1 de noviembre de 2011

Por una salida de la crisis... realista

El tipo de desarrollo en el cual creemos y que buscamos, supone un humanismo ecológico integral. Ninguno de los sistemas actuales lo proporciona, ni tiene la capacidad de corregirse a sí mismo (para poder proporcionarlo) sin perder su identidad. Y, puesto que no creo que ninguno de los sistemas actuales pretenda auto-eliminarse, he dejado de creer en el valor de cualquier medida correctiva. Ya no se trata de corregir lo existente, esa oportunidad se perdió hace mucho tiempo. Ya no se trata de agregar nuevas variables a los antiguos modelos mecanicistas. Se trata de rehacer muchas cosas partiendo de cero y de concebir posibilidades radicalmente diferentes. Se trata de comprender que si el papel de los humanos es el de establecer los valores, el papel de la naturaleza es el de establecer las reglas. El asunto radica en pasar de la mera explotación de la naturaleza y de los más pobres del mundo, a una integración e interdependencia creativas y orgánicas. Se trata de llevar los sectores «invisibles» a la primera plana de la vida y permitirles que finalmente se manifiesten y «hagan lo suyo». Se trata de una redistribución drástica del poder, por medio de la organización comunal horizontal. Se trata de pasar de un gigantismo destructivo a una pequeñez creativa. Semejante sociedad eutópica que concibo inspirada en una filosofía política que yo identificaría (sólo para darle un nombre) como un «eco-anarquismo-humanista», consolida según mi criterio, muchas de las posibilidades para una adecuada solución del problema. Pero no puede haber nada definitivo ni permanente, incluso en este intento, porque frente a nosotros se extiende un futuro, más allá del futuro imaginable, que nos puede colocar frente a nuevas encrucijadas que nos obliguen a repensarlo y reconstruirlo todo de nuevo una vez más. (...) Debo declarar simplemente que no creo en ningún tipo de solución permanente. Todos los milenarismos han causado estragos. Mi proposición sólo se orienta a las condiciones actuales: la flexibilidad a largo plazo y la voluntad de cambios van implícitas en mi filosofía.
Manfred Max-Neef, La economía descalza, 1982, pág. 63.


Algunas aclaraciones personales:
1) Un «eco-anarquismo-humanista» está muy bien, pero yo cambiaría "humanista" por una palabra más inclusiva, como "vegano" o "ético".

2) La utilización del término "realista" en el título de este post merece cuando menos una pequeña explicación. Estamos acostumbrados a diferenciar entre propuestas realistas en un sentido positivo, como estas, y propuestas utópicas en un sentido negativo, como aquellas que requieren la consecución de un mayor número de pasos conceptuales y personales para ser llevadas a cabo. Pero si ser realista significa "actuar con sentido práctico o tratar de ajustarse a la realidad", entonces lo verdaderamente realista no puede ser un sistema basado esencialmente en la sobreexplotación de los recursos, la mengua de la participación política y la dominación de unos seres sobre otros. Tal modo de vida va en contra de nuestras «necesidades fundamentales» como especie (págs. 237-238). ¿Veis, pues, que lo realista, lo práctico, se ha vuelto sinónimo de conservador en nuestro lenguaje? Es hora de que lo utópico, lo deseable, se vuelva sinónimo de realista.
"El mundo real es lo que es más las posibilidades de lo que puede llegar a ser." (Jorge Riechmann).

17 comentarios:

JL Salgado dijo...

Mas que ecológico debería ser restauracionista, no basta con la sostenibilidad, las acciones además deberán ser reparadoras del medio, y eso, PODRÍA causar una reducción significativa de la esperanza de vida media ¿Estamos dispuestos?

Hugo dijo...

Personalmente estoy dispuesto a correr ese riesgo, ya que la alternativa es el colapso de la civilización tal y como la conocemos, lo cual haría disminuir aún más la esperanza de vida global.

No obstante, soy optimista y creo que sabremos encontrar el equilibrio. Y si no, pues nada. Por intentarlo que no quede ;)

Un saludo, JL.

Camino a Gaia dijo...

Parece claro que si no hay un cambio de sistema, simplemente se producirá un colapso.
Aunque están estrechamente unidos podemos identificar fallos en el modelo productivo y en el modelo distributivo.
Estoy de acuerdo con lo que dice JL Salgado. Es sencillo. Hemos superado con creces la capacidad de carga del planeta. Pero la capacidad de carga no es un valor que permanece constante. Cuando se supera, se provoca un descenso en el umbral de la sostenibilidad, lo que a su vez nos lleva a un desbordamiento mayor de la capacidad de carga, se crea así una retroalimentación que nos puede llevar al colapso. O restauramos los procesos metabólicos del planeta o esto se acaba.

