5 de octubre de 2016

Contra el capitalismo y más allá

De un comentario mío en el blog de Loam sobre las causas del cambio global en general y del cambio climático en particular:

Y añado: no solo el modo de producción capitalista es la causa, aunque sea la principal y última, sino también, y antes que ella, el modo de producción patriarcal o comunismo primitivo (con su invención e implantación progresiva de la caza y de la propiedad privada, empezando hace cientos de miles de años por la primera propiedad que fueron la mujer, los hijos y los seres vivos), el modo de producción esclavista y urbano, el modo de producción feudal y también, allí donde ha sido posible la expansión (en la hasta ahora bloqueada isla de Cuba por ejemplo no), el modo de producción socialista o capitalista de Estado (URSS). Las raíces políticas del cambio climático habría que buscarlas todo lo profundo que se pueda, pues afectan a todos los modos de producción practicados a gran escala. Estos no cambian, se acumulan
Lo que hace que el crecimiento exponencial y el gran deterioro antropogénico del último siglo sean algo nuevo en la historia de la humanidad no es tanto el sistema económico, que también, como el acceso masivo a los combustibles fósiles (energía barata) y el sistema industrial y tecnológico que lo hace posible. Esos serían, en mi opinión, los factores diferenciales. Es cierto que todos los factores se realimentan entre sí, pero donde me gustaría hacer hincapié es en el hecho de que dado un mismo número de máquinas, de personas y de barriles, cualquier sistema tiende a ser igual de ecocida mientras no se critiquen y se pongan en cuarentena también una infinidad de instituciones precapitalistas y presentes en las más variadas culturas y tiempos, si bien en grados diferentes. Entre ellas: la jerarquía, la centralización, la propiedad, la domesticación, el patriarcado, el natalismo. Aunque esto lo sabes mejor que yo, y varias décadas antes que yo.
Lo digo no porque no quiera acabar con el capitalismo, sino porque considero que este solo es la punta del iceberg, aunque la punta, sin duda, haga más daño que todo el témpano. ¡Que se lo digan al Titanic! También lo digo porque contra el capitalismo están muchas personas, pero no todas buscan lo mismo, y conviene estar alerta ante los diferentes anticapitalismos para que no nos seduzcan (¡ni mucho menos lo digo por ti!) aquellas alternativas que, si bien están en contra también del capitalismo que nace en la Edad Moderna, no lo están sin embargo de otros tipos de opresión e irracionalismo, tanto conocidos como por conocer (tradicionalismo, new age, ecototalitarismo, comunismo autoritario).

Según Kirkpatrick Sale (After Eden: the evolution of human domination, 2007), habría que remontarse unos 70.000 años para encontrar algunas de esas causas primeras o lejanas a las que me refería antes. Lo que ayer empezó con la caza indiscriminada y antiecológica de grandes animales no humanos, hoy continúa, de manera amplificada y perfeccionada, bajo el capitalismo. Pero en el fondo sigue prevaleciendo el mismo principio egoísta y energívoro, el cual aún no hemos sabido anular. Y no se trata de echarle la culpa a nuestra naturaleza humana para dejar las cosas como están, como hacen el cientificismo y su aliado el conservadurismo, sino de encontrar todas las causas para así proponer y practicar la mejor alternativa posible y en las mejores condiciones intelectuales posibles. Porque el capitalismo terminará algún día, pero si no estamos atentos (que no lo estaremos, aunque esa es otra tesis para otro momento), no pasará lo mismo con sus atávicos e incontables rescoldos.

Creo que, por regla general, iremos hacia una especie de capitalismo de Estado más o menos ecototalitario (aunque no necesariamente de tipo nazi, estalinista, etc., al menos no en todas partes), es decir, hacia un sistema económico cada vez más planificado, y tendente quizá a cierta descentralización, que no socialización, a largo plazo (empezando por la independencia de Cataluña y acabando, algunos siglos después, en un nuevo feudalismo), todo ello con tal de 1) hacer frente al decrecimiento económico que viene y a la escasez creciente de recursos, y 2) evitar una vez más el reparto de las tierras y la autogestión. Y en efecto, eso puede acabar siendo peor de lo que tenemos ahora. De hecho es lo más problable, a mi juicio. Tanto en el rico norte como en el pobre sur.

5 comentarios:

Loam dijo...

De acuerdo contigo en casi todo, Hugo. Tan solo apuntar que:
1º. El capitalismo no es solamente un sistema económico, sino sociopolítico que determina la forma y el fondo de las sociedades regidas por él.
2º. Política, economía y sociedad son indisociables.
3º. El acceso a los recursos naturales y la gestión de los mismos vienen determinados, en el capitalismo, por un único fin: incrementar la ganancia (el capital), y a este fin quedan subordinados todos los demás.
De modo que, no se trata tanto de la capacidad de los seres humanos para colonizar y dominar la naturaleza, cuanto del sistema empleado para administrar dicha capacidad. En un breve espacio de tiempo, el capitalismo se ha mostrado funesto.
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Esta es la época que nos a tocado vivir y afrontar. Para bien y para mal, en ella residen todos los fantasmas del pasado responsables del presente. Patriarcado, propiedad privada, fanatismo, esclavitud, prostitución, crimen, terror y demás taras están aquí, en el presente, claramente expuestas o sutilmente disfrazadas, dando forma a este monstruoso padrastro conocido por Capitalismo. Combatirlo es combatir todo el horror ancestral que en él anida.

Salud y abrazos!

Hugo dijo...

¡Totalmente de acuerdo! Creo que tu comentario complementa y mejora el mío ;)

Un fuerte abrazo.

Loam dijo...

Dejémoslo en que se complementan y mejoran mutuamente ;)

(mutuo, qué hermosa palabra... ¿qué sería de los abrazos sin ella?)

Loam dijo...

No sólo me ha gustado, sino que agradezco tu comentario dirigido a Piedra respecto al calentamiento global. Nuestra "linterna" es ya de por sí tan modesta como para buscar certidumbres al margen de su angosto haz de luz. En todo caso, se trata de adentrarse en las tinieblas, no de que estas se adentren en ti.

Hugo dijo...

¡De nada! Agradéceslo a mi ego, porque aquí arriba ya no hay nadie al volante :P

https://www.youtube.com/watch?v=6U3lyObLcXk

Apoyo mutuo, pues. Y linternas, muchas linternas. El que mucho abarca, poco aprieta, pero al menos se apoya en los demás y los demás en él, que no es poco :o)