27 de marzo de 2015

Algunas preguntas

¿Qué es realmente el capitalismo y cómo se articula? ¿Qué es realmente el patriarcado y cómo se articula? ¿Qué relación hay entre capitalismo y patriarcado? ¿De qué modo ambos sistemas están en la raíz de esta situación en la que nos encontramos? ¿De qué modo el capitalismo habita nuestras entrañas y articula nuestras vidas? ¿De qué modo el patriarcado habita nuestras entrañas y articula nuestras vidas? ¿Qué espacios de nuestras entrañas y de nuestras vidas están libres de capitalismo y de patriarcado? ¿Qué hace que nos sea tan difícil ver esta realidad con toda su crudeza? ¿Cómo hacer para poder llevar esta información a lugares diversos y poder hablar sobre ello con verdad y sin violencia? ¿Qué está en nuestras manos hacer para quitar legitimidad a este sistema y ponérselo más difícil? ¿Qué hacer con el miedo que sentimos ante el futuro que se nos avecina y que puede afectar con especial dureza a las niñas y niños que tenemos cerca? ¿Por qué nos resulta tan difícil automoderarnos en el consumo cuando sabemos que en eso se nos va la vida? ¿Estamos en disposición de hacer un trabajo íntimo de autoconsciencia y de compartirlo con otras y otros? ¿Qué vida queremos vivir, por qué nos sentimos cómodas y cómodos en un sistema tan catastrófico, qué nos lleva a poner el trabajo remunerado en el centro de nuestras vidas, qué estamos dispuestos y dispuestas a hacer, a cambiar, a renunciar, a buscar…? ¿Qué pasa con nuestra soledad, con esa dificultad para hacer alianzas de cuidados, de rebeldía, de creación? ¿Cómo responder a estas y a otras preguntas sin violentarnos?

2 comentarios:

Loam dijo...

Y, una vez respondidas esas preguntas, ¿cómo pasar a la praxis sin ser violentados?
La violencia que el capitalismo ejerce sobre los seres humanos y sobre la vida en general, es de tal magnitud y conduce a tal estado de desesperación que, en ocasiones y en legítima defensa, se recurre a las armas.
Desesperación que conduce a las armas, armas que conducen a la desesperación, círculo vicioso e infernal del que, no obstante, hemos de intentar (TODOS/AS) salir.

Salud!

Hugo dijo...

La justificación de la violencia dentro de la teoría anarquista (qué violencias están justificadas, cuándo, etc.) es uno de los temas más complicados a los que me he enfrentado, y sigue siéndolo. Me viene a la cabeza las recientes "zonas a defender" en Francia (ZAD). Supongo que mientras la situación social no sea totalmente dramática, estrategias de desobediencia civil, resistencia pasiva y ocupación de territorios son las más adecuadas para quienes, colectivamente, deseen reclamar lo que les pertenece aquí y ahora. Al menos yo, personalmente y a día de hoy, no podría usar armas para defender un territorio determinado (los puños ya es otra cosa, je...). A no ser que la situación fuera excepcional (ej. hambre, hijos a cargo, etc.).

Un enfrentamiento armado contra el Estado, los grandes capitalistas y sus amigos surgirá tarde o temprano en España, en este siglo o en el siguiente, pero iniciarlo ahora, aparte de ser un suicidio anunciado, tiene algunos puntos morales discutibles, toda vez que todavía hay cierto margen para poner en práctica alternativas más conciliadoras, aunque también más transigentes con el orden establecido. Confieso que mi anarquismo, si se puede llamar así, es más de salón que de barricada, muy a mi pesar :P

La violencia es el último recurso del incompetente, pero la incompetencia, forzada por las circunstancias, está llamando a nuestra puerta, y cada vez con mayor insistencia :P

Un abrazo.