30 de agosto de 2017

Catolicismo como ética de la sumisión

o la creencia en un dios todopedoroso como reflejo 
de nuestra estructura política

Tomad, Señor, recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y mi voluntad, todo mi haber y mi poseer, vos me lo disteis y a vos Señor lo torno, todo es vuestro, disponed de todo a vuestra voluntad, dadme vuestro amor y gracia, que esto me basta. 
Oración de San Ignacio de Loyola (s. XVI).

Autorizo y concedo el derecho de autogobernarme a mí mismo, dando esa autoridad a este hombre o a esta asamblea de hombres, con la condición de que tú también le concedas tu propio derecho de igual manera y les des esa autoridad en todas sus acciones.
Thomas Hobbes, Leviatán (s. XVII).

2 comentarios:

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

Todo poder emana del pueblo. De su sumisión, concretamente.

Hugo dijo...

El Roto! Grande :o)