22 de agosto de 2014

Autocrítica


¿Es posible la existencia de un blog macropesimista, vale decir, centrado en aquellos aspectos negativos de la sociedad que podemos analizar pero apenas cambiar, y al mismo tiempo microoptimista, es decir, que dé cabida asimismo a aquellos aspectos de nuestras vidas individuales que por el contrario sí podemos y debemos potenciar, desde el simple acto de hablar entre notrosos con alegría y generosidad hasta practicar y proponer modos de vida alternativos? Sin duda es posible, o tiene que serlo, aunque no sea lo más habitual. Véanse si no algunos de los blogs de mi barra lateral, o este mismo, sin ir más lejos. ¿Todo ese pesimismo racional es inevitable, lo normal si tenemos en cuenta el pésimo estado del mundo, parafraseando a Saramago, o es también el resultado personal de haber perdido o, cuando menos, de no haber sabido reflejar en nuestros escritos la alegría de vivir y la inocencia de cuando éramos pequeños? ¿Cuántos autores o lectores de blogs como este estarán padeciendo o habrán padecido recientemente algún cuadro moderado de depresión y/o ansiedad, habitual ya en dos de cada diez personas, en parte como consecuencia de nuestro pesimismo mal dirigido?

El pesimismo mal dirigido (o micropesimismo, esto es, la pérdida de esperanza e ilusión en nosotros mismos, en lo pequeño y cotidiano) puede ser tan pernicioso como el optimismo mal dirigido (o macrooptimismo, es decir, seguir esperándolo casi todo de aquellas personas e instituciones que por sus roles sociales y tamaño solo pueden agravar la situación). ¿Hasta qué punto un escritor o una escritora son responsables del estado de quietud e inquietud que puedan estar causando en sus lectores? Tal vez sea posible ser una persona activa y optimista en la «vida real» y pesimista en la vida virtual, pero ¿no estarán los blogs como este, generalmente administrados por hombres solteros de mediana edad, sobrerrepresentando el lado pasivo y analítico de la vida en detrimento de su lado proactivo y sintético, y por lo tanto conduciendo a algunos de nuestros congéneres a un grado cada vez más alto de alienación e infelicidad? Ojalá me equivoque («cree el ladrón que todos son de su condición»), pero por si acaso, valga este post, al menos en la intención, para sacar a la luz los posibles sesgos de un servidor, los cuales podrían estar ocultándonos otros enfoques complementarios, así como para ir construyendo poco a poco un blog más realista en todos los sentidos, con los mismos intereses que hasta ahora pero sin olvidar que todo esto no son más que palabras y que lo que de verdad importa somos tú, yo, nuestros allegados y los que áun están por llegar. Las ideas no son un fin en sí mismas.

El precio que pagamos por asumir los poderes de la tecnología es la alienación, un peaje que puede salirnos particularmente caro en el caso de nuestras tecnologías intelectuales. 
Nicholas Carr, 2010 (vía). 

4 comentarios:

Mabel B. Granata dijo...

Hola Hugo! Yo soy de la opinión, de que hay que mostrar a la luz del día todo lo que pensamos y sentimos sin siquiera detenernos a pensar si nuestra posicón, en un momento determinado de la vida, es OPTIMISTA O PESIMISTA, porque nuestro "tiempo" transcurre entre los dos extremos de una cuerda tensa, que es la vida misma.
Si cada uno es sincero consigo mismo, lo será para con los demás, tanto sea optimista o pesimistamente. Los "enfoques complementarios" de los que hablas, ya aparecerán solos... si son importantes. Y como dijo Wayne Dyer:
"Haz que tu cabeza trabaje a favor tuyo y poco a poco adquirirás la costumbre de no molestarte cuando las cosas vayan mal"
Un abrazo


Hugo dijo...

Hola, Mabel ;o)

Precisamente tu comentario es un ejemplo de comentario sintético, centrado más en ver la vida como un proceso que hay que sentir dejándose llevar y no tanto como un proceso que hay que analizar hasta sus últimos componentes, como tiendo a hacer yo, je...

De ahí este post, y mi deseo de ver la vida no solamente como algo que hay que conocer sino también como algo que hay que saber vivir con sinceridad y dejándose llevar hasta cierto punto, como tú propones muy acertadamente :)

Te mando un abrazo intercontinental e intergeneracional :P

Mabel B. Granata dijo...

No tanto en "dejándose llevar" ("hasta cierto punto") como bien agregaste.... y en ese "cierto punto, es donde comienza a actuar el sentido más escaso en los cerebros de los habitantes del planeta, el cual es el "sentido común" (tú lo tienes)
Lo que analizaste es buenísimo, pero entre tanto análisis...pasa la vida al lado de uno y solo notamos una ráfaga (como mi gatita cuando pasa corriendo buscando su pelotita) :))) Y LA VIDA ES OTRA COSA...Es corta, es compleja,y es hermosa de vivirla plenamente (si no me expliqué bien...me lo dices)
mira esto... es un video musical... notas sencillas, versos sencillos..PERO TAN REALES Y VERDADEROS..http://elmundomejordemabel.blogspot.com.ar/2014/08/celebra-la-vida.html.
Un fuerte abrazo, Huguito

Hugo dijo...

Gracias por la canción, Mabel. Creo que te voy entendiendo, y espero que poco a poco se me vaya pegando esa manera de ver la vida que tienes. Hace poco leí que la buena vida solo es posible simplificando la nuestra. Cuanto más compleja, más quebraderos de cabeza. Es algo que ya intuía pero a veces viene bien leerlo en otro sitio, sobre todo si uno lo procesa casi todo a través de la lectura. Yo soy capaz de ver fuego por la ventana y coger un libro para entenderlo :P

El análisis por sí solo nos convierte en simples cerebros sentados a una silla, aunque tambiñen es cierto no podría renunciar a él porque es parte de mi naturaleza, y además no se me da del todo mal :P

Un abrazo, Mabel.