28 de julio de 2015

La cruz del progresista


No hay mayor lección
que la que se esconde
tras el alcohólico y el suicida.

No nos rompemos
porque nos esclavicen las drogas, 
sino que nos esclavizan las drogas
porque nos rompemos.

La causa es confundida con la consecuencia,
y mientras tanto tu confusión aumenta.

Canario de la mina,
¿hasta cuándo seguirás advirtiéndonos con tu desdicha? 
Aléjate de nosotros mientras aún te queden fuerzas.
Cuídate de morir en vano en la cruz
del cristiano y del progresista.


La migración moderna del Espíritu (1933) de José Clemente Orozco