La pregunta del millón es: si no hemos sido capaces de conservar ¿seremos capaces de restaurar? Yo creo que es posible. No digo que lo logremos. Pero es posible. Creo que podemos optar por hacer biomimésis sistémica global. O lo que es lo mismo, pedantería aparte, iniciar el camino hacia Gaia o imitar el modelo del Sistema de la Tierra.
Creo que se puede hacer agricultura de restauración, hacerlo con una tasa de retorno energético holgada y a la vez hacer frente al desmoronamiento de nuestro modelo actual.

Siesp... dijo...

""Se trata de comprender que si el papel de los humanos es el de establecer los valores, el papel de la naturaleza es el de establecer las reglas""
Esa es la clave.
La naturaleza no entiende de condiciones climáticas óptimas para el ser humano, no entiende de veganismo ni de principios morales. La Naturaleza (nosotros los humanos también somos Naturaleza) tiene una serie de reglas físicas basadas en el equilibrio. A más CO2, mayor temperatura; a menos hielo, mayor nivel del mar; a menor número de dinosaurios, mayores posibilidades para los mamíferos; a mayor altura, mayor energía potencial; etc, etc. Todo leyes físicas.

Sin embargo, los humanos (gracias a la consciencia de la propia Naturaleza que es nuestra consciencia) podemos establecer leyes morales que mejoren nuestra vida. El problema se produce cuando cada ser humano quiere imponer sus propias leyes morales, pero esa es otra historia.

El eco-anarquismo-humanista/vegano no deja de ser una particular ley moral. Es buena para quien la propone. ¿Pero es buena para nuestra propia simbiosis con la Naturaleza? Empíricamente, no. Pero no porque alguien "piense" que es perjudicial (no es mi caso), sino porque a la Naturaleza le es indiferente.

Si la evolución como omnívora a vegetariana de una especie se produce, la Naturaleza encontrará un nuevo punto de equilibrio, de manera que ¡tampoco esa cuestión es primordial!

Conslusión: considero primordial que la especie consciente dominante implemente un sistema de valores que mantenga los equilibrios de la Naturaleza en unos puntos que permita el mejor desarrollo de todos quienes ahora formamos parte de la misma. Llevar a cabo el eco-anarquismo-humanista/vegano no deja de ser uno más de los valores morales, pero sólo eso. Utópico, realista, ¡qué más da! Hemos sobrepasado el nivel de influencia destructiva sobre nuestro entorno. Ya somos 7.000 millones de humanos obligando a la Naturaleza a instaurar un nuevo equilibrio, que no cuenta en sus planes con nuestra presencia aquí.

Un abrazo.

Siesp... dijo...

Ah, gracias por nombrarme en tu twitter XD

Hugo dijo...

Camino a Gaia:

La pregunta del millón es: si no hemos sido capaces de conservar ¿seremos capaces de restaurar? Yo creo que es posible.

Yo también lo creo.

Creo que se puede hacer agricultura de restauración, hacerlo con una tasa de retorno energético holgada y a la vez hacer frente al desmoronamiento de nuestro modelo actual.

Poderse se puede, estoy de acuerdo. Nada nos lo impide, excepto nosotros mismos ;)

Siesp:

Conslusión: considero primordial que la especie consciente dominante implemente un sistema de valores que mantenga los equilibrios de la Naturaleza en unos puntos que permita el mejor desarrollo de todos quienes ahora formamos parte de la misma.

Aunque no estoy muy seguro de haber llegado por el mismo camino que tú, de lo que sí estoy seguro es de que ambos hemos llegado a la misma conclusión, que es lo "primordial" :D

Ah, gracias por nombrarme en tu twitter XD

Te voy a hacer rico y famoso, si es que no lo eres ya :P

Un placer teneros por aquí. Volved pronto.

Radagast dijo...

Poder, se puede. Hace mucho que se puede. Ha habido muchas propuestas. Muchas. Todas más o menos realizables y todas más o menos realistas (aceptando la aclaración de Hugo sobre este término).
El tema es que si estas propuestas no parten de la cúpula ejecutora, poco se puede hacer para que la tonta masa "votante" se mueva.
Si tus hijos mueren en las fábricas porque ya ni pueden morir de hambre en casa, está claro que hay revolución social. Pero un cambio que implique modificar de base la percepción que el ciudadano medio tiene del planeta, sobre todo cuando parece que implica perder comodidades... Si ya es prácticamente imposible (mira que llevamos intentándolo desde los 80 del pasado siglo) tal y como se plantea desde el ecologismo tradicional (por ponerle un calificativo), ya sobrepasa esa marca si además se pretende hacer el cambio desde el veganismo.

