25 de marzo de 2015

Hacia una muerte lenta

o quien de mano ajena come pan, come a la hora que se lo dan 
El principal problema que nos encontramos ahora es que la necesidad de mano de obra va a ser decreciente. (...) En la depresión de los años 30, cuando Keynes empezó con su política de inversión del Estado, era inevitable ir hacia un boom, íbamos a un crecimiento. Ahora, tal y como yo lo veo, vamos hacia un estancamiento y una caída porque la tecnología hace innecesaria a una enorme cantidad de personas. Entre 1850 y 1913, cerca de 50 millones de europeos emigraron a EEUU; aquí no podían ser empleados, allí había posibilidades, era un país por hacer. Hoy, ¿dónde emigra esta gente, a Marte? Pienso que, por eso, una renta básica es imprescindible, porque cada vez va a sobrar más gente. (...) [Al capital] le interesa para garantizar el orden público. El peor enemigo es quien no tiene nada que perder, a las personas hay que darles algo. Tú a una persona le puedes decir que, por los conocimientos que tiene y por las necesidades de factor trabajo, van a sustituirle, pero que no se preocupe, porque va a tener unos ingresos mínimos garantizados.

10 comentarios:

Loam dijo...

"El principal problema que nos encontramos ahora es que la necesidad de mano de obra va a ser decreciente". Esta sentencia tiene trampa. Da por sentado que "ese" es el principal problema, y con ello otorga carta de "naturaleza" al sistema social que lo propicia. No, el principal problema al que nos enfrentamos no es ese sino la insensata y disparatada injusticia social que está situando a la humanidad al borde de la catástrofe. Por ahí, en mi modesta opinión, hay que empezar. El peor enemigo no es el que no tiene nada que perder, sino el que se apropió de lo poco de que éste disponía.
Y nada de "ingresos mínimos", nada de limosnas: a cada cual lo que le corresponde.

Salud!

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

Yo veo claro que hay que repartir el trabajo (y el salario).

También he pensado siempre que la jubilación debe anticiparse, pues de lo contrario creamos una generación perdida, sin acceso al empleo ni a ingresos.

Esto ya está pasando (es obvio).

Pero los hechos se empeñan en negar mis previsiones: la jubilación cada vez se retrasa más.

Supongo que, como en todo, las cosas tienen que ponerse todavía peor para que empiecen a arreglarse.

Cuando haya un ejército (es una metáfora) de gente joven (me refiero a gente incluso de 30 años o más: insisto, esto ya está pasando, pero irá en aumento) sin poder emanciparse, sin poder formar una familia, viviendo en casa de sus padres y pidiéndoles "la paga semanal" para ir al cine o de copas con los coleguis (máxima aspiración), llegará un momento en que esa gente dirá BASTA y creará un movimiento político inequívoco a favor del reparto del trabajo y de la solidaridad intergeneracional.

Esto va a pasar más pronto que tarde, o eso creo.

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

(Borré el segundo comentario porque era el mismo que el primero, o sea, salió repetido.) Saludos

Hugo dijo...

¡Por supuesto que hace trampa! Niño Becerra atina bastante pero dentro de unos marcos conceptuales muy concretos. Al final de la entrevista es muy explícito. A la pregunta "¿un anarquista debería estar en contra de la renta básica?", responde: "Evidentemente, y un marxista-leninista también, porque evita la lucha de clases y desaprovecha el trabajo de la persona".

Sandra, sobre el reparto laboral hay un texto que te puede interesar, si no lo conoces ya:
http://www.neweconomics.org/publications/entry/21-horas

Como Loam, no creo que haya que seguir insistiendo en la salarización del trabajo (medios de producción privados, etc.), pero podemos estar de acuerdo en algún tipo de reparto.

Sobre si tendrá lugar y en qué condiciones, hoy por hoy no me atrevo a predecir nada.

Saludos! Un placer leeros.

Loam dijo...

Tal vez te interese:

http://caminoagaia.blogspot.com.es/2014/09/por-que-los-economistas-no-entienden.html

Hugo dijo...

Buen post, buen blog y buena recomendación ;)

Fíjate si me conoces bien que no es la primera vez que me recomiendas un texto que ya he leído, je... Hasta dejé un comentario y todo.

Grata relectura. Muchas gracias, Loam.

PD. "Lo que hace que el colapso sea inevitable es que no hagamos nada por evitarlo", dice Camino a Gaia, a lo que yo añadiría: y lo que hace que no hagamos nada por evitarlo es su gran tamaño. Nuestro cerebro ha evolucionado principalmente para manejar, nunca mejor dicho, cosas pequeñas, cotidianas, y por si fuera poco, nuestra cultura insiste en la existencia del libre albedrío, no solo de los individuos sino también de las sociedades. Y algo de cierto hay en ello, pero no tanto. Tendemos a pensar que porque tenemos conciencia y escribimos argumentos complicados no estamos sometidos a fuerzas que no controlamos, que no inventamos nosotros y que en gran medida no llegaremos a conocer. El humanismo seguirá siendo un antropocentrismo mientras no atine a descubrir cuál es exactamente nuestro campo de acción, es decir, qué cabe esperar realmente de la condición humana. Yo por ahora tengo mi propia respuesta: si por condición humana nos referimos a humanos concretos, a aquí y ahora, cabe esperar mucho, pero si nos referimos a la humanidad, a las sociedades, a la historia o al mundo en general, cabe esperar bien poco. Y cuanto más esperemos, más sufriremos y peores políticas haremos. Un misántropo es un filántropo informado :P

Loam dijo...

Tienes razón, leí tu comentario después... Me estoy haciendo viejo (es un benévolo decir, pues ya lo soy). Difícil sorprenderte en este campo, lo tienes bien "currao".

Pero seguiré intentándolo!

Que tengas espléndido día!

Hugo dijo...

Igualmente y hasta la próxima :o)

Se acerca el buen tiempo!

marga dijo...

El mundo avanza gracias a las tecnologías, y éstas hacen que las personas se vuelvan innecesarias...
Bueno, avanzar, lo que se dice avanzar... porque estamos yendo para atrás como cangrejos.
Creo que el problema de este mundo es que hay un gran desorden en cuestión de prioridades.

Y me gustó la frase que dijo Loam:
El peor enemigo no es el que no tiene nada que perder, sino el que se apropió de lo poco de que éste disponía.
Estoy de acuerdo con él.

PD: no me olvidé de ti :P

Hugo dijo...

Hola, marga! Cuánto tiempo, ¿eh? :P

¡Cuestión de prioridades! Tú lo has dicho. Lo malo es que la ética en sí misma nunca fue una prioridad, je... Llegar a fin de mes, no discutir con el jefe, echar currículums, dejar a los niños en la guardería, comprar los medicamentos para el perro, arreglar el coche, salir a cenar, desconectar... todo eso, toda esa autoridad del día a día, tiende a dejar para después la reflexión, la autocrítica, el "paren el tren que yo me bajo", el "basta ya y empecemos a...", etc. En suma, la rebelión en la granja. Mientras tanto, no queda más remedio que lidiar lo mejor posible con cierto grado de esquizofrenia moral, entre lo que sabemos que hay que hacer y lo que sin embargo hacemos.

Un abrazo y a seguir bien :o)