10 de febrero de 2015

Mi primera tarta de limón

Basada en la receta de Pablo Martín y en la de Josemari (la primera más detallada y la segunda más visual). La versión vegana puedes encontrarla aquí (básicamente consiste en sustituir la mantequilla por margarina y el huevo por maicena + algún líquido como agua o bebida vegetal).


A mejorar: la masa quebrada me salió algo gruesa y seca (la próxima vez le añadiré un poco de agua) y la crema de limón se horneó tal vez demasiado, quedando no tan jugosa como me hubiera gustado. Parece que todas las tartas que hago se acaban convirtiendo en bizcochos, je... Lo mejor, el sabor. Pero el mérito de eso, más que mío, es de los propios ingredientes :P

¡Que aproveche!

2 comentarios:

marga dijo...

¡felicidades! :D
bueno, para ser tu primera tarta de limón, hay que quitarse el sombrero, la verdad es que se nota que te gusta cocinar, y el hecho de conseguir que lo que cocinas, se vea apetecible, ese es el mérito, así que no te lo quites que no todo depende de los ingredientes :P

me hace gracia eso de que todas las tartas que haces, acaban convirtiéndose en bizcochos xDD
da igual, tarta o bizcocho, esto tiene una pinta genial ;) a mí me encanta como quedó, porque yo las dos tartas de queso que hice, fueron con una base fina de bizcocho, luego la mezcla de queso encima, y terminando con una capa de mermelada, y la tuya en forma de bizcocho me gusta más xD

bueno, a ver si pruebo un día a hacerla como tú :)

Hugo dijo...

Si hay algo que me gusta más que las tartas, son los halagos :P

Muchas gracias, Marga. Es un placer compartir contigo mis tartas bizcocheras, je...

Mi hermano me ha propuesto una nueva tarta y es precisamente la de queso. Personalmente no me gusta mucho el queso (me gusta el de las pizzas y poco más, como los niños pequeños), pero tarde o temprano la haré, no te quepa ninguna duda. Acepto el reto ;)

Por cierto, lo que se ve al fondo de las imágenes son las malditas masas madres, je... (de centeno una y de centeno y trigo la otra). De momento no se me han podrido como la primera, pero aún no he conseguido que aumenten su tamaño más que un centímetro (con la de trigo ni eso). De ahora en adelante voy a destapar los tarros para que respiren mejor, a ver si así...

En fin, mi primera barra de pan se resiste. Hasta que no domine el arte de la fermentación, mis manos no amasarán ni un gramo de harina! Paso a paso, y tú que lo veas :P