20 de junio de 2015

Bizcocho todo en uno

Un miniproyecto personal que tengo en mente desde hace algunas semanas es cocinar el bizcocho más nutritivo y completo que pueda al mismo tiempo que más delicioso (dos variables que no siempre casan bien). Como los batidos Vega One aunque en comida, más energético y, de momento, no apto para veganos, celíacos y diabéticos (he probado a hacerlo sin huevo y sin trigo pero todas las veces que lo he intentado me ha salido demasiado apelmazado y de sabor un tanto raro; seguiré experimentando). 

Y del dicho al hecho. Cogiendo como modelo el bizcocho de Olga (que está más bueno que el mío, sobre todo, creo yo, por la harina y el aceite de girasol), este ha sido mi primer prototipo:

Se me suele apelmazar un poco por abajo, ¡pero no sé la causa! 
(¿exceso de líquido?, ¿el horno, el chivo expiatorio del mal cocinero?)


En un bol:
En un cuenco:
  • Una medida de harina integral de trigo.
  • Una medida de harina refinada de trigo.
  • Una medida de almendra molida.
  • Dos cucharadas de amaranto hinchado.
  • Dos medidas de panela (azúcar integral).
  • Medio sobre de gasificante (bicarbonato de sodio + acidulante). 
En otro cuenco:

Mezclamos todo por separado y luego entre sí (atención con las claras), lo pasamos a un molde cubierto con papel vegetal (no es necesario engrasarlo; solo hay que darle la forma adecuada al papel y listo) y lo metemos en el horno a 180 ºC hasta que lo veamos bien dorado. Si te sale poco azucarado puedes arreglarlo añadiéndole azúcar glas o glaseado de limón por encima. Si te sale con un gusto o una textura mejorables (por decirlo suavemente), siempre puedes tirar de borrachera. Y si te sale hundido por el centro (a mí se me ha hundido un poco, como se aprecia en la foto), la próxima vez échale menos gasificante o no montes las claras (lo de montar las claras no sé si marca la diferencia; si me gusta montarlas es menos por su utilidad que por el placer estético que me proporciona ver toda esa cremosidad y blancura antes de meter la mezcla en el horno).

Se admiten sugerencias y correcciones.

PD. Por cierto, el bizcocho de la foto tiene truco. Para que el color dorado de las paredes contrastara todo lo posible con el color de la miga, esta vez he utilizado azúcar blanco en lugar de panela. Una opción menos nutritiva, pero más barata y estética :P