17 de marzo de 2015

El nazismo es el precio de la civilización

El hitlerismo se presenta no como una anacronía sino como expresión de la civilización moderna. La civilización es un esfuerzo titánico del ser humano por alejarse de la animalidad y construirse desde sí mismo. Al concepto de civilización va unido el alejamiento de la naturaleza y también la represión de lo arcaico o natural. El precio que pagar por esa conquista era la represión de lo natural, de lo corporal o instintivo, por un lado, y también de todo aquello que denotara debilidad o dependencia. Ese doble precio debía pagarlo el individuo o el pueblo que en este momento quisiera representar el Weltgeist hegeliano, el Espíritu del Mundo. Era el precio de la felicidad prometida por la modernidad, que no llegó. (...). El antisemita es un moderno, un miembro de la civilización avanzada que creyó en la promesa del liberalismo, esto es, que los derechos humanos que este proclamaba eran prenda de felicidad para todos, también para ellos, los que no tenían poder. (...) El antisemitismo no es algo que incumba en exclusiva a los judíos sino que es la consecuencia de la lógica que ha construido la sociedad contemporánea. La modernidad se presenta como un proyecto de emancipación, con promesas de felicidad, y lo que produce es una ingente cantidad de frustración, debido a la violencia que despliega contra los individuos. (...) Si el antisemitismo es, para Rosenzweig, una tentación permanente del cristianismo, para Sartre, una creación artificial de la mirada del antijudío, y, para Adorno, una posibilidad latente en la racionalidad occidental, el antisemitismo toca zonas vitales de nuestra cultura. No deberíamos perder de vista esto cuando hablemos críticamente sobre el antisemitismo. No se trata sólo de denunciar cualquier atropello contra la dignidad o los derechos de ese ser humano que es judío. La crítica del antisemitismo tiene que hablar de la posibilidades letales que se ocultan en el cristianismo, en la cultura dominante o en la racionalidad occidental.
Reyes MateLa piedra desechada, 2013 
Editorial Trotta, págs. 96-100.

4 comentarios:

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

"La civilización es un esfuerzo titánico del ser humano por alejarse de la animalidad y construirse desde sí mismo. Al concepto de civilización va unido el alejamiento de la naturaleza y también la represión de lo arcaico o natural. El precio que pagar por esa conquista era la represión de lo natural, de lo corporal o instintivo, por un lado, y también de todo aquello que denotara debilidad o dependencia."

Totalmente errado y desenfocado.

El ser humano es una mezcla de instintos muy variopintos y a menudo contradictorios entre sí (egoísmo/solidaridad, crueldad/piedad, gregariedad/singularidad... y muchísimas otras contradicciones). Pero además el ser humano tiene una inteligencia que le permite (o puede permitirle) seleccionar sus instintos, mantener unos y relegar otros. ¿Me explico?

La civilización no es huir de los instintos, qué tontería (de ser así la humanidad se extinguiría porque, sin ir más lejos, sin instinto sexual no habría reproducción -sin instinto sexual las babas y fluidos corporales de nuestra pareja nos darían asco-).

La civilización es distinguir, separar y fomentar los instintos útiles y provechosos, y por el contrario arrostrar o relegar los nocivos -como la tribalidad y la agresividad, que, si en otro tiempo tuvieron sentido, ya no lo tienen).

Hugo dijo...

En definitiva, que la civilización es el no va más, el Logos hecho carne. Disculpa por haber dudado de ello. Es que a veces me da por leer "tonterías", no puedo evitarlo :P

Cinco mil años de civilización, y especialmente tres siglos de liberalismo, no pueden tener nada que ver con el holocausto judío y el imperialismo nazi. ¡Que nada nos estropee una buena historia de progreso! :P

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

El imperialismo nazi no se diferencia sustancialmente de los demás imperialismos. Por ejemplo, el japonés, con el que se alió (eje Berlín-Roma-Tokio).

Estos tres países (Alemania, Italia, Japón) tenían en común haber llegado tarde al reparto del pastel imperialista. Los dos primeros por unificarse tarde, y el tercero por industrializarse con retraso.

El mundo se lo habían repartido sustancialmente EEUU (influencia en América y el Pacífico), Francia (con dominio en el norte de África y en el sudeste asiático) e Inglaterra (con predominio en África central y del sur, así como en la India y Australia).

Entonces Alemania, Italia y Japón consideraron que ellos también tenían derecho a sus colonias y expolios. Y por eso Italia ocupó Etiopía (que entonces se llamaba Abisinia) y Libia; Japón invadió parte de China y otras zonas asiáticas; y Alemania ocupó o se anexionó Austria, Checoslovaquia y Polonia. Esto último fue el detonante de la II GM, como todos sabemos.

Sin Hitler y sin nazismo habría habido probablemente guerra, antes o después, porque la lógica imperialista conducía a eso. Y 25 años antes (en 1914) estalló otra guerra imperialista.

Es verdad que el nazismo tuvo además un peculiar componente racista y antisemita, que mezclado con lo anterior desencadenó el asesinato masivo de judíos (y otras minorías). Aquí la personalidad de Hitler sí fue probablemente determinante.

No creo que todo esto tenga mucho que ver con la civilización, sino con la lucha desenfrenada por los recursos mundiales. Lucha ilógica cuando actualmente hay medios suficientes para mantener a toda la Humanidad (sobre todo si se evita que aumente la población mundial).

El nacionalismo y el imperialismo, más que actos de maldad, son actos de pura estupidez.

Hugo dijo...

Para mí sí existe una clara relación entre la civilización y "la lucha desenfrenada por los recursos mundiales", no pudiéndose reducir esta última a meros instintos biológicos todavía por controlar. La creencia en que la Razón y las instituciones sociales que hoy defendemos están de algún modo enfrentadas a nuestros peores instintos naturales es, en el mejor de los casos, como contar la mitad de la historia, y en el peor, como abonar el camino para futuros "actos de pura estupidez" :P