11 de abril de 2011

Por una ética del medio ambiente

¿Habría que proteger las plantas y los animales? ¿Habría que proteger, para empezar, a un individuo viviente determinado o más bien a toda una especie? ¿Habría que hacerlo porque tal o cual animal o planta gusta a tales o cuales seres humanos, o bien porque la planta o el animal merecen ser protegidos por sí mismos –acaso porque son intrínsecamente valiosos-? ¿Deberíamos proteger, por ejemplo, a las ballenas no simplemente porque nos son útiles, sino porque, aparte de tal utilidad (o falta de ella), poseen un valor intrínseco? Todas estas son cuestiones básicas para una ética del medio ambiente.
José Ferrater Mora y Priscilla Cohn, Ética aplicada: del aborto a la violencia, Alianza Editorial, Madrid, 1981, pág. 138.

8 comentarios:

Tanya Rimbaud dijo...

La verdad es que no sé si realmente tengo razones para que Ferrater Mora me caiga bien. He puesto demasiadas veces en tela de juicio la ética en cuanto a muchas facetas de mi vida se refiere, jamás la puse en duda en cuanto a los animales, las plantas y el medioambiente gracias al cielo....
Y sí, doy un sí general a todas las cuestiones que has planteado en esta entrada y que se plantean en la Ética aplicada de F.M.

Hugo dijo...

La ética es lo que nos hace humanos, o sea, animales. Al menos en mi caso, la ética (el cómo vivir) gobierna todos mis pensamientos. Y es que, según tengo entendido, el cerebro es emocional antes que racional ;-)

Bienvenida.

Tay dijo...

Mmm a mi no me convencen ni la utilidad ni el valor intrínseco, al menos el término en sí de este último.

Nada tiene un valor intrínseco, lo que sí existe es el respeto.

Nadie defiende a su familia por su utilidad ni por su valor intrínseco. Al menos yo no :P

Saludos

Hugo dijo...

Desconozco cuál es la mejor definición de 'valor intrínseco', pero yo diría que es similar a la de 'fin'. Una persona es un fin en sí misma, además de un medio. Podemos cooperar o competir con ella por nuestro propio interés (medio), pero sabemos que tiene un valor propio (fin), es decir, que no podemos hacer con ella lo que queramos; que, en última instancia, merece nuestro respeto.

Creo que es posible decir lo mismo de un árbol, salvando las distancias y diferencias. Aunque mañana mismo todos los animales abandonásemos el planeta en naves espaciales, a mí me gustaría ver un árbol por la ventanilla; sé que no es un ser vivo como yo, pero me gustaría saber que la vida sigue ahí, aunque personalmente no la vaya a disfrutar o aprovechar. Eso es para mí un 'valor intrínseco'... o algo parecido :P

Hugo dijo...

Para saber más, pinchad aquí (pág. 22).

Tay dijo...

Mmm Pensaré en ello... me has recordado a aquella película... Naves Misteriosas. Por supuesto, estoy de acuerdo :P

Hugo dijo...

Anda, me bajé esa peli hace unos meses y todavía no la he visto. Tengo que solucionarlo de inmediato :P

Hugo dijo...

Películas por temas, aquí ;-)