20 de abril de 2015

La subida del agua y de la energía

Del 2012 al 2015: un caso personal

¿Es cierto que los recibos de la luz y del agua son cada vez más altos? Eso parece, especialmente el de la luz, por no hablar del gas butano, que ha visto cómo se duplicaba su precio en tan solo diez años.

Un vistazo a nuestras facturas de 2012 o anteriores -en mi caso, con Iberdrola y Aguas de Alicante- es suficiente para comprobarlo.

En el caso del agua, si tenemos en cuenta que a) la cuota fija de servicio ha pasado de 20,64 € a 22,41 €, b) el consumo de 10 a 30 metros cúbicos ha pasado de 0,49 € a 0,54 €, c) la parte fija del alcantarillado de 4,56 € a 5,10 €, d) el IVA del 8% al 10%, e) la parte fija del canon de saneamiento de 8,86 € a 11,10 € y f) la parte variable de 0,34 € a 0,43 €, la misma cantidad de agua consumida hoy me cuesta unos 3 € más al mes que hace tres años.

En el caso de la electricidad, si tenemos en cuenta que a) la potencia contratada ha pasado de 0,0563 €/kW a 0,1242 €/kW, b) la energía consumida de 0,1423 €/kWh a 0,1620 €/kWh, c) el alquiler de los equipos de medida de 0,0177 €/día a 0,0266 €/día y d) el IVA del 18% al 21%, la misma cantidad de energía consumida hoy me cuesta unos 12 € más al mes que hace tres años.

En total, y de ser extrapolables los datos al resto de hogares, pagamos unos 180 euros más al año (cifra orientativa), el equivalente a todo el aceite de oliva y las patatas que come una familia española de pocos miembros en un año.

Ante una situación de subida continuada e inevitable a largo plazo, a la mayoría no nos va a quedar otra que aprender a reducir el consumo. Lo ideal sería hacerlo sin necesidad de que nos lo impongan las circunstancias, pero como se suele decir, del dicho al hecho hay un gran trecho. En los hogares urbanos donde las temperaturas no son muy bajas y donde no habitan personas muy mayores o muy jóvenes y por ende más vulnerables y dependientes, prescindir de la calefacción y del aire acondicionado es factible sin menoscabo de la calidad de vida. Contra el frío, más ropa. Contra el calor, menos ropa o ninguna. La nevera, especialmente si tienes algún supermercado con neveras a pocos metros o kilómetros, tampoco es tan necesaria. Si tu nevera tiene una baja eficiencia energética, alrededor de 50 kWh de tu factura de la luz se podrían estar yendo solamente en ella (en mi caso, con una eficiencia tipo C, la nevera consume 42 kWh al mes, es decir, una cuarta parte de una factura típica de primavera). Contra la putrefacción de los alimentos, en lugar de guardar el pescado unos días en la nevera o en el congelador, se puede comprar y comer el mismo día. Con los alimentos vegetales la conservación es más fácil. En cuanto al lavavajillas, si a lo largo del día reutilizas algunos platos y vasos poco manchados, usas agua fría, abres el grifo con poco caudal y lavas las cosas enseguida o las pones a remojo para evitar que los restos se incrusten más de la cuenta, entonces el lavado a mano te sale más económico (en consumo de agua pero sobre todo de electricidad) y el esfuerzo invertido es relativamente bajo.

El horno tampoco es imprescindible (y menos el microondas), pero si te gusta hacerte tu propio pan o no lo usas mucho, no está de más tener uno. Lo mismo se puede decir de la lavadora. Si usas el programa de lavado en frío y la pones un par de veces al mes por persona, el consumo energético y de agua no debería de ser alto, y en cualquier caso compensaría el ahorro de trabajo físico (también puedes ponerla a pocas revoluciones para gastar menos energía, lo malo es que te saldrá más mojada y tardará más en secarse). La secadora, por el contrario, es completamente prescindible. Y el calentador de agua para las frías duchas invernales es una bendición, pero en lugares no muy fríos y con previo ejercicio físico para entrar en calor no es imprescindible. El resto de electrodomésticos no consumen mucho en comparación con los anteriores. No obstante, cuanto menos se usen, mejor. Un ordenador viene bien para ciertas cosas, pero si lo usas mucho -¡como yo!- puede gastar tanto como una nevera. Si lo utilizas sobre todo para leer, un libro de la biblioteca y una bombilla para acompañar te saldrán mucho más baratos, entre otras ventajas. Además, cuantos menos electrodomésticos se tienen, menos dinero se nos va en repararlos o sustituirlos.


