28 de agosto de 2017

Juana Rivas

¿Debe el ciudadano someter su conciencia al legislador por un solo instante, aunque sea en la mínima medida? Entonces, ¿para qué tiene cada hombre su conciencia? Yo creo que deberíamos ser hombres primero y ciudadanos después. Lo deseable no es cultivar el respeto por la ley, sino por la justicia. La única obligación que tengo derecho a asumir es la de hacer en cada momento lo que crea justo.

Henry David Thoreau, 1863
Desobediencia civil y otros escritos

2 comentarios:

Desbordamientos Puntuales dijo...

Este texto es sublime, Hugo. Genial tu elección del mismo en relación con el caso de Juana Rivas; no podría ser más pertinente. ¡Muchos besos!

Hugo dijo...

Es que Thoreau es mucho Thoreau :o)

Revisando uno de mis primeros borradores di con esa cita y me vino enseguida el caso de Juana. El legalismo es conservadurismo :P

Un beso... y una flor, como diría la canción!