21 de mayo de 2016

Cuando el que lo dice lo es

o "nunca discutas con un idiota, la gente podría no notar la diferencia" ;)


Estoy asqueado con la retahíla de mentiras que nos hace sobrevivir. Fascistas llamándonos fascistas, políticos, abogados y periodistas incapaces de condenar el genocidio franquista dando clases de historia, figurantes del conglomerado social sacando pecho (...).
Antonio Roda, 2016
"Intolerancia matinal", Jaula de moscas


Ayer se nos llamaba “malas” y hoy se nos llama “feminazis”. Se nos dice que a ver qué pasa con el feminismo, que mucho pedir derechos cuando resulta que no somos tan buenas. Que también maltratamos y hasta matamos. Y que ojo, algunas mujeres, tela, lo malas que son cuando llegan al poder.
Entonces muchas mujeres entran como locas a la ruedita, contrargumentando que sí, que es verdad, pero que las estadísticas sobre violencia dicen que nosotras agredimos mucho menos y que las estadísticas y que esto y lo otro y etc. Y muchas otras mujeres entran con que no, que nosotras somos buenas y generosas porque ser mujer es lo más grande y porque la naturaleza y porque la capacidad creadora y porque la generosidad innata y porque blablablá. Y es ahí cuando de pronto te das cuenta de que cuanto más tratamos de atrapar el cebo del “feminazis” para desmontarlo, más tiempo y energía perdemos para deleite de nuestro patriarcado custodiador. Mientras corremos y corremos ahí, estamos controladas, desgastadas y divirtiendo al personal.
Cuando sales de la rueda y lo miras desde afuera te planteas cosas muy esenciales. Te planteas por ejemplo, que a ver por qué tenemos que demostrar que somos buenas o merecedoras de unos derechos humanos básicos. Te das cuenta de que ser mujer y expresar tu malestar o tu rabia sigue estando socialmente penalizado. Que en vez de denunciar los abusos y atropellos cometidos a nuestros cuerpos durante siglos, deberíamos ser dulces y emitir un “ejem, disculpen, por favor, ¿podrían, si son tan amables dejar de violarnos y matarnos? Es que nos molesta profundamente. Gracias”.
 Mari Cruz, 2016
"La querella de las feminazis y la rueda de ratón", Pikara Magazine

2 comentarios:

Loam dijo...

Pues suscribo ambas citas. (¡Qué harto estoy de la inercia "profunda" y sus aledaños!)

Hugo dijo...

Hacen falta Alicias. Y sobran galimatazos.
Abajo con la sangre roja ;)