2 de agosto de 2015

Sé muy pocas cosas

Uno de mis poemas en prosa favoritos:
Sé muy pocas cosas…
No he leído los libros cabalísticos…
Mi cerebro es muy corto…
No entiendo nada. Soy viejo
y todo me parece un gran enigma.
La filosofía y las profundas especulaciones me paralizan y me aturden. Físicamente me destruyen.
Hay muchas puertas por las que no he podido entrar…
¡Cuántas veces me he quedado llorando a la puerta cerrada de Dios!
Sólo alguna vez, por el resquicio de mi llanto, he vislumbrado no sé qué lucecillas… y me he dado a soñar.
Luego me he puesto a escribir.
Así han salido mis versos… desgarrándome, con ansiedad y con dolor…
Nada son, sin embargo, bien lo sé… Balbuceos…
lenguaje infantil y primario…
¿Cuándo comenzaré a hablar?...
¿Cuántos siglos tendrán que transcurrir todavía
para que pueda pronunciar las palabras esenciales
cargadas de conocimiento, de amor, de Luz…?

León Felipe, 1958
Cuatro poemas, con epígrafe y colofón

2 comentarios:

Loam dijo...

Hay un anciano ante una senda vacía. Nadie regresa de
la ciudad lejana; sólo el viento sobre las últimas huellas.

Yo soy la senda y el aciano, soy la ciudad y el viento.

Antonio Gamoneda (del Libro del frío)

Hugo dijo...

No lo conocía, como a tantos otros poetas. Me lo apunto (de hecho ya estoy leyendo su entrada en Wikipedia, je...).

Un abrazo!