18 de abril de 2011

El gran reto de la superpoblación humana

Tal y como yo lo veo, la humanidad necesita reducir su impacto sobre la Tierra urgentemente. Y hay tres formas de lograr ese objetivo: podemos dejar de consumir tantos recursos, podemos cambiar nuestra tecnología y podemos reducir nuestro crecimiento demográfico. Probablemente tendremos que aplicar las tres.
David Attenborough, ¿Cuánta gente cabe en el planeta? (+ aquí).
Gracias, Mabel ;-)

8 comentarios:

Mabel G. dijo...

You´re most than welcome!
:))

Hugo dijo...

Gracias ;o)

RespuestasVeganas.Org dijo...

Hugo, me diste el impulso para crear una entrada donde almacenar información sobre sobrepoblación. Con tu permiso te cojo prestado el docu y la cita de David Attenborough.

El tema de la sobrepoblación da miedo, me huele a hambre, a sed y a nuevos holocaustos contra la especie humana.

Saludos,
David.

Hugo dijo...

Hugo, me diste el impulso para crear una entrada donde almacenar información sobre sobrepoblación.

Me encanta seros útil, aunque solo sea para daros pequeños impulsos ;-)

El tema de la sobrepoblación da miedo, me huele a hambre, a sed y a nuevos holocaustos contra la especie humana.

Es una posibilidad. Solemos decir que es improbable, y tal vez lo sea. Pero no es una de esas cosas improbables de pequeñas consecuencias, como que ahora mismo una mosca se me pose en la mano derecha. Es un 'cisne negro':

-- "La tesis del libro de Taleb (El cisne negro: el impacto de lo altamente improbable...) es que las consecuencias de estos acontecimientos muy poco probables son enormes; que por lo general están infravaloradas; y que, en realidad, no son tan improbables como pensamos, ya que al tratarse de acontecimientos poco comunes no disponemos de suficientes observaciones para estimar su probabilidad con cierta precisión. También nos explica Taleb que los humanos hemos desarrollado mecanismos psicológicos de defensa frente a la incertidumbre que sesgan nuestro raciocinio, haciendo que evitemos imaginar y prever aquello que no deseamos que ocurra. Todo ello nos aleja de la racionalidad a la hora de entender, prever y actuar en relación a estos fenómenos. Sería difícil encontrar un ejemplo actual más apropiado de lo que es un cisne negro que el del desastre nuclear de Fukushima." --

Un saludo.

A. Reyes dijo...

Una posible solución sería el Decrecimiento. Pero a parte de sus problemas inherentes (como todo sistema tiene), vivimos en un momento de máxima competitividad, en el que los BRIC aspiran a tener el mismo poder que Occidente y éste, al mismo tiempo, intenta seguir creciendo por tal de no perder su plaza privilegiada. Si algo tengo claro es que el crecimiento desmesurado, aunque no sea racional, puede ser tolerable mientras existan recursos. Pero una vez extralimitada la frontera es necesario un cambio de sistema. Pero si los Estados no fueron capaces ni de respetar el Protocolo de Kyoto, me temo que mucho menos aceptarán que se les coarte sus posibilidades de desarrollo, por fatal que éste resulte.

Hugo dijo...

Pero si los Estados no fueron capaces ni de respetar el Protocolo de Kyoto, me temo que mucho menos aceptarán que se les coarte sus posibilidades de desarrollo, por fatal que éste resulte.

Sé que no será fácil. Incluso sé que puede que no lo consigamos. Pero hay que intentarlo. Eso sí, desde abajo, autoorganizándonos. Sin esperar a que "ellos" nos hagan caso.

Un placer leerte.

PD. El decrecimiento es la única solución, si bien solo es parte de ella. La distribución de poder y la mejora de la educación son igualmente necesarias, y para eso hay que abolir el sistema de democracia representativa que tenemos, por mucho que intenten meternos miedo en el cuerpo con eso de que sin Estado, sin Leviatán, no duraríamos ni un segundo ;)

Anónimo dijo...

hay una alternativa al decrecimiento mas sencilla y racional que es salir fuera a la conquista de otros planetas, de hecho ya estan en ello.
Solo se empezaran a tomar medidas cuando la situación nos estalle en las narices, entonces será tarde para muchos, pero no para todos, seguiremos aqui como especie, pero puede que no como individuos.

Hugo dijo...

Hola, anónimo (la próxima vez si me dejas un nombre o un nick, te lo agradecería).

No estoy de acuerdo con la alternativa que planteas. Te dejo un par de lecturas que expresan bastante bien lo que opino al respecto: Un adiós para los astronautas, de Jorge Riechmann, y esta otra, más general, que es mía ;)

Un saludo.