22 de marzo de 2016

La verdad de mi padre


Cuando mi padre nos pegaba,
cachete, pellizco, bofetada,
nosotros solíamos buscar refugio en nuestra madre.

Cuando mi padre hacía sufrir a nuestra madre,
nuestro refugio era ya muy pequeño
y no cabía nadie.

Cuando mi padre se peleaba con todos,
nuestro dulce y dorado Fújur sabía cómo consolarnos.

Cuando mi padre nos insultaba por
negar que lo blanco es blanco,
marear las palabras,
llevar la contraria,
nosotros solíamos decirle que no hacía falta
que nos obsequiara con tal variedad de feas palabras,
que podía defender su verdad sin maltratar,
a lo que él solía contestar sin dejarse intimidar:

Vuestras tonterías también
son un maltrato para mí. 
Berzas,
bercín,
inútil,
tontín,
naranjo,
moscón,
gelipollas,
aguafiestas,
chocho merengue,
loca de los perros,
subnor y subnormal.

¡Venid, poetas, poetisas! ¡Acercaos!
Y aprended esto: la frustración también
puede ser fuente de imaginación.

Dos no discuten si uno no quiere,
pero él siempre quería.
Dos no discuten si uno se somete,
era en realidad lo que decir quería.

El gritar y el callar, todo es empezar.
¡Hogar, agridulce hogar!

Cuando mi padre prefirió su verdad a nuestro amor,
yo busqué refugio en los libros.
Cuando mi padre odió mis libros,
yo busqué refugio en otros sitios.

Mi padre temía tanto perder su verdad
que acabó perdiendo todo lo demás.
Yo no he conocido a mi padre.
Se lo ha tragado su verdad.

5 comentarios:

ANTONIO RODA JORGE dijo...

Cuando los libros nos iluminan tu madre resplandece, cuando resplandece tu madre todo brilla, cuando la vida nos hace adultos, reflexivos,transigentes, nos hacemos intrasingentemente reflexivos. Todo tiene su porqué. Lo mejor es el auxilio del resplandor.Lo mejor es el porqué de las cosas,lo peor es el patrón,pater patrone pese a eximentes,la angustiosa agonía de los estereotipos.
Aún así todo es irrelativo, todo contiene causas y amparos,desagravios, la compresión del porqué de las cosas......
Cuando todo es obscuro, tu madre está siempre ahí,una estrella en el epicentro de la noche. Tu madre es el mejor libro que se ha escrito nunca. Un abrazo, máquina.

Anónimo dijo...

Dos no discuten si uno se somete...esa frase sintetiza muy bien la angustia y la desorientación de una víctima. Si el único camino para plantar cara al conflicto parece ser el conflicto, podemos sentir que es preferible quedarnos quietos y en silencio, tratando de ignorar el dolor. Dos no discuten si uno se somete. Es un mantra por el que la culpa se mueve y se disuelve. Y al final ya no se sabe quién es quién.

Tasia

Hugo dijo...

Es un placer y un honor teneros cerca, al menos virtualmente hablando (¡y no tan virtualmente, Antonio!).

Me alegra que mi poema haya provocado dos comentarios tan sentidos, ¡y tan certeros!

Un abrazo, Tasia. Un abrazo, Antonio.

marga dijo...

Leí esto hace días pero no fui capaz de comentar nada.
Hoy vuelvo a leerlo y tampoco soy capaz. Odio decir que no soy capaz, de lo que sea, porque intento eliminar "el no ser capaz de algo" de mi vida, y ya ves, no soy capaz (todavía).
A veces tampoco es necesario decir nada.
Así que te dejo un abrazo, de los muy grandes, de los que tienen más efectos que cualquier palabra.
Y si soy capaz, de que lo sientas, no imaginas lo feliz que me hace.

Hugo dijo...

Un abrazo igual de fuerte, amiga mía, aunque sea electrónico :P

No soy mucho de abrazos físicos (al parecer me los hurtaron, je...), pero te debo uno, eso seguro. Naranja man no olvida quiénes son los suyos ;)