Conclusión:

En resumidas cuentas, en la mayoría de los casos la subida del agua y de la luz se puede compensar fácilmente cambiando de hábitos. Incluso con precios cada vez más altos (hasta cierto punto), las facturas no solo no tienen por qué subir, sino que con una buena planificación podemos llegar a pagar facturas más baratas que antes. Una opción a tener en cuenta es la discriminación horaria.

8 comentarios:

marga dijo...

Qué tal rapaciño :)

Pues yo ya hice de todo para ahorrar y en el recibo del agua por ejemplo, siempre es la misma cantidad. Con la luz igual, y no tengo ni lavavajillas, ni micro, ni secadora, da igual que esté a oscuras que con 40 farolas encendidas xD
Mi madre, que vive sola, estuvo dos meses ingresada en el hospital y le llegó una factura con el mismo importe que paga siempre de agua, o tiene fantasmas en casa o ya no sé xD

Hugo dijo...

¡Hola, Marga!

Je, je... en vuestro caso entonces no hay mucho más donde recortar. Eso o fantasmas :P

Nosotros pagamos menos de agua que antes porque creo que durante un tiempo teníamos la lavadora estropeada, y llenaba el tambor de agua más veces de la cuenta. Este último recibo ha sido el mejor al menos desde 2012: 28 metros cúbicos en tres meses, con un precio total de 68,85 euros. También influye que mi hermano se ducha últimamente en el gimnasio, y que yo en invierno soy un poco guarro, je...

El recibo de la luz, sin embargo, desde que pusimos el aire acondicionado el año pasado y compramos la secadora (no con mi voto, je...), vamos de mal en peor :P

En invierno hemos gastado setenta y tantos euros al mes, cuando podríamos haber gastado perfectamente menos de 50 :(

Hoy por hoy, pues, lo de prescindir de la nevera como que suena muy radical, je...

Un abrazo!

marga dijo...

El aire acondicionado es una ruina xD
Yo tengo un ventilador pero viviendo en un ático de poco sirve en verano...

Abrazos :D

Hugo dijo...

Mi padre vivía en un ático y doy fe :P

Consuélate al menos con el gasto: una hora de ventilador es mucho más barato que una hora de aire acondicionado, y además hace más compañía si es de esos que giran la cabeza, je...

Un abrazo y que pases buena primavera, que el calor veraniego está a la vuelta de la esquina y me han contado que le chiflan los áticos :P

PD. Una opción interesante contra el calor en los áticos es instalar una cubierta vegetal arriba del edificio. Pero a ver quién es el atrevido o atrevida que se lo explica a los vecinos :P

marga dijo...

Tampoco hacía falta recordarme que el verano está a la vuelta de la esquina, no hay que ser tan cruel xDDD

Lo de la cubierta vegetal me encanta, pero lo de explicárselo a los vecinos... Intenté explicarles un día que la puerta cortafuegos tiene que estar cerrada y el simpático del ático de enfrente me dijo que si había fuego en el edificio que me tire por la ventana. Eso solo es un pequeño ejemplo del vecindario que tengo xDDD

Hugo dijo...

Je, je... ;)

La de cosas que se podrían hacer en una comunidad de vecinos (huerto en el tejado, una ecoaldea en pequeñito, un negocio comunitario vendiendo artesanías, etc.) y las pocas que se hacen realmente por las malditas (o benditas, según se mire) diferencias personales y el miedo a los cambios. Pero no me hace falta irme tan lejos. La primera barrera suele ser la propia familia. Una ley social no escrita demuestra que salirse de la norma crea inestabilidad y se percibe como una amenaza hasta que un día lo excepcional se vuelve normal y vuelta a empezar. El inconformista de ayer es el conformista de hoy, y el inconformista de hoy será el conformista de mañana. O no, pero por soñar que no quede :P

Saluda a tus vecinos de mi parte, je... Y mira el lado positivo. El día que haya un incendio no saltarás sola. Ese es el tipo de costumbres que se estaban perdiendo y me alegra saber que aún hay gente que piensa en ellas, como tu vecino el paracaidista :P

marga dijo...

Lo del huerto en el tejado, me encanta :P, sobre todo para poner a mi vecino de espantapájaros xDDD
Y a mi vecino, más le vale que si hay fuego, yo sea la primera en arder, porque como sobreviva, el primero al que lanzo por la ventana es a él xDDD

Y todos conformes :P

Hugo dijo...

Ardiendo se entiende la gente :P

Un abrazo y un placer, como siempre.