27 de abril de 2011

Momentos cinematográficos (V)

4 comentarios:

Tay dijo...

Me encanta esa escena, la descubrí con La máquina de Von Neumann, ¡pero aun no he visto la película!

Voy a ponerle remedio... por cierto, por no perder la buena costumbre de recomendar películas al comentar alguna... "Muñecos infernales", del 36. Me sorprendió lo bien realizada.

Saludos

Hugo dijo...

Esa es una costumbre excelente. Disfrutémosla mientras dure ;-)

El planeta salvaje, del 73. Quizá con poco ritmo, pero de una imaginación desbordante.

marcelino dijo...

Ingmar Bergman y El séptimo sello. ¡Cuánto tiempo! Recuerdo ver esta película en el cine Aramo, ya desaparecido, y la impresión que me produjo. Luego leí que era una de las mejores películas y asistí a una segunda sesión en otra ocasión. Pero recuerdo su tenebrismo, su blanco y negro que eliminaba todo efectismo. Debía ser para dejar paso al mundo interior y atormentado de sus personajes. También recuerdo Gritos y Susurros con la Ingrid Thulin, su belleza serena y casi fría que comparábamos con la Sofía Loren, la Gina o la BB francesa.
Nosotros éramos unos chavales y recuerdo que muchas discusiones tuvimos sobre el cine de Bergman. Este post me trae recuerdos y me estimula a bajar la película no sé de dónde y volver a verla…Los diálogos del momento que reproduces son fundamentales sobre todo cuando el personaje atormentado dice que “no quiero creer, quiero comprender”. Es la duda entre la fe y la razón, la lucha ante la muerte y la nada, el tener miedo a enfrentarse a lo inevitable por eso contesta que la “gente no piensa en la muerte ni en la nada”. Incluso se dice que el miedo hace crear una imagen salvadora y esa imagen es lo que llamamos Dios. Esa doble cuestión es la que provoca en las mayorías la fe que evita el tormento de pensar en esa terrible realidad: muerte y nada. Para muchos la racionalidad les da pavor. Y por eso creen...
Muy bueno,Hugo.Salu2

Hugo dijo...

Para bueno tu comentario. Es un placer leerte, Marcelino. Gracias por tus atinados comentarios, nunca me cansaré de leerlos ;-)