porque no es otra cosa que la dictadura de esas masas cortoplacistas e indiferentes. Deberías leer a Lenin, que con todos sus defectos, dijo ya lo mismo, aunque respecto al comunismo. Debe haber una vanguardia, en este caso ecologista, que se niegue a esperar a que las masas democráticas (pero indiferentes) se decidan a poner una solución, porque entonces será tarde.

Hugo dijo...

Hmm, esto ya lo hablamos y sigo pensando lo mismo. Más democracia, no menos, es lo que nos hace falta. Somos una especie a la que se le da bien trabajar y solucionar problemas en grupo. Si se nos da la oportunidad, claro. Hoy en día es difícil porque el sistema de 'democracia representativa' que tenemos desperdicia las ganas y el potencial de cooperación que tenemos.

Si la mayoría es indiferente es porque está demasiado alejada del poder. ¿Votar cada cuatro años? Poca cosa. Democracia diluida. ¿Alta abstención electoral? No me extraña.

Sobre otro tipo de democracia (quizá la alternativa que necesitamos) hablaré dentro de poco.

Hugo dijo...

El problema es que advertir y concienciar a los indiferentes y a los cortoplacistas (que son la inmensa mayoría, no nos engañemos) es tan loable como poco realista.

Si mi propuesta es poco realista, la tuya no me parece mucho mejor. ¿Ecologistas en el poder? ¿Sin pasar por las urnas? No veo cómo.

Un saludo.

Polarizador dijo...

Más que otra democracia necesitamos otro sistema económico: uno que sea compatible con la democracia. Pecaré de ingenuo, pero sigo sin ver como se espera que gente que pasa todo el día trabajando sea algo más que indiferente y cortoplacista. Si la democracia se basa en la participación social, entoces necesitamos tiempo para informarnos y participar. Se pueden hacer muchas cosas aún estando alejados del poder, pero sin tiempo es difícil.

Hugo dijo...

Si la democracia se basa en la participación social, entoces necesitamos tiempo para informarnos y participar.

Eso es algo (la reducción de la jornada laboral) que tenemos pendiente, ciertamente. No obstante, estoy convencido de que con las 8 horas libres que tenemos de media hoy en día podríamos hacer mucho más de lo que hacemos. Una manera de conseguir una mejor utilización de nuestro tiempo de ocio pasaría por cambiar sustancialmente el currículo escolar. Cambiar de cultura requiere cambiar de educación. Los niños de hoy son los dirigentes de mañana ;-)

Polarizador dijo...

En eso también tienes razón. Ya lo dijo Russel hace tiempo:

"Es una parte esencial de cualquier sistema social de tal especie el que la educación va a más allá del punto que generalmente alcanza en la actualidad y se proponga, en parte, despertar aficiones que capaciten al hombre para usar con inteligencia su tiempo libre."

"El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación."

"En un mundo donde nadie sea obligado a trabajar más de cuatro horas al día [...] habrá felicidad y alegría de vivir, en lugar de nervios gastados, cansancio y dispepsia. El trabajo exigido bastará para hacer del ocio algo delicioso, pero no para producir agotamiento. Puesto que los hombres no estarán cansados en su tiempo libre, no querrán solamente distracciones pasivas e insípidas."


Elogio de la ociosidad

Un saludo.

Hugo dijo...

Menudas citas has escogido. Son perfectas para la ocasión :o)