14 de abril de 2011

Justicia entre generaciones

La Tierra no es solo una herencia de nuestros padres sino también un préstamo que tenemos que devolver a nuestros hijos.

4 comentarios:

Mabel G. dijo...

Esto lo tendrían que leer los países que se niegan a ratificar el Protocolo de Kioto!

Un abrazo, Huguito!:))

Hugo dijo...

Y es posible que lo hayan leído. Pero pasan. Tal vez creen que la desaparición anual de cerca de 15 millones de hectáreas de bosque no es para tanto.

:(

Otro abrazo.

quebrantandoelsilencio dijo...

Cuan distinto sería el mundo si este simple precepto fuera venerado por la humanidad.
Un saludo.

Hugo dijo...

Y para venerarlo (o aceptarlo) creo que harían falta dos cosas: 1) Argumentar desde la filosofía práctica, en concreto desde la ética, por qué debemos hacerlo. Esto es, divulgar las razones, que son muchas y muy variadas; 2) Conocer la naturaleza humana para potenciar lo bueno y tener bajo control lo malo. Los economistas conductuales llevan un tiempo manejando el concepto de "descuento hiperbólico", el cual viene a decir que los humanos generalmente le damos menos valor al futuro que al presente. Nada que no supiéramos ya, efectivamente, pero a veces hasta que no les ponemos nombres a las cosas no las vemos.

Un saludo.