10 de marzo de 2016

Diccionario del Diablo



Selección:

Carnívoro, adj. Adicto a la crueldad de devorar a los tímidos vegetarianos, a sus primogénitos y descendientes.
Clérigo, s. Hombre que se dedica a administrar nuestros asuntos espirituales como modo de mejorar los suyos temporales.
Conferenciante, s. Persona que tiene la mano en tu bolsillo, la lengua en tu oreja y la fe en tu paciencia. 
Conservador, adj. Hombre de estado al que los males presentes le agradan y que por tanto difiere del Liberal, quien desea sustituirlos por otros nuevos.
Corán, n. p. Libro que los mahometanos creen estúpidamente haber sido escrito por inspiración divina, pero que los cristianos saben que es sólo una mentira perversa, ya que contradice las Sagradas Escrituras. 
Corporación, s. Ingenioso recurso utilizado para obtener beneficios personales sin tener una responsabilidad personal.
Cura, s. Caballero que manifiesta ser dueño del camino más corto hasta el Paraíso, y desea cobrar peaje por pasar por el mismo. 
Deuda, s. Ingenioso sustituto para la cadena y el látigo del traficante de esclavos.
Elector, s. Persona que goza del privilegio sagrado de votar por un hombre que otro hombre ha elegido. 
Fe, s. Creencia sin evidencia alguna, en lo que dice alguien que habla sin conocimiento, de cosas sin parangón.
Finanzas, s. El arte o la ciencia de administrar los ingresos y recursos para incrementar los beneficios del jefe. (…).
Frontera, s. En geografía política, una línea imaginaria entre dos naciones que separa los derechos imaginarios en una de ellas de los derechos imaginarios en la otra.
Historia, s. Relato, predominantemente falso, de hechos mayormente triviales que ocurren debido a gobernantes generalmente deshonestos y soldados en su mayoría estúpidos.
Hombre, s. Un tipo de animal tan sumido en la entusiasta contemplación de lo que piensa que es, que a veces se le olvida considerar lo que debiera ser. Su principal ocupación es el exterminio de otros animales y de su propia especie, la cual, sin embargo, se sigue procreando con tanta rapidez como para poblar y destruir toda la tierra habitable del planeta y Canadá.
Homeópata, s. El humorista de la profesión médica.
Juicio, s. Investigación formal con el objeto de demostrar y poner por escrito la inocencia de los jueces, abogados y miembros del jurado. Para conseguir este objetivo, es necesario ofrecer un claro contraste con respecto a la persona a la que se llama reo, prisionero o acusado. Si el contraste resulta lo suficientemente claro, esta persona recibe una pena tal como sea necesaria para producir en estos virtuosos caballeros un grato sentimiento de su inmunidad añadido al de su valía. (…).
Lameculos, s. Un funcionario de gran utilidad que encontramos con frecuencia como editor de un periódico. (…). 
Legal, adj. Compatible con la voluntad de un juez que tiene jurisdicción.
Legislador, s. Persona que se traslada a la capital del país para incrementar el suyo propio. Alguien que hace las leyes y buen dinero. 
Mammon, s. El dios de la religión más extendida en el mundo. Su templo principal se halla en la ciudad santa de Nueva York. 
Obligación, s. La elocuencia del poder.
Occidente, s. La parte del mundo que se encuentra al oeste (o al este) del Oriente. Está poblado en su mayor parte por Cristianos, una poderosa subtribu de los hipócritas, cuyas principales ocupaciones son el asesinato y el engaño, aunque a ellos les gusta llamarlos «guerra» y «comercio». Estas son también las principales ocupaciones en el Oriente. 
Orar, v. Pedir que las leyes del universo queden anuladas para beneficiar a un único peticionario que se confiesa indigno. 
Patriota, s. Alguien para quien los intereses de una parte le parecen más importantes que los de todos. Aquel a quien engañan políticos y se convierte en instrumento de conquistadores. 
Política, s. Un conflicto de intereses que se enmascara como una discusión de principios. La dirección de asuntos públicos para obtener beneficios privados. 
Realidad, s. El sueño de un filósofo loco.
Religión, s. Una hija de la Esperanza y del Miedo que explica a la Ignorancia la naturaleza de lo Inefable. 
Renta, s. La medida y el calibre natural y racional de la respetabilidad de uno (…).
Trabajo, s. Uno de los procesos por los que A adquiere bienes para B.
Verdad, s. Mezcla ingeniosa de los deseos de uno y la apariencia de las cosas. (…).
Voto, s. El instrumento y símbolo del poder que un hombre libre tiene de convertirse en un idiota y destrozar su país. 

Ambrose Bierce, 1881
Relatos - Diccionario del Diablo (ed. Aitor Ibarrola)
Ediciones Cátedra, Madrid, 1999.

2 comentarios:

ANTONIO RODA JORGE dijo...

Bien llegado al mundo de Briece. Te aseguro que la vida personal de Ambrose supera a su literatura. La pista es Gringo viejo.

Hugo dijo...

Je, je... sí, algo he leído en Wikipedia.

Gracias por la bienvenida ;)