Si no, mirad cómo se está solucionando la crisis (es un decir, je). Recortes sociales a mansalva, más dinero a los bancos, más prestaciones a los ricos... y a la gente se la suda porque ni tuvo que hacer nada para entrar en la crisis ni tiene que hacer nada para quedarse en la crisis ni tendrá que hacer nada para salir de la crisis.

Hugo dijo...

Hola, Rad!

El tema es que si estas propuestas no parten de la cúpula ejecutora, poco se puede hacer para que la tonta masa "votante" se mueva.

No estoy del todo de acuerdo. Hay muchos movimientos sociales de base que están cambiando la percepción popular acerca de muchas cosas.

El 15-M y demás movimientos afines nos han hecho ver que lo que muchos creíamos que era una buena democracia no es tal. Algunas ONG como Greenpeace han puesto de manifiesto que el deterioro del entorno va en nuestro perjuicio (reciclar no es algo muy cómodo, y sin embargo lo hacemos cada vez más personas). Los movimientos de "transición" o resiliencia local nos proponen hacer frente al problema del pico del petróleo decreciendo materialmente y creciendo socialmente o espiritualmente. Las "cooperativas integrales" también están saliendo adelante. Las asociaciones pro derechos de los animales han conseguido que miles de personas nos hagamos veganas, antitaurinas, etc., sin el apoyo del ejecutivo ni de las instituciones.

Todavía es poco. Lo sé muy bien. Pero todo cambio empieza así, somos animales que imitamos rápidamente las actitudes y los hábitos de los demás, aunque también sé que ningún cambio está asegurado.

Si tus hijos mueren en las fábricas porque ya ni pueden morir de hambre en casa, está claro que hay revolución social.

A veces creo, en mis días más pesimistas, que algún día volveremos a pasar por eso. Algunos, como tú y yo, por primera vez. Dios no lo quiera, Rad :P

Un abrazo.

Radagast dijo...

No estoy de acuerdo. Los movimientos ecologistas han (hemos) hecho mucho... pero muy poco es comparado con lo que hay que hacer. Analiza los cambios provocados por las organizaciones ecologistas y verás que, al final, todo queda en buenas palabras. Y lo mismo con el movimiento del 15M.
A la gente, de verdad, le da igual lo que ocurra mientras tenga fútbol, programas de cotilleo y pelas para una caña. Y eso, crisis económica o no, cambio global o no, lo van a seguir teniendo.

Las acciones de estos grupos hacen que muchas cosas se replanteen, efectivamente... pero sólo si tienes medio dedo de frente o si te van las modas. Si no, como es el caso del 80%, no harás nada de nada por que cambien las cosas.

Carlos dijo...

Veo que vuelves a escribir.

Aunque creo que no dices nada que no supieramos ya de tus pensamientos, esta bien recordarlos :D.

Para hacer cambios drasticos hay que empezar por cambios pequeños ;)

Hugo dijo...

Rad:

Si no, como es el caso del 80%, no harás nada de nada por que cambien las cosas.

Puede que el 80% no haga "nada de nada", o en otras palabras, que no sean los que tiren del carro, pero sí que harán algo igual de importante, que es subirse al carro. Es algo empírico, contrastable. Ya nos subimos al carro de la libertad contra el absolutismo, de la igualdad contra el racismo y el sexismo, del bienestar animal contra el maltrato... En principio nada nos impide subirnos de nuevo a otros carros. Ni siquiera la ley radaguiana 80-20 lo impide :P

Carlos:

Para hacer cambios drasticos hay que empezar por cambios pequeños ;)

Tú lo has dicho :D

Por cierto, doy temporalmente por perdida mi muñeca derecha. No cuentes conmigo para jugar al pádel en una buena temporada :P

Y al fútbol casi que tampoco. Me destrocé las dos rodillas en aquella pista de cemento en casa de Óscar ;)

Saludos a los dos.

Anónimo dijo...

El eco-anarquismo-humanista/vegano no tiene mala pinta, como diria mi sobrino. Sin embargo, echale un vistazo al norte. Al norte de Europa. A los paises nórdicos. A la socialdemocracia escandinava. La utopia ya existe. Y lleva varias décadas navegando a toda maquina. Sociedades, que al mismo tiempo, (y a hacerlo al mismo tiempo es precisamente la clave de su éxito) tienden a ser cada vez más competivivas (pib per capita, p.ej) y cada vez más igualitarias (indice de gini p. ej). Y liderando los rankings mundiales de esos dos excelentes objetivos sociales. La sociedad utopica a dia de hoy. Los más fuertes y los más igualitarios. La mezcla más perfeccionada hasta la fecha de estado (sociedad) y mercado (individuo). Mira al norte. La sociedad utopica ya llegó. Saludos, buen blog....

