7 de septiembre de 2015

Sesenta noches

o el recuerdo incontrolable



Pienso honrar tu vida viviendo la mía, 
¿oyes lo que digo, amigo mío?
¡Y ni se te ocurra pensar que ya te has ido!
Ahora vives en mí, en cada uno mis actos buenos,
pues los malos de ti no los he aprendido.

Yo soy el mono al que criaste.
Yo soy quien la Vida ha seleccionado
para seguir donde tú lo dejaste.
Yo soy... el recuerdo incontrolable.