2 de marzo de 2015

El difícil equilibrio entre ciencias y humanidades

La nueva Ilustración Evolucionista:
Pitiklinov: En su libro Man in Society critica la visión "Tabla Rasa" o el determinismo cultural existente en las ciencias sociales; ha sido un dogma en sociología que el hombre es un ser cultural con lenguaje que no tiene nada que ver con el resto de animales, que toda nuestra conducta es aprendida y que la biología está ahí poco más que de adorno. Lo malo es que después de 40 años la izquierda sigue practicando un negacionismo de la biología y de la genética en lo que recibe la ayuda de la derecha religiosa (es famoso un artículo de Peter Singer pidiendo a la izquierda que abrazara el darwinismo). ¿Qué tiene el darwinismo que subvierte y amenaza los valores tanto de la izquierda como de la derecha?
Pierre L. van den Berghe: Es demasiado fácil decir que "la izquierda" sea anti-evolucionista. Se encuentran todas las ideologías a ambos lados de la cuestión. Marx y Engels admiraban mucho a Darwin, y es abundantemente claro que, mientras los primeros nos han dado una teoría muy simple y creíble de intereses materiales, Darwin nos da una teoría de intereses genéticos. Los intereses materiales sirven para realizar los intereses genéticos, y el Marxismo y el Neo-Darwinismo son complementarios, de ningún modo contrarios. Ahora mi propio caso: respeto y utilizo los dos. Políticamente, soy de la extrema izquierda: soy anarquista y considero el Estado como la peor invención del hombre. El Estado es el endo-parásito par excellence.

2 comentarios:

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

No creo que Darwin tenga mucho que ver con Marx.

Darwin explicó el proceso de evolución de la vida en la Tierra a través de la selección natural. Ese proceso ha permitido que los humanos tengamos un cerebro que nos permite pensar, elegir, decidir y autodeterminarnos. O sea, no estar a merced de los instintos (a diferencia del resto de los animales).

A partir de aquí, el ser humano tiene la responsabilidad de organizar la vida y la convivencia en la Tierra de la manera más satisfactoria, porque su inteligencia se lo permite, orillando o cuestionando en lo necesario unos instintos que ya no son útiles.

El ser humano puede actuar estúpidamente, obedeciendo ciegamente (o sublimando) a sus instintos (por ejemplo, el imperialismo -que es un trasunto de la necesidad animal de acumular recursos alimenticios para situaciones de escasez- o el estatalismo/nacionalismo (que es una derivación del tribalismo que caracterizó a los primeros homínidos). O BIEN el ser humano puede superar esos instintos (ahora que su inteligencia le permite conseguir recursos suficientes para toda la humanidad) acabando con las grandes privaciones, las guerras y la división de la humanidad en Estados (que, como digo, son modernas tribus o clanes prehistóricos), erigiendo una organización política, democrática y justa conjunta para toda la humanidad.

Al final será esto último o la autodestrucción/holocausto del ser humano. No hay más opciones.

Hugo dijo...

La verdad es que soy bastante pesimista tanto con la posibilidad de que construyamos una organización cooperativa e industrializada "según el modo anarquista" a nivel peninsular o mundial, en palabras de Berghe, como con la posibilidad de que erijamos "una organización política, democrática y justa conjunta para toda la humanidad" en forma de un único Estado supranacional y con un sistema de libre empresa.

Si bien coincido contigo en que la encrucijada existe, quizá no voy tan lejos como para decir que "no hay más opciones", pues entre la extinción de nuestra especie y el summum bonum anarquista o liberal habrá probablemente salidas intermedias que seguirán sin contentar a la mayoría, como siempre :(

Buen comentario. Un placer, Sandra ;)

PD. Sobre la aportación teórica de El capital de Marx a nuestra concepción del mundo (darwinismo incluido) habría mucho que decir y debatir, pero creo que ambos conocemos bastante bien la postura del otro (liberalismo vs anarquismo, básicamente) y no creo que sea necesario insistir en ello de momento, je...

Un abrazo.