Hugo dijo...

Hola, anónimo (si me dejas un nombre o un nick para dirigirme a ti, mejor que mejor, je...).

Yo antes aspiraba a la "utopía" socialdemócrata, encarnada como bien dices por nuestros vecinos del norte. Pero luego descubrí que la utopía de los del norte estaba construida a costa de la distopía de los del sur. En otras palabras: para construir una sociedad como la sueca hace falta dominar los recursos y las mentes de otros. Estar en la cima, ser un país fuerte y competitivo o navegar a toda máquina y demás eufemismos que solemos utilizar, es incompatible con el anarquismo y el ecologismo.

La mezcla más perfeccionada hasta la fecha de estado (sociedad) y mercado (individuo).

Eso no lo pongo en duda. Posiblemente sea lo mejor que se pueda sacar del binomio Estado-Mercado, pero sigue siendo una mala opción, porque es insolidaria, medioambientalmente insostenible e insuficientemente democrática.

En cualquier caso, buen comentario ;)

Un saludo.

Antonio dijo...

Ok, no parece que discrepemos demasiado. Mi mirada al norte también es un intento de señalar una luz en el túnel en que se han visto abocadas las economías occidentales en las que algunos, muy interesados, claro, nos quieren hacer tragar que la miseria, y la precarización de la mayoría es la única solución a la mejora económica de la sociedad. Es posible que yo mire demasiado en el pasado y en esa mirada el modelo nórdico se aparezca cómo un paraíso terrenal y actual, al alcance de la mano para el resto de sociedades.Otros intentos históricos de alcanzar una sociedad más igualitaria y al mismo tiempo eficiente terminaron simplemente en hecatombe. El binomio eficiencia/igualdad en una sociedad no es precisamente fácil de conseguir. Como quiera que sabemos que no hay ultimas palabras, supongo que este modelo socialdemócrata será superado en su momento, seguro. Ojala. Señal de que avanzamos. Parece que tú miras más al futuro, y ahí ves ese eco-anarquismo al que aspiras y que es posible que sea una alternativa muy válida. No lo se.No soy un experto en el tema. Tu parece que si. Si estas convencido, tira para adelante. El mundo juzgará. Saludos, repito, excelente blog, post inteligentes, estimulantes y no exentos de humor...

Hugo dijo...

Hola, Antonio:

Parece que tú miras más al futuro, y ahí ves ese eco-anarquismo al que aspiras y que es posible que sea una alternativa muy válida.

Hace poco le oí decir a un amigo algo así como: "puestos a soñar, soñemos a lo grande". Porque hacer política es eso, soñar una manera distinta de hacer las cosas que verdaderamente nos importan. Distinta pero realista, deseable y realizable. Pero sobre todo, inteligente y creativa :D

La verdadera política es largoplacista e integral. Por tanto, filosófica. Sin olvidarnos de su componente práctico, que es la otra cara de la moneda. Un ejemplo: la teoría nos habla de anarquismo y de otros -ismos, mientras que la práctica nos habla de cooperativas integrales y de movimientos de transición.

No soy un experto en el tema. Tu parece que si.

Je... no lo soy en absoluto. A veces me gusta hablar con determinación para imprimirle a mis palabras un aire optimista (a ver si así me autoconvenzo), pero en el fondo nunca estoy completamente seguro de nada. Por eso entre otras cosas publico mi "trabajo" aquí ante vosotros, últimos jueces de mis pensamientos.

Saludos, repito, excelente blog, post inteligentes, estimulantes y no exentos de humor...

De acuerdo en todo menos en lo del humor ;)

Un placer leerte, Antonio. Aprecio sabiduría en tus palabras, y eso hay que celebrarlo con otro emoticono como este :D

karen, moda ética dijo...

Gracias por seguirme!! Muy interesante tu blog, creo que me siento identificada con muchos de tus puntos de vista, pero he de leerte con más calma, que acabo de aterrizar:) hasta pronto!!

Hugo dijo...

Bienvenida, Karen ;)

Creo que yo también me tengo que leer con más calma, je... Ahora estoy preparando un post que no va a dejar indiferente a nadie, ¡ni a mí mismo! :P

Un abrazo.