4 de marzo de 2016

Lloro, luego existo

El respeto por la realidad (que implica valorar la búsqueda de la verdad) y el respeto por el prójimo están íntimamente entrelazados. Entre otras razones, porque la primera realidad para nosotros –para los simios supersociales que somos- es el prójimo: el otro semejante a mí.
Jorge Riechmann, 2010
Entre la cantera y el jardín


¿Y si la simpatía que sentimos hacia los conceptos fuera una continuación de la simpatía que sentimos hacia las personas? ¿Y si la preocupación por obtener un saber cierto fuera otra manera de preocuparse por los demás? Lloro, luego existo. ¿No es eso? Un pensador sería tanto más habilidoso cuanto mejor se llevase con las ideas, cuanto mayor fuese su amistad con ellas. Comprender el entramado de las ideas no sería diferente de comprender el comportamiento de los humanos. En ambos casos sería necesaria una gran capacidad de empatía y de afecto. Amo, luego comprendo. La misma habilidad que nos sirve para ponernos en la piel del otro nos serviría también para pensar con las ideas del otro. Quien fuese bueno en lo primero tendría más probabilidades de ser bueno en lo segundo. 

¿Por qué si no la mayoría de los poetas, de los actores, de los escritores, de los artistas, de los humoristas, de los filósofos, de los científicos sociales y naturales son «de izquierdas»?

5 comentarios:

Mabel B. Granata dijo...

Escueto, preciso y HUMANO !! Me ha hecho bien, muy bien, leerte ! Un fuerte abrazo, amigo del alma !!!!

Mabel B. Granata dijo...

Te lo publiqué en FB y en Tw... abrazo enorme !

Hugo dijo...

¡Mabel, amiga mía! Ahora sonrío, luego existo!

Bonita foto de perfil, por cierto ;)



Mabel B. Granata dijo...

"AHORA SONRÍO, LUEGO EXISTO " ERES TODO UN POETA.. GRACIAS HUGO !!!. Y ATE MANDARÉ CORREO CON ALGUNAS COSAS PARA COMENTARTE.
UN ABRAZO ENORME !!

Hugo dijo...

Estoy deseándolo :)

Un abrazo igual de grande.