13 de julio de 2013

Urge pararse a poner en práctica lo estudiado

Con los mejores anfitriones que uno puede tener, Mar de la Rosa y Víctor Torre, ecoaldeanos en Valdepiélagos. A través de la asociación WWOOF España. Y detrás de la cortina, de espaldas y con un vestido rosa, mi nueva amiga Charo San Román, una luchadora nata.

Paseando con el lanzaroteño Jhacko, una nueva amistad.


Allison (de Colorado), Fanny (de Bélgica), Jhacko y yo.

Desayunando con otras voluntarias, de izquierda a derecha: Zhan Hui (de China), Kate (de Filadelfia), Christina (de Zurich), Frances (de Hong Kong) y Fanny. 

Trabajando, con picaduras de avispa incluido.

Con mi amigo lejano Carlos Suchowolski en Madrid, quien, además de su hospitalidad, me ha regalado y dedicado su novela de ciencia ficción Una nueva conciencia.

¡Gracias!