14 de octubre de 2015

Contra la «objetividad» de los historiadores

o a favor de una historia dolorosamente cierta

La tradición dentro de la que yo trabajaba fue utilizada y reforzada por sir Martin Gilbert, cuyas crónicas tanto de la Primera como de la Segunda Guerra Mundial están llenas de emoción. (…) Es como si Gilbert pensara que la historiografía “objetiva” no solamente es imposible sino inhumana, ofensivamente despiadada e insensible. Para él, escribir acerca de la historia no es una ciencia sino una parte de las humanidades, y únicamente quienes tienen sensibilidad para las desdichas humanas pueden hacerlo. Su obra y la de otros de su misma tradición emocional ha hecho que a esos escritores se les conozca como “la Brigada Llorona” (Boo-Hoo Brigade), como se atrevió a llamarla un periódico londinense.

Paul Fussell, 1975
La Gran Guerra y la memoria moderna
Turner Publicaciones, Madrid, 
2006, pág. 445.