5 de mayo de 2016

La política es machista


Un líder político es un individuo en el cual las más evidentes cualidades masculinas han ganado en una durísima competencia. (…) La teoría elemental de juegos (...) nos dice que, de forma inevitable, un líder político reúne cierto número de cualidades, pero también una ausencia de escrúpulos más o menos grande. (...) La realidad es que un político sólo puede llegar a ser jefe de gobierno si es agresivo, si lucha con sus opositores, si pone en juego su prestigio, si desprecia el de los demás. Y, sin embargo, debería ser inadmisible entregar la capacidad de decisión sobre la vida y el bienestar de miles de personas a un sujeto con tales características. (...) Y en este sentido, casi siempre sería mejor elegir a una mujer que a un hombre. Lo malo es que cuando una mujer llega tan arriba como para convertirse en candidato razonable, hay sobrados motivos para pensar que tiene muchas cualidades masculinas y muchas menos femeninas. ¿Por qué será que nos viene a la memoria el nombre de Margarita Thatcher? (...) La política es machista (...).

Rubén Rial, Cori Ramón y Cristina Nicolau, 2003
Sexosofía: Eva y Adán, las razones de la diferencia.