18 de abril de 2015

Elogio de la infancia

o la edad de la ilusión

Dicen las personas «serias», las «realistas», las «mayores» que «quien no es revolucionario a los veinte años, no tiene corazón, y el que lo sigue siendo a los sesenta, no tiene cabeza». Va por ellas, o mejor dicho, contra ellas:


El modo en que el niño enfoca la vida es distinto a la manera en que lo hace el adulto: lo que es serio para uno, no lo será necesariamente para el otro. Por ello, frecuentemente habrá incomprensiones y desconfianzas mutuas. (...) ¿Cómo olvidar que hemos sido niños? En realidad se ha olvidado no la niñez, sino lo que la niñez significa: frescura de espíritu, sencillez, ilusión, proyección hacia el futuro, etc. El niño tiene toda la vida por delante. Todo es posible para él. Por eso su estado habitual es la ilusión, el entusiasmo. La persona mayor es todo lo contrario, está cansado, hastiado a veces. Sin perspectivas de un futuro mejor, se aferra a lo presente, lo seguro, lo práctico. Ha perdido la ilusión, ya no recuerda que ese fue su tono vital cuando era feliz. Y ya no es feliz, ni cree que la felicidad sea posible. En el mejor de los casos, su estado es la resignación. Esa persona mayor que se ha resignado a la mediocridad, que ahoga en sí mismo la esperanza es el mismo que fue niño, que estaba ilusionado, que tenía confianza. Se ha traicionado a sí mismo. Si recordara, si tuviera un momento de lucidez, quizá iniciaría de nuevo el camino que lo llevaría a encontrarse consigo mismo. Para quienes se habían desviado, pero vuelven a intentarlo, describe Saint-Exupéry el camino que hay que seguir. Eso es El Principito. (...) «Personas mayores son todos los que han perdido la frescura de corazón, la espontaneidad de las impresiones y de los juicios, los que no conocen más que un orden material de valores y en los que ha muerto el sentido desinteresado de la belleza de la poesía». (...) Construir la vida según el ideal de la plenitud de sentido, a nadie se le escapa, supone esfuerzo. Todo el mundo siente la llamada a elevarse, pero puede postergarla, ahogarla y, finalmente, olvidarla. Quien así actúa considera que ha abandonado las puerilidades de la infancia y juventud y se ha convertido en una "persona mayor". Otra forma de verlo es decir que ha sido derrotado, la vida le ha podido y se ha resignado. 
Manuel Ballester, 2009
La busqueda de sí mismo: reflexiones sobre El Principito

4 comentarios:

Mabel B. Granata dijo...

ahhh el Principito !! algo que todos deberían leer, es tan cristalino y puro. Me gustó mucho el artículo que pusiste de Manuel Ballester. (yo creo que "aun" no me he convertido en "persona mayor" y no creo que lo logre nunca.. jejeje... Te pongo un enlace que tangencialmente se refiere a Antoine de Saint Exupery y creo que te resultará interesante, sobre todo por las conexiones que se tienen en la vida. El mundo no deja de ser una GRAN COMARCA, Huguito. Un gran abrazo.

http://elmundomejordemabel.blogspot.com.ar/search/label/ElCastillo%20de%20San%20Carlos%20y%20sus%20misterios%20%28Entre%20R%C3%ADos%29

Mabel B. Granata dijo...

oooopssss me parece que el enlace salió muuuuy mal... Lo busco y lo pongo de nuevo...
¡ ya volví! (viste que rápido!)
http://elmundomejordemabel.blogspot.com.ar/2014/06/el-principito-y-su-nacimiento-en-el.html

Ahora.. te confieso que me costó más verificar que no soy un robot, que ir hasta el Castillo de San Carlos y volver, tenía que elegir las sopas, o las señales de tránsito, y no acertaba ni una! (¿por qué tienes eso en tu sistema, muchos lectores se desanimarán para responderte. :))) feliz domingo Hugo!

Hugo dijo...

¡Menuda historia! No lo sabía... Gracias por el enlace, y por compartirlo conmigo :o)

Por cierto, la versión que tenemos de El principito es bilingüe (francés-español). Se lo regalé así a mi madre porque sabía que le haría más ilusión ;)

Ah, lo de la verificación de palabras del blog es Blogger el culpable. No me deja quitarlo! Creo que pasa en todos los blogs de Blogger, lo que ocurre es que a los respectivos dueños no nos pide la verificación, o no siempre.

Gracias por pasarte, Mabel.

PD. Aprovecho para decirte que la foto de la cabecera de tu blog me gusta mucho, je...

Mabel B. Granata dijo...

:))