15 de enero de 2015

¿Hacia una nueva Edad Media?

Lecciones de la historia
Todos los intentos realizados por los distintos emperadores para mejorar la economía del Imperio: reformas monetarias, acuñación de monedas nuevas, así como medidas para regular los precios de los productos y los salarios de los trabajadores no fueron eficaces, lo cual repercutió gravemente en el conjunto de la sociedad romana, de manera especial en las clases medias: artesanos, pequeños propietarios y comerciantes, que serán víctimas de un rápido proceso de proletarización. Asimismo, el declive de la sociedad esclavista tradicional no trajo consigo el triunfo del trabajo libre, sino, por el contrario, su hundimiento. (...) En los últimos años del Imperio se produjo, como consecuencia de todo ello, una serie de revueltas campesinas tanto contra los grandes propietarios como contra el propio Estado romano, como sucedió en la Galia, en España o en el Norte de África donde tuvo lugar la rebelión de los circumcelliones ligada a corrientes espirituales de signo rigorista en las que las masas populares vieron un soporte mental para combatir al sistema político-social de la época, aliado con la Iglesia jerarquizada, por lo que hay que poner de relieve que los factores de orden religioso jugaron un papel de primer orden en la crisis del mundo antiguo.
Manuel Ladero y Paulina López,
Introducción a la historia del Occidente Medieval, UNED.

8 comentarios:

Loam dijo...

Hacia un viejo totalitarismo, diría yo. En el cual, por cierto, ya está atrapada gran parte de la población mundial.

Salud!

Hugo dijo...

La creación del Estado Islámico, como reacción a nuestro moderno totalitarismo, podría ser una de las muchas puntas de lanza de ese "viejo totalitarismo" retomado y ampliado geográficamente. No sé hasta qué punto es posible, pero yo no descartaría un repunte de las ideologías religiosas en los próximos siglos, no solo en la periferia de Occidente sino incluso en el interior de este, ya sea por invasión cultural o por radicalización de nuestras propias ideologías (alguna especie de neocristianismo adaptado a las nuevas circunstancias).

O quizá esté especulando demasiado :P

Loam dijo...

Pero de algún modo, ese Estado, al igual que el católico o el judío, ya existía previamente, conformados por sus respectivas masas incondicionales de fieles (súbditos). En su doctrinaria pugna, las religiones monoteístas se potencian y validan unas a otras. El enfrentamiento que generan su mutua y dogmática oposición nutre las filas de uno y otro "bando". Bastaría que se crearan (desde el poder) las condiciones propicias para que la cristiandad se alzara en pie de guerra contra "el enemigo infiel", y si tal cosa ocurriera (el diablo nos libre), veríamos el Islam reducido a las reales dimensiones de su poder.
En su obra "Masa y Poder" en general, y en el apartado "Cristales de masa" en particular, Elias Canetti nos da unas interesantes claves para entender ciertos aspectos cruciales del fenómeno religioso.

No estás especulando demasiado, los ginecólogos lo saben bien: por el especulo se llega a la matriz.

Salud!... y una cerveza de vez en cuando. :)

Hugo dijo...

Me gusta la exresión de que "las religiones monoteístas se potencian y validan unas a otras". No me había parado a verlo así. Tiene bastante sentido.

Leí Masa y poder, y El suplicio de las moscas, pero confieso que lo hice con prisas, especialmente el primero, del que no entendí algunas partes. Gracias por la recomendación :)

Je... pues a especular más, con cerveza en mano a ser posible :P

Loam dijo...

http://artilleriainmanente.blogspot.com.es/2015/01/giorgio-agamben-el-pensamiento-es-el.html

Entrevista a Giorgio Agamben.

Hugo dijo...

Muy buena, y oportuna. Mil gracias ;)

Loam dijo...

No es mi intención, ni mucho menos, abrumarte a links, pero este en concreto está relacionado con tu publicación y no me resisto a hacerte partícipe. Solidarios y saludables saludos.

http://blogdejoaquinrabassa.blogspot.com.es/2015/01/bertrand-russell-ensayos-impopulares.htm

Hugo dijo...

Je, je... Todo lo que me recomiendes, lo leeré, llueva o truene. Y en la medida en que tenga algo que añadir o comentar, ten por seguro que lo haré ;)

Veo que has publicado un fragmento en tu blog. Ahora mismo lo leo! Llevo unos días algo liado con mil lecturas y otras cosas menos benignas, pero no puedo decirle que no a un texto de Russell, y encima breve :P

Un abrazo.